SK Hynix debutó en el Nasdaq de Nueva York con un precio de oferta de 149 dólares por ADR (American Depositary Receipt), emitiendo un total de 177,9 millones de nuevos certificados. Los papeles comenzaron a negociarse en operaciones condicionales previas a la emisión a 174 dólares, un 14,1% por encima del precio de colocación.
La recaudación total alcanzó aproximadamente 26.500 millones de dólares (unos 40 billones de wones), la cifra más alta jamás obtenida por una empresa extranjera en el mercado estadounidense. El récord anterior pertenecía al grupo chino Alibaba, que levantó 25.000 millones de dólares en su salida a la Bolsa de Nueva York en septiembre de 2014.
Sobresuscripción siete veces mayor pese al precio con prima
Considerando que diez ADRs equivalen a una acción ordinaria en el mercado coreano, el precio de oferta resultó cerca de un 3% superior al cierre en la bolsa de Seúl (2,18 millones de wones). Esta colocación con prima resulta altamente inusual, ya que las salidas a bolsa suelen fijar precios con descuento respecto de la cotización vigente.
Según Bloomberg, la demanda de suscripción alcanzó siete veces la cantidad de títulos asignados, con fuerte participación de fondos globales de inversión a largo plazo, fondos especializados en tecnología y fondos soberanos. El Wall Street Journal describió la operación como un éxito histórico que refleja la agresividad con la que los inversores compran acciones de compañías vinculadas al auge de la inteligencia artificial.
La ceremonia se realizó en el Nasdaq MarketSite Studio de Manhattan, donde el presidente del grupo SK, Chey Tae-won, y el presidente de SK Hynix, Kwak Noh-jung, encabezaron el tradicional toque de campana. Una pantalla gigante de Times Square exhibió el logo de la compañía, mientras que JPMorgan Chase, uno de los colocadores principales, proyectó una bandera surcoreana de gran tamaño sobre la fachada de su sede central en Manhattan la noche previa.
Destino de los fondos: Yongin, empaquetado avanzado y HBM
SK Hynix destinará lo recaudado a la construcción de la primera fase de su fábrica en el Clúster de Semiconductores de Yongin, la planta de empaquetado avanzado P&T7 de Cheongju y la adquisición de equipos de litografía ultravioleta extrema (EUV). La compañía busca acelerar la investigación y el desarrollo de memorias de alto ancho de banda (HBM) de próxima generación para dispositivos de cómputo e inferencia de IA, ampliar significativamente su capacidad de producción y sostener su liderazgo global en ese segmento.

Los ADRs cotizan de manera condicional bajo el ticker SKHYV desde el 10 de julio, mientras que la negociación regular bajo el símbolo SKHY comenzará el día 13. Estos certificados, respaldados por acciones depositadas en custodios en Corea, permiten a los inversores estadounidenses posicionarse en SK Hynix en dólares, sin abrir cuentas de valores coreanas ni convertir divisas. Para CNBC, el debut ofrece a los inversores norteamericanos una nueva vía para apostar al boom de la inteligencia artificial, en línea con los movimientos de las grandes tecnológicas para asegurar financiamiento de infraestructura de IA, como la salida a bolsa récord de SpaceX el mes pasado.
¿Revalorización de los semiconductores coreanos?
La emisión de ADRs cobra relevancia porque habilita una reevaluación de SK Hynix en el mayor mercado de capitales del mundo. Aunque la firma lidera el mercado global de HBM, cotizaba relativamente subvaluada frente a su rival estadounidense Micron. La cotización en Estados Unidos permite la comparación directa con Nvidia y Micron, lo que podría atenuar el llamado «descuento coreano» a medida que ingresen fondos globales, según el analista Ryu Hyung-geun, de Daishin Securities.
El precedente más citado es el de la taiwanesa TSMC, que tras listar ADRs en la Bolsa de Nueva York en 1997 registró un ingreso sostenido de inversores institucionales globales y una revalorización simultánea en los mercados estadounidense y taiwanés. Los fondos de cobertura aprovecharon el diferencial de precios comprando acciones locales más baratas para convertirlas en ADRs, lo que impactó positivamente en la cotización doméstica. La capitalización bursátil de TSMC pasó de 20.000 millones de dólares al momento del listado a 2 billones en la actualidad, un crecimiento de cien veces.
La cautela: ciclicidad de la memoria y competencia de Samsung
Otras voces advierten que el verdadero desafío comienza ahora y que los ADRs no garantizan por sí solos una suba del papel. Al tratarse de una industria cíclica, expuesta a auges y caídas, los inversores pueden dudar de la sostenibilidad de las ganancias elevadas. El Wall Street Journal señaló que el PER proyectado a doce meses de la compañía, en torno a siete veces, parece barato, pero que la ciclicidad del negocio de memorias impide hablar de una subvaluación lisa y llana, ya que los mercados suelen asignar múltiplos bajos en los picos de resultados anticipando futuras contracciones.
La competencia también presiona: Samsung Electronics inició la producción masiva de HBM4 en febrero. Los analistas subrayan que la dirección de largo plazo de la acción dependerá de la competitividad en HBM, la continuidad de las inversiones en centros de datos de IA y el desempeño financiero.
No obstante, este ciclo de memorias presenta diferencias con los anteriores. Las firmas del sector destacan contratos de suministro de largo plazo y una escasez de HBM que se prolongaría durante años, con proyecciones de crecimiento anual de ventas para SK Hynix hasta 2030. Para Kim Dong-won, jefe de research de KB Securities, el listado de ADRs puede ampliar la base global de inversores y disparar una reevaluación de la compañía.
Periodista. Colaborador Junior en ReporteAsia.












