Bugaku de Dainichido: la danza sagrada del Japón

Japon

Con una historia de 1300 años, el Bugaku de Dainichido se refiere a un tipo de danza ceremonial sagrada de Japón, realizada en la ciudad de Hachimantai, en la prefectura de Akita, una zona montañosa conocida por sus espesos bosques y fuertes nevadas.

El Bugaku de Dainichido es una derivación de una categoría de danzas y rituales denominada Bugaku, entendiendo a éstas como un grupo de danzas ceremoniales, realizadas tanto en los templos como en la corte imperial, que fueron adoptadas originalmente de China y Corea en los siglos VII y VIII, y se fueron perfeccionando durante los dos siglos siguientes. 

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Todos los años, el 2 de enero, las comunidades japonesas realizan el Bugaku de Dainichido en un santuario sintoísta y realizan danzas sagradas con la esperanza de que el año esté lleno de felicidad.

Historia

Según la leyenda, artistas de Bugaku, procedentes de Kioto, llegaron a la antigua ciudad de Hachimantai, situada al norte del Japón, a principios del siglo VIII, en tiempos de la reconstrucción del Dainichido, el pabellón del templo. 

Las personas del pueblo, adaptaron estas danzas y que, con el correr del tiempo, evolucionó considerablemente y se enriqueció con aportaciones autóctonas transmitidas a los jóvenes por sus mayores, de ahí el ahí el nombre de Bugaku de Dainichido utilizado para denominar esta expresión artística en particular que hoy es parte esencial de la historia y cultura de las comunidades de Osato, Azukisawa, Nagamine y Taniuchi. 

Foto: UNESCO

A lo largo de los años la tradición se ha enfrentado a numerosas crisis.

La destrucción de la mayoría de los registros históricos en repetidos incendios hizo necesario aprovechar los recuerdos de los residentes más antiguos para revivir varios aspectos de las danzas. 

Los rituales en las cuatro comunidades se suspendieron, además, cuando se robaron las máscaras doradas que se utilizaban en algunas de las danzas.

En la actualidad, los participantes más veteranos del festival Dainichido Bugaku se esfuerzan por educar a los jóvenes en las tradiciones. Pero el descenso de la tasa de natalidad en Japón y las distracciones de la tecnología lo hacen cada vez más difícil.

El Bugaku hoy

La práctica Bugaku de Dainichido se ha realizado por más de 1300 años, con el fin de profundizar el sentimiento de pertenencia a la comunidad, tanto entre los participantes como entre los numerosos vecinos de la ciudad que acuden cada año a intervenir en esta celebración tradicional

Los ensayos para la ceremonia comienzan en los últimos meses del año, y se extienden por varias semanas, sin descanso, ni siquiera por motivo del Año Nuevo. 

Unesco
Foto: Patrimonio Cultural Inmaterial – UNESCO

Existen ciertas tradiciones que los partícipes deben cumplir antes de participar en la ceremonia, que varían según la comunidad. 

Así, los intérpretes deben someterse a una estricta purificación espiritual para preparar la danza, que puede durar hasta 48 días. Durante este tiempo, deben dormir solos, abstenerse de visitar las casas de los recién fallecidos y de comer carne. 

En este periodo no se puede dar a luz en sus casas. Normalmente, se dedican a diversas profesiones, como la carpintería, la agricultura, la extinción de incendios, la peluquería o el trabajo de oficina. 

Este tipo de prácticas, entre los más jóvenes, van perdiendo fuerzas y se realizan cada vez en menor medida.

En una de las comunidades, otra práctica obligatoria es bañarse en las aguas heladas de la madrugada. Este procedimiento se realiza con la intención de limpiar ritualmente el cuerpo y el espíritu de la persona.

El Bugaku de Dainichido, comienza oficialmente el 2 de enero, donde al amanecer, los intérpretes realizan una procesión de dos horas, desde el pueblo hasta el santuario. 

Una vez reunidos, se ejecutan hasta el mediodía nueve danzas sagradas, algunas de esas son interpretadas por bailarines con máscaras –entre las que figura la del mitológico león shishi– y otras por niños, en función de las variantes específicas de cada comunidad. 

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Foto: Patrimonio Cultural Inmaterial-UNESCO

Cada una de estas danzas, representan oraciones destinadas a que el año que comienza sea próspero y lleno de felicidad.

Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

El Bugaku de Dainichido ha sido tradicionalmente transmitido a los jóvenes por sus mayores en cuatro comunidades locales de Japón, a las que confiere un sentimiento de identidad y continuidad, reflejando una serie de características sociales y artísticas japonesas. 

Estas 4 comunidades formaron la Asociación para la Preservación del Bugaku de Dainichido, y formularon la petición candidatura ante la Unesco para ser incluido como Patrimonio Cultural.  

En el año 2009, El Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial inscribió el Bugaku de Dainichido en la lista representativa del patrimonio cultural de la humanidad. 

UNESCO
Foto: Patrimonio Cultural Inmaterial – UNESCO

El Comité consideró que la inscripción de este elemento en la Lista Representativa podriá contribuir a una mayor toma de conciencia de la importancia del patrimonio cultural inmaterial en el plano nacional e internacional, motivando así a los depositarios de la tradición para perseverar en su transmisión y fomentando el respeto de tradiciones similares existentes en otras partes del mundo. 

El Bugaku está inscrito como “bien cultural tradicional importante del patrimonio inmaterial” en el inventario nacional administrado por la Agencia para Asuntos Culturales

Francisco Vasquez
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Es estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina. Es miembro del Semillero de Investigación de dicha Facultad y del Grupo de Estudios sobre India y el Sudeste Asiático de la Universidad Nacional de Rosario. Cursó además la Diplomatura en Derecho y Estado Digital 4.0. Es pasante de SHEN, consultora de negocios con Asia y redactor en ReporteAsia.