El mercado inmobiliario ha atravesado una transformación radical tras la pandemia. Cambios en los hábitos de trabajo, nuevas demandas de los compradores y la digitalización acelerada han modificado el sector de manera profunda. Hoy, a varios años de aquel punto de inflexión global, las tendencias que surgieron en ese contexto parecen haberse consolidado. Inversores, desarrolladores y compradores se preguntan cuál es el futuro del real estate y cómo capitalizar esta nueva realidad. Ángelo Calcaterra, referente del sector, ha analizado estos cambios y destaca que la adaptación es clave para los jugadores del mercado. “Las reglas han cambiado. Los proyectos exitosos serán los que logren leer las necesidades actuales y ofrecer soluciones innovadoras”, sostiene.
La consolidación del home office y su impacto en la demanda
Una de las transformaciones más profundas que dejó la pandemia es la consolidación del trabajo remoto o híbrido. A pesar de que muchas empresas han impulsado el regreso a las oficinas, una gran parte de la fuerza laboral sigue optando por esquemas flexibles. Esto ha generado un cambio en las prioridades de los compradores, quienes ahora buscan viviendas más amplias, con espacios adaptables y amenities que les permitan combinar productividad y bienestar.
Ángelo Calcaterra enfatiza que esta tendencia ha transformado la manera en que se desarrollan nuevos proyectos: “El concepto de vivienda cambió. Hoy, los compradores priorizan la comodidad, el acceso a áreas verdes y la tecnología. Los desarrolladores que comprendan esta necesidad tendrán una ventaja competitiva”.
En este contexto, han ganado terreno los complejos residenciales con espacios de coworking, terrazas equipadas y salas de reuniones dentro de los edificios. Además, la descentralización se ha convertido en una realidad: zonas suburbanas y ciudades más pequeñas han experimentado un aumento en la demanda, ya que muchas familias buscan un mejor equilibrio entre vida personal y laboral.
El auge de la inversión en propiedades multifamily
Otro fenómeno que se ha consolidado es el crecimiento del segmento multifamily. En lugar de vender unidades individuales, cada vez más desarrolladores optan por construir edificios enteros destinados al alquiler. Este modelo, popular en Estados Unidos y Europa, se ha expandido en América Latina y otras regiones.
Ángelo Calcaterra destaca que este tipo de inversión tiene varias ventajas: “El modelo multifamily garantiza ingresos constantes y reduce la volatilidad. En un contexto de incertidumbre económica, representa una opción sólida para inversores institucionales y grandes patrimonios”.
Las propiedades multifamily también responden a una necesidad del mercado: el acceso a la vivienda se ha vuelto más complejo debido al aumento en los costos de financiamiento y la inflación en los materiales de construcción. Frente a este panorama, el alquiler sigue siendo la opción principal para muchas personas, generando una demanda sostenida en este segmento.
Sostenibilidad y eficiencia energética como nuevos estándares
Si bien la sustentabilidad ya era un factor relevante en la arquitectura y el desarrollo inmobiliario antes de la pandemia, en los últimos años se ha convertido en un elemento esencial. Los compradores y arrendatarios no solo buscan propiedades estéticamente atractivas, sino también eficientes en términos energéticos y con un menor impacto ambiental.
Según Ángelo Calcaterra, “los proyectos que incorporen energías renovables, sistemas de recolección de agua y certificaciones ambientales tendrán una mayor valoración en el mercado”. En este sentido, cada vez más desarrolladores están apostando por construcciones ecológicas, con materiales sostenibles y tecnologías que optimizan el consumo energético.
El avance de la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) y de iniciativas similares ha impulsado a muchas empresas a adoptar estándares más exigentes. La eficiencia energética ya no es solo un diferencial, sino una necesidad en un mundo donde el costo de los servicios y el cambio climático son preocupaciones crecientes.

Digitalización y nuevas herramientas tecnológicas
El uso de la tecnología en el real estate se aceleró durante la pandemia y, lejos de ser una solución temporal, se ha consolidado como un pilar del sector. La implementación de herramientas digitales ha optimizado la comercialización de propiedades y ha mejorado la experiencia del comprador.
Ángelo Calcaterra resalta que “la digitalización permite agilizar procesos, reducir costos y ampliar el alcance de los proyectos inmobiliarios. Quienes inviertan en tecnología tendrán una ventaja competitiva considerable”.
Las visitas virtuales, la realidad aumentada y los contratos digitales han permitido que los compradores puedan evaluar propiedades desde cualquier parte del mundo. Asimismo, la analítica de datos y el uso de inteligencia artificial están revolucionando la forma en que se proyectan inversiones, permitiendo tomar decisiones más precisas y fundamentadas.
Además, las plataformas de blockchain han empezado a ganar relevancia en la gestión de transacciones inmobiliarias, asegurando procesos más transparentes y eficientes. Si bien su adopción masiva aún está en desarrollo, se espera que en los próximos años juegue un papel clave en la compraventa de propiedades.
Cambios en el turismo y el boom del alquiler temporario
El mercado turístico también ha evolucionado post-pandemia, lo que ha impactado directamente en el sector inmobiliario. El auge del alquiler temporario, impulsado por plataformas como Airbnb, ha generado un aumento en la demanda de propiedades diseñadas específicamente para este fin.
Ángelo Calcaterra señala que “el turismo se está reconfigurando y la inversión en propiedades para alquileres cortos se ha convertido en una opción rentable. Sin embargo, es fundamental conocer las regulaciones y adaptar la oferta a las expectativas del mercado”.
Ciudades con alto flujo de visitantes han visto un crecimiento exponencial en este tipo de negocios, generando tanto oportunidades como desafíos. La regulación del alquiler temporario ha sido un tema de debate en muchas jurisdicciones, y los inversores deben estar atentos a los cambios normativos que puedan afectar la rentabilidad de sus propiedades.
Perspectivas para el mercado inmobiliario post-pandemia
A medida que el mundo se adapta a la nueva normalidad, el mercado inmobiliario sigue evolucionando. La pandemia aceleró tendencias que, en muchos casos, han llegado para quedarse. La demanda por viviendas con mayor flexibilidad, la apuesta por desarrollos sostenibles y la digitalización del sector son solo algunas de las transformaciones que se han consolidado.
Ángelo Calcaterra concluye que “el mercado inmobiliario post-pandemia no es el mismo que conocíamos. La clave para el éxito radica en la capacidad de adaptación y en la visión a largo plazo. Las oportunidades siguen existiendo, pero requieren un enfoque estratégico y flexible”.
En este escenario cambiante, quienes logren interpretar las nuevas demandas y anticiparse a las tendencias emergentes serán los grandes ganadores del real estate en los próximos años.
Arquitecto, especialista en construcción en seco.








