Uso obligatorio de Semilla Fiscalizada a partir de 2024 para combatir la rabia del garbanzo

el garbanzo

En Argentina, el garbanzo ha evolucionado de ser un cultivo marginal a convertirse en uno de los principales pilares en la producción de legumbres. Sin embargo, este cultivo enfrenta un desafío sin precedentes: la rabia del garbanzo, una enfermedad letal que amenaza su producción y sostenibilidad. En respuesta a esta amenaza, el Instituto Nacional de Semillas (INASE) de Argentina ha tomado una medida decisiva: a partir de enero de 2024, será obligatorio para los productores utilizar semillas fiscalizadas para combatir eficazmente esta enfermedad.

El garbanzo, una legumbre anual perteneciente a la familia de las Fabáceas, tiene sus raíces en la región sur del Cáucaso y el norte de Persia, actualmente conocido como Irán. Con el paso de los siglos, se extendió a África y Europa, y finalmente los conquistadores españoles lo introdujeron en América. Se cree que el garbanzo fue la primera leguminosa cultivada por el hombre, con registros que datan de entre los años 6.000 y 7.000 antes de Cristo.

Este cultivo, que inicialmente era marginal, ha ascendido a la tercera posición en importancia económica entre las legumbres en Argentina.

El garbanzo se adapta a un amplio rango de temperaturas y ha encontrado un estadío ideal de producción en diferentes áreas del noroeste de la Provincia de Córdoba, seguido por Salta, Catamarca, Santa Fe, Tucumán y Santiago del Estero. Desde 2010, Córdoba ha sido la provincia líder en desarrollo y producción, con una siembra concentrada en los departamentos de Colón, Totoral y Río Primero.

Desafíos y potencial de expansión

A pesar de su capacidad de fijar nitrógeno del aire, la producción del garbanzo enfrenta desafíos como la variabilidad climática y los altos costos operativos.

La producción mundial de garbanzo fluctúa entre 14 y 16 millones de toneladas, con aproximadamente el 10% destinado a la exportación. 

Asia domina el mercado, con India siendo el mayor productor y consumidor, seguido por China, Pakistán, Turquía, Australia, Myanmar y Etiopía. En América, EE.UU. es un importante destino para el garbanzo argentino.

Transformando la soja en un cultivo sustentable: el nuevo desafío de Argentina

El cultivo de garbanzo ha crecido significativamente en Argentina, especialmente en las provincias de Córdoba, Salta y Tucumán, con un 95% de la producción destinada a la exportación. Sin embargo, la producción ha sido amenazada por la rabia del garbanzo (Ascochyta rabiei), una enfermedad que puede causar pérdidas totales y se transmite principalmente a través de semillas infectadas.

A partir de enero de 2024, los productores de garbanzo en Argentina deberán utilizar semillas fiscalizadas, según lo establecido por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Esta medida busca combatir la rabia del garbanzo, una enfermedad letal que se propaga a través de semillas contaminadas.

Medida preventiva

El INASE, en un esfuerzo por controlar la enfermedad, ha dictaminado que desde el 1 de enero de 2024, toda semilla de garbanzo comercializada debe ser de clase fiscalizada. Esta resolución busca garantizar la calidad, sanidad e identidad del producto a los productores agrícolas, evitando pérdidas significativas en sus cosechas.

La rabia del garbanzo puede causar pérdidas de hasta el 100% en la producción. Las condiciones ambientales favorables en la región productora favorecen el desarrollo de la enfermedad, y hasta la fecha, no existe un método de control completamente eficaz.

La detección de la enfermedad en las semillas se ha convertido en una medida de control clave. Las semillas fiscalizadas proporcionarán una capa adicional de protección contra la propagación de la enfermedad.

Este cultivo, que inicialmente era marginal, ha ascendido a la tercera posición en importancia económica entre las legumbres en Argentina

La nueva normativa obliga a los productores a adoptar semillas fiscalizadas para garantizar un cultivo saludable y productivo. Esta medida es crucial para mantener la viabilidad de la industria del garbanzo en Argentina, un jugador clave en el mercado de legumbres secas a nivel mundial.

La decisión del INASE de implementar el uso obligatorio de semillas fiscalizadas a partir de 2024 representa un paso crucial y proactivo en la salvaguarda de la industria del garbanzo en Argentina. Esta medida no solo refleja la importancia de adoptar prácticas agrícolas responsables y sostenibles, sino que también subraya la necesidad de proteger y preservar la seguridad alimentaria en un contexto global. 

Al abordar los desafíos presentados por la rabia del garbanzo, Argentina no solo asegura la calidad y la sanidad de su producción nacional, sino que también fortalece su posición como un actor significativo en el mercado mundial de legumbres. Este esfuerzo colectivo para garantizar un cultivo saludable y productivo del garbanzo es un testimonio del compromiso del país con la innovación agrícola y la sostenibilidad, sentando las bases para un futuro próspero y resiliente en la agricultura.

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Paramérica SA, fundada en 1994 en el Noroeste Argentino, es una empresa familiar arraigada en la agroindustria, parte del Grupo Ruiz. En menos de una década, se consolidó como líder mundial en la exportación de poroto negro. En 2016, diversificó su negocio hacia la citricultura, exportando granos y limón a nivel global.

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