Transformando la soja en un cultivo sustentable: el nuevo desafío de Argentina

la soja

En Argentina, la transformación de la soja en un cultivo sustentable se ha convertido en un desafío clave para el sector agrícola. Aunque la denominación de «soja sustentable» es un término en desarrollo, se enfoca principalmente en la mitigación de la emisión de gases de efecto invernadero y el cumplimiento de normativas ambientales específicas, como la prohibición de desmontes desde el 1 de enero de 2008. Actualmente, el 85% de las tierras cultivables en Argentina cumplen con esta condición, lo que representa una oportunidad significativa para los productores de soja.

La nueva modalidad de soja sustentable no solo beneficia al medio ambiente, sino que también ofrece ventajas económicas. Los productores que certifican su soja como sustentable pueden obtener un premio de entre 3 a 5 dólares por tonelada, lo que incrementa el precio de venta del cultivo. Por ejemplo, un productor de la región núcleo podría aumentar su margen neto en un 4% en campos propios y hasta un 12% en campos alquilados, con un incremento de 10 dólares por hectárea cosechada.

El proceso de certificación de la soja sustentable se ha simplificado notablemente, requiriendo que los productores informen las coordenadas de sus campos cultivados y presenten archivos KMZ/KML generados con Google Earth.

Para lograr una producción sostenible de soja, los especialistas recomiendan una serie de prácticas, incluyendo la rotación con gramíneas, el manejo adecuado de las fechas de siembra y el análisis de mercado. También se enfatiza la importancia de la rotación con maíz para mantener la sostenibilidad del suelo y mejorar los rendimientos.

La soja argentina: el commodity más preciado

Los desafíos climáticos, como las inundaciones y las sequías, también juegan un papel crucial en la producción de soja. Por ejemplo, se ha advertido sobre los riesgos de enfermedades como la roya asiática, que puede causar pérdidas significativas en los cultivos.

La AFA SCL ha implementado desde 2011 iniciativas para fomentar prácticas agrícolas sostenibles, incluyendo la certificación en Soja Sustentable 2BSvs y el cumplimiento de los estándares de la EPA/RFS2. Estos esquemas promueven el uso responsable de recursos y la protección del medio ambiente, y son reconocidos internacionalmente.

Rotación de cultivos como alternativa al monocultivo

En Argentina, la conciencia sobre la importancia de una agricultura sostenible ha ido en aumento, especialmente en el contexto del monocultivo de soja, que históricamente ha dominado el paisaje agrícola del país. Este monocultivo ha llevado a una erosión acelerada de los suelos, un problema que afecta al 36% de la superficie del país y que ha generado preocupación entre los productores. 

Esta conciencia creciente ha llevado a los agricultores a adoptar prácticas de rotación de cultivos, no solo para mejorar la salud del suelo sino también para combatir enfermedades y malezas, sumando más carbono al sistema y mejorando los rendimientos.

Este cambio cultural y generacional en la práctica agrícola es un paso positivo hacia la sostenibilidad. Los productores han aprendido que la destrucción del suelo es contraproducente a largo plazo, y ahora están adoptando prácticas que promueven la sostenibilidad del suelo y el medio ambiente.

Beneficios de la rotación

La rotación de cultivos no solo mejora la salud del suelo sino que también ayuda a gestionar mejor las malezas y plagas. La aparición de malezas resistentes a herbicidas comunes como el glifosato ha cambiado la ecuación económica para los productores, quienes ahora buscan manejar las malezas con un enfoque más integrado y no solo dependiendo de los productos químicos. Además, la rotación con maíz, por ejemplo, es beneficiosa ya que este cultivo se establece rápidamente y es eficiente, ofreciendo una alternativa robusta al monocultivo de soja.

Para lograr una producción sostenible de soja, los especialistas recomiendan una serie de prácticas, incluyendo la rotación con gramíneas, el manejo adecuado de las fechas de siembra y el análisis de mercado

En un país donde la agroindustria es vital, Argentina enfrenta desafíos significativos debido al cambio climático, como lo demuestra la pérdida anual de 1.000 millones de dólares en activos debido a inundaciones. La rotación de cultivos se ha convertido en una estrategia clave para mitigar estos riesgos, permitiendo a los productores resistir mejor los eventos climáticos extremos. El manejo diversificado de cultivos proporciona una mayor resiliencia frente a la variabilidad climática, reduciendo el impacto de sequías y otros fenómenos extremos. Esta adaptación no solo es una respuesta a los desafíos climáticos actuales sino también una inversión en la sostenibilidad futura del sector agrícola argentino.

La transición hacia la producción sostenible de soja en Argentina no solo responde a un compromiso ambiental, sino que también abre nuevas oportunidades de mercado y mejora la rentabilidad para los productores. La soja sustentable se perfila como un elemento clave en el futuro del sector agrícola argentino.

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Paramérica SA, fundada en 1994 en el Noroeste Argentino, es una empresa familiar arraigada en la agroindustria, parte del Grupo Ruiz. En menos de una década, se consolidó como líder mundial en la exportación de poroto negro. En 2016, diversificó su negocio hacia la citricultura, exportando granos y limón a nivel global.

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