Las opciones para sustituir a Petronas en el proyecto GNL de Río Negro

Petronas GNL

El futuro del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) en Río Negro enfrenta incertidumbres tras la posible retirada de Petronas, la gigante petrolera de Malasia, de su asociación con YPF. Esta situación ha llevado a la petrolera estatal argentina a buscar nuevos aliados estratégicos para continuar con el ambicioso plan que requiere una inversión cercana a los 30.000 millones de dólares.

Ante esta coyuntura, el presidente de YPF, Horacio Marín, mencionó en repetidas ocasiones que se han mantenido conversaciones con diversas empresas del sector energético global, conocidas como las “supermajors”, para ocupar el lugar que podría dejar vacante Petronas. Estas compañías, de gran envergadura y con presencia mundial, han mostrado un creciente interés en el negocio del GNL, motivadas en parte por la transición energética hacia fuentes más limpias.

Las supermajors son las principales compañías petroleras y gasíferas que controlan una gran parte del mercado mundial de hidrocarburos. Entre ellas se destacan ExxonMobil, Shell, Chevron y TotalEnergies, empresas con vasta experiencia en la gestión de proyectos complejos y multimillonarios. Estas corporaciones tienen un papel clave en la industria del GNL, al contar con los recursos financieros y la tecnología necesarios para desarrollar infraestructuras de gran escala que incluyen plantas de licuefacción, transporte especializado y terminales de regasificación.

Por estas razones, YPF busca asegurar la participación de una de estas empresas en el proyecto de GNL en Argentina, lo que les permitiría fortalecer la cadena de valor del gas en el país, desde su extracción en Vaca Muerta hasta su exportación.

El interés de las supermajors en el mercado de GNL no es nuevo. A nivel mundial, la demanda de este combustible ha aumentado de manera significativa, especialmente en mercados como Asia y Europa, que buscan diversificar sus fuentes de energía y reducir su dependencia del carbón y del petróleo. En este contexto, ExxonMobil, Shell, Chevron y TotalEnergies se han posicionado como líderes en la producción y distribución de GNL, con proyectos de enorme envergadura que abarcan múltiples continentes.

ExxonMobil, con sede en Texas, Estados Unidos, es una de las mayores compañías de energía del mundo. Su participación en el desarrollo del proyecto Golden Pass LNG, en colaboración con QatarEnergy, es un ejemplo de su capacidad para financiar y operar iniciativas de gran magnitud. Este proyecto, situado en Texas, ampliará la capacidad de exportación de GNL desde Estados Unidos, consolidando la posición de ExxonMobil en el mercado internacional. Además, su implicación en el yacimiento de gas de Rovuma, en Mozambique, refuerza su apuesta por el GNL como combustible clave en la estrategia energética global.

Por su parte, Shell es otra de las supermajors que ha desarrollado una extensa cartera de proyectos de GNL. Con sede en Países Bajos y el Reino Unido, esta multinacional participa activamente en la expansión del yacimiento de gas North Field, en Qatar, uno de los más grandes del mundo. Este proyecto permitirá a Shell incrementar significativamente su capacidad de exportación hacia 2027, fortaleciendo su liderazgo en el sector. Además, la compañía ha innovado con la creación de la planta flotante Prelude FLNG, ubicada en Australia, que marca un hito en la tecnología de licuefacción de gas en altamar.

Peligra la inversión de Petronas en el megaproyecto de GNL en Río Negro

Chevron, con base en California, también tiene una destacada presencia en el mercado de GNL, principalmente a través de sus proyectos en Australia. Sus plantas Gorgon LNG y Wheatstone LNG son fundamentales para satisfacer la creciente demanda de gas en Asia, una región que depende cada vez más de las importaciones de GNL para su seguridad energética. Con estas infraestructuras, Chevron no solo refuerza su posición competitiva, sino que también contribuye a la diversificación de la oferta energética en mercados clave.

TotalEnergies, anteriormente conocida como Total, es otra de las empresas que podrían asociarse con YPF en el proyecto de GNL en Río Negro. Esta compañía francesa ha diversificado su portafolio hacia energías renovables, pero sigue siendo un actor importante en el sector del GNL. Su participación en el proyecto Mozambique LNG, aunque ha enfrentado desafíos políticos y de seguridad, es una muestra del compromiso de la empresa con el desarrollo de este recurso. Además, al igual que Shell, TotalEnergies tiene una presencia importante en Qatar, donde participa en la expansión del North Field, lo que le permite consolidarse como un jugador clave en el mercado global.

El proyecto de GNL en Argentina es una de las apuestas más ambiciosas del gobierno para los próximos años. Con una inversión de 30.000 millones de dólares, implica la construcción de una planta de licuefacción en la provincia de Río Negro y las obras necesarias para transportar el gas extraído de Vaca Muerta hacia la planta en Sierra Grande. Este megaproyecto no solo potenciaría la capacidad exportadora del país, sino que también generaría miles de empleos y contribuiría a reducir el déficit energético que enfrenta Argentina.

A pesar de la posible retirada de Petronas, YPF parece estar bien posicionada para avanzar con el proyecto. Según trascendió, Marín aseguró que la empresa estatal podría afrontar la primera inversión de 200 millones de dólares, necesaria para la licitación de la ingeniería de detalle, programada para noviembre. Este será un paso clave para concretar la construcción de la planta, aunque la participación de una supermajor podría acelerar y asegurar el éxito del proyecto a largo plazo.

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