El sector agropecuario frente al gran desafío de la sostenibilidad

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La sostenibilidad se ha convertido en una prioridad ineludible para el sector agropecuario global. Enfrentamos desafíos como el calentamiento global, la degradación de recursos naturales esenciales como el agua y el suelo, la pérdida de biodiversidad y la propagación de enfermedades que afectan extensas áreas. Estos problemas se suman al desafío continuo de garantizar la seguridad alimentaria mundial.

Reconfiguración de comercio y procesos productivos

La agenda de sostenibilidad está impulsando una transformación profunda en el comercio y los procesos productivos. Iniciativas de carácter público, privado, unilateral, regional y multilateral buscan avanzar hacia procesos más eficientes y ambientalmente responsables. Un ejemplo clave son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a 2030, especialmente vinculados al sector agrícola.

Argentina se destaca por su activa participación en foros internacionales como la OMC, la CMNUCC, y la FAO, promoviendo la transformación de los sistemas de producción agropecuaria. El país se ha enfocado en consolidar un modelo productivo de intensificación sustentable, compatible con la preservación del medio ambiente.

Las negociaciones internacionales sobre sostenibilidad abarcan no solo aspectos ambientales, sino también condiciones de competencia económica internacional. La producción agropecuaria enfrenta desafíos que pueden limitar su desarrollo y contribución a la sostenibilidad ambiental, pero también representa oportunidades.

Enfrentando los desafíos en Argentina

En Argentina, la adopción de prácticas de Agricultura de Conservación y Manejo Agrícola ha marcado un cambio significativo en el enfoque hacia una producción más sostenible. Tecnologías como la siembra directa, que evita la labranza del suelo y reduce la erosión, han ganado terreno, representando un avance notable en la conservación del suelo y la eficiencia en el uso de recursos. La rotación de cultivos, por otro lado, es una práctica que mejora la diversidad biológica y nutricional del suelo, además de reducir la dependencia de fertilizantes químicos y pesticidas.

Certificaciones y normas de calidad impulsan la competitividad de la agroindustria argentina

Además, el uso de cultivos de cobertura, es decir, plantas que se cultivan principalmente para beneficio del suelo más que para cosecha, contribuye a mejorar su estructura y fertilidad. Estas prácticas, colectivamente, no solo aumentan la sostenibilidad del sector agropecuario argentino, sino que también lo posicionan como un líder en la adopción de técnicas agrícolas respetuosas con el medio ambiente.

En el marco de la sostenibilidad agrícola, Argentina ha implementado prácticas innovadoras para optimizar el uso de insumos y recursos. Una de estas prácticas es el análisis de suelos, que permite una comprensión detallada de las necesidades nutricionales específicas de cada parcela, facilitando así una aplicación más precisa y eficiente de fertilizantes. 

Además, la adopción de la aplicación variable de insumos se ajusta a las variaciones del terreno, lo que reduce el desperdicio y mejora la productividad. Paralelamente, se ha puesto un énfasis especial en cerrar las brechas de rendimiento y nutrientes, enfocándose en la mejora de la nutrición de los cultivos para maximizar su potencial productivo. Este enfoque holístico aborda no solo la cantidad sino también la calidad de la producción agrícola. 

En Argentina, la adopción de prácticas de Agricultura de Conservación y Manejo Agrícola ha marcado un cambio significativo en el enfoque hacia una producción más sostenible

En el ámbito de la deforestación, Argentina ha demostrado su compromiso con la protección del medio ambiente a través de la implementación de leyes y políticas destinadas a preservar los bosques nativos y fomentar una gestión forestal sostenible. Estas leyes no solo buscan frenar la deforestación, sino que también apuntan a la recuperación de áreas previamente afectadas, contribuyendo así a la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático. Estas iniciativas reflejan un paso significativo hacia la armonización de las prácticas agrícolas con el respeto y cuidado del medio ambiente.

El sector agropecuario debe continuar adaptándose a estos desafíos, promoviendo prácticas sostenibles y enfrentando los retos de una economía global en constante cambio. La producción sustentable y las políticas de gestión eficaz son fundamentales para mantener la competitividad del sector, asegurando al mismo tiempo la protección del medio ambiente y la contribución a la seguridad alimentaria global.

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Paramérica SA, fundada en 1994 en el Noroeste Argentino, es una empresa familiar arraigada en la agroindustria, parte del Grupo Ruiz. En menos de una década, se consolidó como líder mundial en la exportación de poroto negro. En 2016, diversificó su negocio hacia la citricultura, exportando granos y limón a nivel global.

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