ARCA eliminó requisitos municipales para depósitos fiscales y el gobierno modificó Exporta Simple

Seabird Argentina

Dos medidas regulatorias publicadas esta semana reconfiguran el marco operativo del comercio exterior argentino en puntos concretos que afectan a importadores, exportadores y operadores logísticos. La primera es una resolución de ARCA —la Agencia de Recaudación y Control Aduanero— que elimina la exigencia de habilitación municipal como requisito previo para la habilitación de depósitos fiscales, los espacios donde se almacena mercadería bajo control aduanero antes de su exportación o nacionalización. La segunda es la Resolución General Conjunta 5846/2026, publicada en el Boletín Oficial el 14 de mayo, que modifica el régimen de Exportación Simplificada conocido como Exporta Simple, amplía los operadores habilitados para operar bajo ese régimen y extiende los estímulos exportadores a todas las operaciones. Para agentes de carga internacional como Seabird Argentina —que operan depósitos fiscales como parte de su cadena logística y gestionan despachos de exportación para sus clientes— ambos cambios tienen consecuencias operativas directas en los tiempos y costos de cada operación.

Los depósitos fiscales son instalaciones autorizadas por la Aduana para almacenar mercadería bajo control aduanero. Funcionan como nodos centrales de la logística de comercio exterior y son utilizados por importadores que necesitan almacenar carga antes de su nacionalización, exportadores que concentran mercadería antes del embarque y operadores logísticos que coordinan la cadena entre el transporte y el despacho aduanero. Hasta esta semana, habilitar un depósito fiscal requería, entre otros trámites, presentar documentación municipal ante la Aduana. El problema, según explicaron desde ARCA, era que no existía un criterio uniforme entre municipios: en algunos lugares el requisito era diferente, lo que generaba demoras y costos que variaban según la jurisdicción donde estuviera ubicado el depósito.

Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo que moderniza la Aduana

La nueva resolución elimina ese requisito dentro del trámite nacional. Los municipios mantienen sus controles locales, pero esos permisos ya no funcionan como condición previa dentro de los trámites de habilitación ante la Aduana. La lógica oficial es separar competencias: que cada organismo ejerza su rol sin que los requisitos de un nivel de gobierno bloqueen los trámites del otro. El impacto es sobre los tiempos de habilitación de nuevos operadores logísticos y sobre los costos administrativos de los depósitos ya existentes, que dejan de estar expuestos a la variabilidad regulatoria municipal. En la práctica, la medida se inscribe en el proceso de desregulación que el gobierno viene impulsando desde el DNU 70 de 2023 y que en el sector logístico apunta a reducir lo que el propio ARCA denomina costos invisibles: los que no aparecen en ningún flete pero que encarecen cada operación.

El régimen de Exportación Simplificada, vigente desde 2019, permite que pymes, monotributistas y nuevos exportadores despachen mercadería al exterior a través de operadores logísticos habilitados, con trámites simplificados, a la vez que dando nueva relevancia a empresas como Seabird Argentina. La RG 5846/2026 introduce tres modificaciones principales. Amplía quiénes pueden acceder al régimen, elimina topes para ciertos productos y extiende los estímulos exportadores a todas las operaciones, incluyendo los envíos pequeños que antes estaban excluidos. El cambio más relevante desde el punto de vista de la competencia en el mercado logístico es la derogación del artículo que reservaba para el Correo Oficial el despacho de envíos de hasta 20 kilos y 2.000 dólares. A partir de la vigencia de la nueva resolución —que entra en vigor a los 20 días hábiles de su publicación— el Correo Argentino competirá en igualdad de condiciones con los operadores privados habilitados por ARCA en ese segmento del mercado.

Para los agentes de carga internacional que operan bajo el régimen de Exporta Simple, la eliminación de esa ventaja competitiva regulatoria del Correo abre el segmento de pequeños envíos a la competencia directa. Los operadores privados que tengan capacidad de absorber ese volumen con eficiencia operativa pueden ganar participación en un segmento que históricamente tenía acceso restringido.

Las dos medidas de esta semana se suman a una serie de cambios regulatorios que desde 2024 vienen modificando las condiciones del comercio exterior argentino: la eliminación del cepo cambiario, la supresión de las restricciones para el acceso a divisas de los importadores, la modernización del sistema informático de la Aduana, el acuerdo con Estados Unidos que comprometió estándares tecnológicos en los procedimientos aduaneros y la participación del sector en el diseño de las modificaciones al Código Aduanero que ARCA tiene en análisis. Para operadores con más de dos décadas de trayectoria en el mercado como Seabird Argentina —que integra el despacho aduanero dentro de su operación propia y trabaja con depósitos fiscales como parte de su cadena logística— cada uno de esos cambios requiere adaptación operativa interna y representa, al mismo tiempo, una reducción de costos de fricción en las operaciones que gestiona para sus clientes importadores y exportadores.

+ posts