¿Qué dice el Libro Blanco de China sobre las relaciones con Estados Unidos?

CHINA RECUPERACIÓN libro blanco

En un contexto de tensiones crecientes por los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump, el gobierno chino publicó un extenso libro blanco titulado «La posición de China sobre algunas cuestiones relativas a las relaciones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos». El documento, divulgado por la Oficina de Información del Consejo de Estado, busca presentar la visión oficial de Pekín frente a los conflictos bilaterales y enfatizar la necesidad de resolver las diferencias mediante el diálogo y la cooperación.

El libro blanco, dividido en varios capítulos, sostiene que las relaciones económicas entre China y Estados Unidos no solo son de vital importancia para ambas naciones, sino también para la estabilidad global. A lo largo de más de 40 años de vínculos diplomáticos, el comercio bilateral creció desde apenas 2.500 millones de dólares en 1979 a más de 688.000 millones en 2024.

China subraya que la cooperación comercial ha sido mutuamente beneficiosa y rechaza las acusaciones de perseguir superávit de manera deliberada. De hecho, destaca que el superávit por cuenta corriente del país ha caído del 9,9% del PBI en 2007 al 2,2% en 2024, mientras que las inversiones estadounidenses en China alcanzaron los 98.230 millones de dólares en 2023.

El documento también defiende el cumplimiento por parte de China del Acuerdo Económico y Comercial de Fase Uno firmado en 2020. Según Pekín, se han tomado medidas concretas para proteger la propiedad intelectual, evitar transferencias tecnológicas forzadas, ampliar el acceso a los mercados agrícolas y financieros y mantener un entorno favorable para la inversión extranjera.

La respuesta China al 104% de tarifas no se hizo esperar

Sin embargo, el texto acusa a Washington de incumplir sus compromisos, especialmente mediante nuevas restricciones tecnológicas, controles a las exportaciones, uso ampliado de la seguridad nacional como excusa para limitar inversiones y la imposición de aranceles «recíprocos» de hasta el 104%. También critica el uso de la Cuestión del Fentanilo como justificación para medidas económicas que, según China, no resuelven los problemas internos de EE.UU. y dañan la cooperación bilateral.

El gobierno chino insiste en que nunca ha promovido una devaluación competitiva del yuan y destaca la transparencia de su política cambiaria, basada en el mercado. Además, remarca que ha cumplido con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), reduciendo aranceles, ajustando subsidios conforme a la normativa internacional y mejorando el ambiente de negocios.

Pekín también critica las medidas de Estados Unidos bajo la Sección 301 y 232, que según el documento, representan ejemplos claros de unilateralismo. China denuncia que estas acciones distorsionan los mercados, encarecen productos para los consumidores estadounidenses y amenazan la estabilidad de las cadenas globales de suministro.

Otro punto clave del informe es la defensa del multilateralismo y del principio de trato de Nación Más Favorecida dentro de la OMC. China se opone a la propuesta estadounidense de revocar el estatus de Relaciones Comerciales Normales Permanentes, lo cual, según advierte, podría desatar una grave crisis comercial a nivel global.

Guerra comercial en 2025: ¿un juego sin ganadores?

A lo largo del libro blanco, el gobierno chino enfatiza su disposición al diálogo constructivo. Destaca que entre 2020 y 2021 se realizaron decenas de reuniones bilaterales de alto nivel y técnicas para discutir temas sensibles como propiedad intelectual, productos agrícolas, servicios financieros y reglas cambiarias. No obstante, lamenta que muchas de las peticiones chinas, como el reconocimiento del estatus libre de influenza aviar de ciertas regiones o el establecimiento de canales de cooperación sobre pesticidas, no hayan tenido una respuesta positiva de parte de Estados Unidos.

En su tramo final, el documento sostiene que China y Estados Unidos, como dos de las mayores economías del planeta, tienen una responsabilidad compartida para preservar el orden económico global. Señala que la cooperación, más que la confrontación, es el camino correcto para abordar los desafíos comunes, como la inteligencia artificial, la transición energética, el crecimiento sostenible y la seguridad tecnológica.

«La historia ha demostrado que la cooperación beneficia a ambos lados, mientras que la confrontación genera pérdidas mutuas», concluye el libro blanco, llamando a Estados Unidos a trabajar junto a China sobre la base del respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación de beneficio compartido.

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