Transferencias de autos usados caen 5% en Argentina 2026

Las transferencias de autos usados en Argentina experimentan una leve baja del 5% en el primer semestre de 2026, según la Cámara del Comercio Automotor (CCA). El fenómeno, que afecta a concesionarias y particulares, se da en un contexto de inflación alta, nuevos incentivos fiscales para autos eléctricos y una mayor digitalización de los trámites a través de la DNRPA.

¿Qué está ocurriendo con las transferencias de autos usados en 2026?

Durante el primer semestre de 2026, las transferencias de autos usados en Argentina totalizaron unas 735.000 operaciones, levemente por debajo de las cifras de 2025. Según la CCA, la disminución del 5% responde a un clima económico más cauteloso, la pérdida de poder adquisitivo y la competencia cada vez más fuerte de los vehículos 0 km importados desde China a precios reducidos. Esta combinación ha reconfigurado la dinámica del mercado automotor, en el que las transferencias de autos usados han perdido parte del impulso que mantenían históricamente durante períodos de crisis.

El valor del trámite de transferencia sigue siendo un factor decisivo. Para autos nacionales, el arancel es del 1% del valor de venta, mientras que para los importados asciende al 2%, sumando impuestos de sellos (3% en CABA y Buenos Aires) y gastos de verificación policial. Aunque en 2025 el Gobierno Nacional implementó reformas para simplificar la gestión y digitalizar la precarga de datos, muchos compradores siguen percibiendo el proceso como costoso y burocrático.

Factores macroeconómicos detrás de la caída

La inflación, que en los primeros meses de 2026 promedia el 87% interanual, ha afectado directamente la actividad del sector. Los precios de los autos usados subieron más de un 60% respecto del año anterior, mientras que los salarios reales mantuvieron un crecimiento inferior al 40%, lo que redujo la capacidad de financiamiento. Esta brecha se traduce en menor movilidad de unidades y, en consecuencia, menos transferencias de autos usados.

Al mismo tiempo, la consolidación del peso digital argentino y las nuevas condiciones crediticias bancarias encarecieron el acceso a préstamos para la compra de usados. Según un informe de la consultora EconCar, el 68% de las operaciones de transferencia se concretan al contado, sin financiamiento, lo que limita las ventas en un mercado de alta rotación.

El ingreso masivo de autos eléctricos chinos, con precios un 40% más bajos que los modelos locales, también presiona la estructura del mercado. El fenómeno, descripto por un artículo de iProfesional sobre el modelo argentino “Tito”, demuestra que la competencia externa impacta incluso en los segmentos tradicionales de autos usados, cuyos valores quedan desfasados frente a las nuevas tecnologías alternativas de movilidad.

¿Cómo influyen las políticas del Gobierno y la digitalización en los trámites?

Desde 2025, el Estado impulsó una modernización mediante la plataforma de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor (DNRPA). Hoy, la mayoría de las transferencias de autos usados puede gestionarse con carga digital de datos y turnos en línea. El objetivo fue reducir costos administrativos y agilizar las operaciones en los registros, cuyas demoras históricamente superaban los 20 días hábiles. Actualmente, el promedio nacional se ubica en 8 días, aunque hay diferencias marcadas según la provincia.

La eliminación obligatoria del informe de libre deuda de infracciones también cambió la dinámica del proceso. Si bien dejó de ser requisito formal, los especialistas recomiendan solicitarlo voluntariamente. Según datos relevados por el diario Clarín, el 62% de los compradores en CABA y GBA sigue exigiendo el informe antes de concretar la transferencia, como medio de prevención ante multas impagas que podrían derivar en juicios.

La Cámara del Comercio Automotor insiste en que, si bien las medidas de digitalización han mejorado la transparencia, no han logrado dinamizar el volumen total de transferencias de autos usados. Las variaciones dependen más de variables macroeconómicas —como el tipo de cambio y los costos de mantenimiento— que de las condiciones administrativas del sistema.

Comparación regional: ¿cómo se comportan las transferencias en América Latina?

El comportamiento del mercado argentino replica una tendencia presente en toda América Latina. Según BBC Mundo, los países de la región enfrentan caídas similares en las transferencias de autos usados, en torno al 5% promedio. La principal causa radica en las restricciones crediticias y los altos niveles de tributación que encarecen la operación tanto en Brasil como en México o Chile.

En Argentina, sin embargo, persiste una particularidad: los importes de los aranceles varían según el origen del vehículo. Esto significa que un sedán nacional y uno importado, aunque tengan valores de mercado equivalentes, pagan tasas diferentes al momento de la transferencia. Este esquema impositivo mixto representa una distorsión respecto de otros mercados regionales donde la tasa es uniforme.

CNN Business y Reuters coinciden en que, pese a estas diferencias, el sector argentino sigue siendo uno de los más activos en términos de movilidad de unidades, con más de 1,5 millones de transferencias anuales. No obstante, la tendencia a la baja observada en 2026 resulta una advertencia sobre la resiliencia del segmento ante un escenario global de recesión y volatilidad cambiaria.

Perspectivas para el segundo semestre de 2026

Los analistas del sector anticipan que una posible estabilización económica y la mejora del crédito minorista podrían frenar la caída de las transferencias de autos usados en la segunda mitad del año. Si la inflación converge al 60% anual y las tasas de interés bajan, las operaciones podrían recuperarse hasta un 3% hacia fines de 2026.

Otro factor clave será la evolución del mercado de autos eléctricos y su efecto en la cadena de usados. Los expertos señalan que los incentivos fiscales para vehículos a batería —que incluyen una reducción del 50% del impuesto de sellos en CABA y Santa Fe— podrían modificar las preferencias de los compradores. Si la tendencia hacia la electromovilidad se consolida, el parque automotor tradicional tenderá a devaluarse más rápidamente, afectando los valores de reventa y las futuras transferencias de autos usados.

A nivel internacional, los incentivos a la movilidad sustentable están redefiniendo los hábitos de consumo. Argentina busca alinearse a esas normas mediante un esquema gradual de reemplazo de flotas públicas por vehículos eléctricos, plan iniciado en 2025. Sin embargo, hasta ahora, el impacto sobre el mercado de autos usados ha sido marginal frente a la presión de costos internos y la brecha cambiaria.

Finalmente, la CCA advierte que las perspectivas estructurales del segmento dependerán de la capacidad estatal para mantener la digitalización y generar previsibilidad fiscal. De lograrse esos objetivos, las transferencias de autos usados podrían estabilizarse en torno a 1,45 millones de unidades anuales para 2027, con una participación creciente de operaciones completamente digitales.

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