El TWICE World Tour, que comenzó en marzo de 2025 en Seúl y continuará hasta finales de año por América, Asia y Europa, reúne a millones de seguidores para celebrar los diez años del grupo. Esta gira simboliza la transformación cultural y comercial del K-pop, consolidando a TWICE como una referencia global en la industria musical.
¿Qué representa el TWICE World Tour para la nueva década del K-pop?
El TWICE World Tour es más que una serie de conciertos: constituye una declaración sobre cómo el K-pop ha evolucionado en términos de producción, alcance y organización. La gira, titulada “THIS IS FOR”, celebra una década del grupo surcoreano bajo JYP Entertainment y marca un punto de inflexión en su relación con su audiencia OCCIDENTAL y ASIÁTICA.
El primer concierto tuvo lugar en el Estadio Olímpico de Jamsil, en Seúl, con más de 60,000 asistentes, rompiendo récords locales de asistencia femenina en la categoría idol. El evento combinó escenografía 360° y el acompañamiento de una banda en vivo, utilizando tecnología de proyección inmersiva. Este formato, parte esencial del TWICE World Tour, demuestra la adaptación del grupo a las tendencias escénicas actuales.
A lo largo de 2025, la gira visitará Tokio, Los Ángeles y París, destacando la expansión de TWICE hacia mercados no tradicionales. Los analistas del sector musical consideran que este modelo de itinerario refuerza la sustentabilidad de su marca como un producto cultural transnacional.
¿Cómo evolucionó TWICE para sostener una década de actividad?
El TWICE World Tour refleja también una gestión singular en la industria del entretenimiento. Desde la renovación de sus contratos en 2022, el grupo —integrado por Nayeon, Jeongyeon, Momo, Sana, Jihyo, Mina, Dahyun, Chaeyoung y Tzuyu— ha logrado conservar su alineación completa. Esta estabilidad, poco común en grupos de su generación, se apoya en nuevos modos de trabajo implementados por JYP Entertainment.
Una de las claves ha sido la descentralización de su agenda: cada integrante puede desarrollar proyectos individuales sin descuidar el colectivo. Nayeon lanzó en 2025 su segundo álbum solista con más de 1.4 millones de copias en preventa, un dato que demuestra que las carreras personales fortalecen, más que fragmentan, el impacto global de la agrupación. Mientras tanto, la subunidad japonesa MISAMO, compuesta por Mina, Sana y Momo, consolidó durante 2024 el llamado “modelo de marca paralela”, un esquema que la compañía planea expandir al mercado chino en 2026.
La durabilidad del grupo se ha convertido así en un caso de estudio para agencias rivales. El TWICE World Tour se presenta como un ejemplo de planificación estratégica y sostenibilidad artística en un mercado que, históricamente, ha privilegiado la rotación rápida del talento.
Comparación con modelos de giras previas del K-pop
El TWICE World Tour se distingue de las giras realizadas por grupos contemporáneos como BLACKPINK o BTS. Mientras estos priorizaron macroeventos únicos en cada región, TWICE optó por una estructura gradual y geográficamente segmentada, orientada a la interacción directa con sus bases de fans locales, conocidas como ONCE.
En términos técnicos, la producción del TWICE World Tour incorpora un sistema de audiovisuales de nueva generación, sincronizado con 270 drones LED y pantallas de 8K, según reportó la prensa surcoreana. Este recurso ha sido descrito por medios especializados como el “estándar de los próximos Conciertos de Generación Cuatro”. La intencionalidad es doble: ofrecer proximidad mientras se mantiene una escala masiva.
Frente a los tours anteriores de 2019 y 2022, TWICE prioriza en 2025 una narrativa más reflexiva y emocional. Las canciones interpretadas, combinando éxitos y nuevo material como “Forevermore”, buscan conectar la memoria colectiva del grupo con un discurso de renovación artística. El TWICE World Tour, en ese sentido, trasciende el entretenimiento para convertirse en un relato generacional del K-pop.
¿Qué impacto cultural y económico tiene el TWICE World Tour?
El impacto del TWICE World Tour puede observarse tanto en la economía del entretenimiento como en el discurso cultural global. En Corea del Sur, los análisis de KpopTimes estiman que la gira podría generar más de 120 millones de dólares en ingresos directos e indirectos, incluyendo venta de boletos, mercancía y promoción turística.
En Japón, el segmento correspondiente a los conciertos en Tokio y Osaka se encuentra entre los eventos más demandados de 2025, superando las 80,000 entradas vendidas por función. Según Oricon News, el cierre previsto en septiembre de 2025 en el Tokyo Dome incluirá una proyección especial con imágenes inéditas que repasan la trayectoria del grupo.
Desde una perspectiva sociológica, el TWICE World Tour simboliza la madurez de la tercera generación del K-pop. La permanencia de las nueve integrantes y su participación en iniciativas de bienestar mental impulsadas por JYP Entertainment han colocado a TWICE como caso de estudio en foros académicos sobre sostenibilidad artística. El fenómeno también refuerza la idea de que el K-pop ya no es solo un producto exportado desde Corea, sino una red cultural global interconectada.
El futuro del grupo tras el TWICE World Tour
A medida que el TWICE World Tour avanza, los planes futuros del grupo y de su sello muestran una estrategia basada en diversificación y memoria institucional. En declaraciones recientes al diario The Korea Times, el CEO de JYP, Jung Wook, confirmó que la compañía desarrolla un esquema permanente de acompañamiento psicológico y calendarización flexible. Este nuevo modelo busca evitar las crisis contractuales que marcaron la industria durante la primera década de expansión del K-pop.
Para 2026, se proyecta el lanzamiento de un nuevo ciclo de proyectos audiovisuales, incluyendo el documental autobiográfico “abouTZU”, dirigido por la integrante taiwanesa Tzuyu. Este material representa una extensión conceptual del TWICE World Tour, reflejando la conexión cultural entre Corea y el resto de Asia.
En términos globales, los promotores en Estados Unidos y Europa anticipan un aumento del 25 % en el número de espectadores respecto a giras surcoreanas previas. TWICE, a través del TWICE World Tour, consolida así una segunda fase de internacionalización que ya no se basa solo en el idioma o la estética, sino en el reconocimiento institucional del K-pop como un bien cultural exportable y estable.
Contexto histórico y trayectoria de TWICE en la industria
Desde su debut en 2015 con “Like OOH-AHH”, TWICE ha transitado una transformación constante en su discurso estético y musical. Las primeras etapas, centradas en conceptos juveniles, evolucionaron gradualmente hacia narrativas más adultas y temáticas de autoafirmación. Este proceso permitió que la banda mantuviera relevancia en un entorno donde la rotación de artistas es acelerada.
La coincidencia del décimo aniversario con el lanzamiento del TWICE World Tour refuerza la lectura institucional del grupo como pionero en estabilidad organizativa dentro del K-pop. Con más de 15 millones de álbumes vendidos y una base de fans internacional que supera los 30 millones de seguidores, TWICE ejemplifica un modelo empresarial adaptable al entorno pospandemia.
En declaraciones a SCMP, expertos en cultura pop asiática consideran que el caso TWICE influirá en la planificación de contratos futuros y alianzas entre sellos y artistas. En ese marco, el TWICE World Tour no se limitó a revivir su catálogo, sino a establecer un precedente en términos de gestión transnacional de la música coreana.
Implicaciones futuras del modelo TWICE World Tour
El precedente establecido por el TWICE World Tour tendrá repercusiones en el modo en que los grupos posteriores gestionen su longevidad. La combinación de solidez contractual, diversificación de proyectos y adopción tecnológica muestra un camino alternativo frente al desgaste acelerado del formato idol tradicional. Los analistas prevén que JYP aplicará este modelo al diseño de giras de nuevos grupos híbridos asiático-occidentales, con plataformas de streaming integradas y distribución simultánea de contenido inmersivo.
En perspectiva, el TWICE World Tour funciona como un punto de transición: un evento que conecta las formas clásicas del concierto con las nuevas experiencias interactivas. Más allá del espectáculo, se observa un intento de redefinir las dinámicas laborales del K-pop y el rol de las artistas femeninas en un mercado globalizado. Así, da lugar a una discusión más amplia sobre la sostenibilidad cultural en la era de la economía de atención.
Internacionalista. Periodista con interés en Asia.







