POSCO Holdings se prepara para convertirse en la primera empresa surcoreana en probar y verificar la tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE, por sus siglas en inglés) en Norteamérica. Con este paso, la compañía apunta a consolidar una cadena de suministro regional para materiales esenciales en la producción de baterías secundarias, reforzando su presencia en uno de los mercados estratégicos del sector.
La compañía planea llevar su tecnología DLE, desarrollada de forma independiente, a un nivel comercial mediante la operación de una planta de demostración en territorio estadounidense. El objetivo es claro: aprovechar esta tecnología para futuras inversiones y operaciones comerciales en salares aún no explotados dentro de la región.
El acuerdo clave para avanzar en este plan se firmó el 30 de junio. POSCO Holdings y la empresa australiana Anson Resources establecieron un Memorando de Entendimiento para la construcción y operación de la mencionada planta de prueba. El emplazamiento elegido se encuentra en la ciudad de Green River, en Utah, donde Anson posee derechos mineros sobre un salar con potencial de litio. El propósito inmediato es verificar la viabilidad comercial del proceso, aunque ambas partes ya dejaron la puerta abierta a una colaboración más profunda si los resultados acompañan.
El método tradicional de obtención de litio en salares se basa en la evaporación natural, una técnica que requiere una alta exposición solar y limita las zonas geográficas de aplicación. En cambio, la tecnología DLE representa una alternativa más flexible y eficiente, capaz de recuperar litio de salmueras con baja concentración de manera económicamente viable. Esta innovación resulta clave para desbloquear nuevos recursos en zonas hasta ahora no consideradas rentables, como ocurre en muchas regiones de Norteamérica.
La apuesta de POSCO por esta tecnología no es aislada. En el contexto global, varias compañías están acelerando sus esfuerzos por dominar el proceso de DLE, conscientes de que su aplicación podría ampliar considerablemente la oferta de litio disponible y reducir la dependencia de métodos más lentos y restrictivos.
Desde la compañía surcoreana explicaron que la inversión en esta planta de demostración forma parte de una estrategia más amplia dentro de su negocio de materiales para baterías secundarias. Asegurar fuentes adicionales de litio y aumentar la competitividad tecnológica son dos prioridades centrales. Un portavoz de POSCO Holdings subrayó que esta planta representa una inversión clave en tecnologías que definirán el futuro del grupo en el continente americano.
Actualmente, POSCO Holdings ya cuenta con una capacidad anual para producir sesenta y ocho mil toneladas de hidróxido de litio, suficiente para abastecer la producción de alrededor de un millón seiscientos mil vehículos eléctricos. Esta cifra proviene de dos plantas ya operativas: una en Argentina, con veinticinco mil toneladas anuales de litio extraído de salmuera, y otra en el complejo industrial de Yulchon, en Corea del Sur, con una capacidad de cuarenta y tres mil toneladas de litio mineral.
Con este nuevo movimiento en Utah, la empresa no solo amplía su mapa de operaciones, sino que refuerza su intención de jugar un rol clave en el futuro energético y tecnológico del continente.






