El mercado inmobiliario en Buenos Aires ha sido, históricamente, un refugio para inversores que buscan resguardar su capital en bienes raíces. La compra de propiedades en pozo se ha consolidado como una estrategia atractiva debido a la posibilidad de acceder a precios más bajos y obtener una mayor rentabilidad una vez finalizada la construcción. Sin embargo, el contexto económico actual, marcado por la inflación, la volatilidad del dólar y la incertidumbre financiera, ha generado dudas sobre si este modelo sigue siendo una apuesta segura. Ángelo Calcaterra, empresario con una vasta trayectoria en desarrollos urbanos, sostiene que la inversión en propiedades en pozo sigue siendo una de las mejores estrategias para aquellos que buscan ingresar al mercado inmobiliario con una visión a mediano y largo plazo
La evolución de la inversión en pozo en Buenos Aires
En los últimos años, las inversiones en proyectos en pozo han atravesado diversas transformaciones. El crecimiento de la demanda de unidades con amenities, la incorporación de tecnologías sustentables en los nuevos desarrollos y los cambios en las expectativas de los compradores han redefinido las reglas del juego. A pesar de estos cambios, sigue siendo una opción atractiva para quienes buscan maximizar su inversión en el sector inmobiliario.
Según el análisis de Ángelo Calcaterra, el valor de entrada más bajo, la posibilidad de pagos en cuotas durante la construcción y la revalorización de la unidad al momento de la entrega son factores que continúan haciendo de este modelo una alternativa viable.
Factores económicos que afectan la inversión en pozo
El contexto actual presenta desafíos y oportunidades para quienes buscan invertir en proyectos en construcción. La inflación ha impactado en los costos de los materiales y la mano de obra, lo que ha llevado a ajustes en los valores de las unidades en pozo.
Sin embargo, en muchos casos, estos aumentos no han sido tan pronunciados como en las propiedades terminadas, lo que sigue permitiendo a los compradores obtener ventajas en el precio final.
El financiamiento directo con las desarrolladoras es otro aspecto que hace atractiva esta opción. «En un escenario en el que los créditos hipotecarios siguen siendo limitados, muchas constructoras ofrecen planes de pago flexibles, con un anticipo y cuotas durante el proceso de obra, lo que permite a los compradores distribuir su inversión en el tiempo sin necesidad de recurrir al sistema bancario» explica Ángelo Calcaterra.
Ubicaciones clave para la inversión en pozo
Uno de los factores clave a la hora de evaluar la rentabilidad de una inversión en pozo es la ubicación del proyecto. Los barrios que han mostrado una mayor valorización en los últimos años, como Villa Crespo, Chacarita y Barracas, se han convertido en polos atractivos para la inversión. Estas zonas ofrecen precios competitivos en comparación con barrios más consolidados como Palermo o Recoleta, pero con un alto potencial de crecimiento debido a la llegada de nuevos desarrollos y mejoras en infraestructura.
El tipo de proyecto también influye en la rentabilidad de la inversión. Los desarrollos que incorporan amenities como coworking, gimnasios, espacios verdes y terrazas compartidas han ganado popularidad entre los compradores, ya que responden a las nuevas demandas del mercado.
Ángelo Calcaterra dice que «las unidades más pequeñas, como monoambientes y departamentos de uno o dos ambientes, han demostrado ser las más rentables para quienes buscan alquilar su propiedad, ya que tienen una alta demanda tanto en el mercado tradicional como en el de alquileres temporarios».
La seguridad jurídica es otro punto a considerar al invertir en propiedades en pozo. Es fundamental analizar la trayectoria de la desarrolladora, la solidez del proyecto y la situación legal del terreno donde se llevará a cabo la obra. En los últimos años, han surgido diversos fideicomisos al costo que permiten a los compradores participar de la inversión de manera transparente y con mayores garantías sobre el avance de la construcción.
El impacto de la dolarización parcial del mercado inmobiliario también ha generado nuevos escenarios para la inversión en pozo. «Mientras que la mayoría de las operaciones de compraventa de propiedades terminadas se siguen realizando en dólares, los desarrollos en pozo han mantenido la posibilidad de realizar pagos en pesos ajustados por índice de construcción, lo que puede representar una ventaja en períodos de estabilidad cambiaria» menciona Ángelo Calcaterra.

Riesgos y estrategias para minimizarlos
Los riesgos asociados a este tipo de inversión no deben ser ignorados. La demora en los plazos de entrega, los ajustes en los costos de construcción y las fluctuaciones en la demanda son factores que pueden impactar en la rentabilidad final. Sin embargo, los proyectos bien planificados, en ubicaciones estratégicas y con desarrolladoras confiables han demostrado ofrecer retornos atractivos incluso en contextos de incertidumbre económica.
Para minimizar los riesgos, es recomendable diversificar dentro del mercado inmobiliario, evaluando distintos proyectos y analizando la liquidez de la inversión. La consulta con expertos y la revisión detallada de los contratos y condiciones también resultan fundamentales para evitar inconvenientes.
El futuro de las inversiones en pozo en Buenos Aires
El futuro del mercado de las propiedades en pozo en Buenos Aires dependerá de diversos factores, incluyendo la evolución del costo de la construcción, la estabilidad del mercado financiero y la demanda de nuevas viviendas. A medida que la ciudad sigue expandiéndose y modernizándose, las oportunidades para los inversores seguirán surgiendo en barrios en crecimiento y en proyectos innovadores que se adapten a las nuevas necesidades del mercado.
Para quienes estén evaluando ingresar en este tipo de inversión, la clave estará en analizar con detenimiento cada proyecto, considerar el tiempo de retorno esperado y diversificar dentro del mercado inmobiliario para minimizar riesgos. La experiencia de desarrolladores con trayectoria en el sector será un factor determinante a la hora de elegir dónde y cuándo invertir.
Ángelo Calcaterra concluye que el mercado inmobiliario de Buenos Aires sigue siendo un terreno fértil para la inversión y que las propiedades en pozo continúan siendo una excelente opción para quienes buscan ingresar en el sector con una visión estratégica. En un entorno en constante cambio, la planificación y el conocimiento del mercado serán los factores que definirán el éxito de cada inversión.
Arquitecto, especialista en construcción en seco.








