Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el mayor fabricante de chips por contrato del mundo, anunció este martes la apertura de un nuevo centro de diseño en Múnich, Alemania, como parte de su estrategia para fortalecer su presencia en Europa y contribuir al desarrollo de chips avanzados para inteligencia artificial, automoción e industrias conectadas.
La apertura del centro está prevista para el tercer trimestre de 2025, según confirmó Paul de Bot, presidente de TSMC Europa, durante el Simposio Tecnológico 2025 de la compañía. El objetivo de esta nueva instalación será respaldar a los clientes europeos en el diseño de chips de alta densidad, alto rendimiento y eficiencia energética, centrados en sectores clave como la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la industria automotriz y los sistemas industriales.
El anuncio se produce en un momento en que Europa busca posicionarse estratégicamente frente a Estados Unidos y China en el campo de la inteligencia artificial. La región ha comenzado a trazar planes concretos para reforzar su infraestructura tecnológica, y TSMC se perfila como un socio clave en ese proceso.
El centro de Múnich trabajará en estrecha colaboración con la nueva planta de fabricación de chips que se está construyendo en Dresden, también en Alemania. Esta planta, valorada en 10 mil millones de euros, es el resultado de una empresa conjunta entre TSMC, Infineon, NXP y Bosch, bajo el nombre de European Semiconductor Manufacturing Co (ESMC). El objetivo es producir chips con tecnologías de fabricación avanzadas, hasta ahora no disponibles en fabricantes europeos tradicionales.
Consultado sobre el papel del nuevo centro en las ambiciones de Europa en materia de chips para inteligencia artificial, el ejecutivo Kevin Zhang confirmó que TSMC está en conversaciones activas con sus socios. Afirmó que el centro de diseño tiene el potencial de brindar soporte para nodos de vanguardia, lo que podría ser determinante en el desarrollo de chips de nueva generación.
Zhang enfatizó la importancia de estar físicamente presentes en el mercado europeo para trabajar de forma directa con los clientes y comprender mejor sus necesidades. La decisión de instalarse en Múnich también responde a la cercanía con Apple, el principal cliente de TSMC, que ha invertido 2 mil millones de euros en su mayor centro de ingeniería europeo en esa misma ciudad.
Con esta iniciativa, TSMC busca consolidarse como pieza clave en la estrategia de reindustrialización tecnológica de Europa, apostando por el diseño y la fabricación local de semiconductores de última generación.







