La economía de Indonesia se espera que tenga un desempeño más sólido en 2026 que este año, según una economista senior del país asiático.
Durante una discusión en Yakarta el martes, Aviliani del Instituto para el Desarrollo de Economía y Finanzas (Indef) proyectó un crecimiento de 5 a 5.2 por ciento interanual, respaldado por el consumo doméstico y la inversión.
La economista señaló que la gran población joven de Indonesia continúa impulsando el consumo y desempeña un papel clave en sostener el impulso económico. Aviliani contrastó esta situación con las economías desarrolladas, donde las poblaciones envejecidas tienden a debilitar el consumo y la inversión, desacelerando el crecimiento.
Destacó que las economías en desarrollo generalmente crecen entre 4 y 6 por ciento, ubicando a Indonesia dentro de ese rango. Para mantener el impulso, enfatizó la necesidad de proteger el poder adquisitivo de los hogares y permitir que el sector privado y las empresas estatales aceleren la inversión.
Se espera que las condiciones de inversión mejoren el próximo año a medida que los inversores superen su postura de espera tras el primer año de la nueva administración, agregó. Aviliani indicó que los fuertes flujos de capital muestran que Indonesia sigue siendo una economía en desarrollo atractiva en el panorama de inversión regional.
Desafíos que frenan el optimismo
A pesar de las perspectivas positivas, la economista advirtió que la desigualdad económica sigue siendo un desafío persistente. Señaló que las presiones sobre el poder adquisitivo aún afectan a algunos grupos, mientras que otros están en gran medida aislados. Un crecimiento de alrededor del 5 por ciento, agregó, debe ir acompañado de mejoras en calidad y distribución para garantizar beneficios más equitativos.
La proyección de Aviliani contrasta con otras estimaciones más optimistas. Anteriormente, Purbaya pronosticó un crecimiento económico del 6 por ciento para 2026, mientras que el gobierno ha señalado que el cuarto trimestre de 2025 marcará el crecimiento más fuerte del año.
Indonesia enfrenta el desafío de equilibrar un crecimiento robusto con una distribución más equitativa de los beneficios económicos, especialmente considerando que algunos sectores de la población continúan experimentando presiones en su capacidad de compra mientras la economía se expande.













