Ángelo Calcaterra analiza la coyuntura del sector, a través del lente que le dio una carrera vinculada con proyectos de infraestructura y diseño de gran envergadura. Desde empresas relevantes hasta pequeños proyectos, la vida de Calcaterra fue mutando desde el estudio, hasta la arquitectura, el agro y la función social empresarial. Hoy ve una situación que se tornó complicada para el sector de la construcción pero que tiene un futuro prominente y en levantada a través de la inversión en Real Estate.
Según Ángelo Calcaterra, la revalorización de la renta inmobiliaria y la estabilidad del tipo de cambio han incentivado el regreso de los inversores al sector. En el último año, la rentabilidad de la inversión inmobiliaria alcanzó el 5,6%, un cambio significativo en comparación con los valores prácticamente nulos registrados hace 20 meses.
El lanzamiento de créditos hipotecarios, la implementación del blanqueo de capitales y un panorama económico más predecible han impulsado la demanda en el segundo semestre del año. Se proyecta que en 2025 los préstamos hipotecarios podrían triplicarse, lo que dinamizaría aún más el mercado de la construcción y la compraventa de propiedades.
Si los capitales provenientes del blanqueo continúan fluyendo hacia el mercado inmobiliario, las operaciones podrían alcanzar niveles récord, superando las 64.000 escrituras registradas en 2011. Además, la eliminación de ciertos impuestos ha contribuido a una mayor confianza y a una aceleración de los proyectos en marcha.
A diferencia de la burbuja inmobiliaria de 2017-2018, cuando los créditos UVA impulsaron un incremento desproporcionado en los precios de las propiedades, el mercado actual presenta una dinámica más estable. La implementación de hipotecas divisibles podría ampliar las opciones de financiamiento y fomentar la diversificación entre inmuebles nuevos y usados.

El mercado inmobiliario también ha mostrado signos de recuperación en los valores de las propiedades, con aumentos interanuales de entre un 7% y un 10% en la mayoría de los barrios porteños, y hasta un 15% en zonas como Núñez y Villa Ortúzar. Este crecimiento responde a la combinación de una mayor demanda y a la moderación en la oferta de propiedades en determinados segmentos.
Para Ángelo Calcaterra se espera que el 2025 esté marcado por un entorno dinámico, influenciado por factores económicos, tecnológicos y sociales. Entre los puntos clave para 2025 se encuentran la consolidación de los préstamos hipotecarios, la reactivación del mercado de alquileres y el crecimiento de modelos alternativos como el alquiler por temporadas y el co-living, que atraen especialmente a jóvenes y profesionales en busca de mayor flexibilidad.
El sector de la construcción enfrenta un escenario desafiante con la caída en la demanda de insumos esenciales, lo que impacta directamente en el nivel de empleo y en la estabilidad de las empresas del rubro. Sin embargo, la reactivación del mercado inmobiliario, el regreso de los inversores y el fortalecimiento del crédito hipotecario representan una oportunidad clave para la recuperación del sector en 2025.
El avance en la adopción de tecnologías PropTech, junto con el crecimiento de proyectos sostenibles y el uso de inteligencia artificial en el sector inmobiliario, también contribuirán a la transformación del mercado. Si bien persisten desafíos económicos, la combinación de inversiones privadas, medidas gubernamentales favorables y un contexto macroeconómico más estable permitirá generar un crecimiento sostenido en la industria de la construcción en los próximos años.
Vaivenes para la construcción
El sector de la construcción en Argentina atraviesa una situación compleja y contradictoria. Si bien ha mostrado cierta recuperación en el desempeño mensual, las comparaciones interanuales siguen reflejando una fuerte caída. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en noviembre de 2024 la actividad del sector se desplomó un 23,6% en relación al mismo mes del año anterior. Además, el acumulado de los primeros once meses del año muestra una contracción del 28,5% en la actividad constructiva.
A este panorama se suma una preocupante caída en la demanda de insumos clave para la construcción. Según el Indec, en los últimos doce meses, la comercialización de hierro redondo y aceros para la construcción disminuyó un 34,8%, mientras que la venta de artículos sanitarios de cerámica sufrió una retracción del 46,9%. El hormigón elaborado también experimentó una baja del 25,1%, reflejando el freno generalizado en la ejecución de nuevas obras.

Paralelamente, otras variables medidas por el Indec ofrecen un panorama adicional sobre la evolución del sector, aunque con un mes de rezago en sus mediciones. Uno de los indicadores más relevantes es el empleo formal en la construcción, que registró una caída del 14% en octubre de 2024 en comparación con el mismo mes de 2023. Esta reducción en la cantidad de trabajadores registrados evidencia el impacto directo de la crisis en las empresas del sector.
Sin embargo, no todas las cifras son negativas. Un dato alentador es el incremento en la superficie autorizada mediante permisos de edificación, que en octubre mostró una recuperación del 4,3% en relación al mismo mes del año anterior. Para Ángelo Calcaterra, este repunte podría indicar una reactivación en el ámbito de la construcción privada, aunque todavía es pronto para determinar si se trata de una tendencia sostenida o de un hecho aislado dentro de la crisis general del sector.
El sector de la construcción enfrenta un escenario desafiante lo que impacta directamente en el nivel de empleo y en la estabilidad de las empresas del rubro. Si bien algunos indicadores, como el incremento en los permisos de edificación, sugieren cierta reactivación en el sector privado, la incertidumbre sigue presente. Según Ángelo Calcaterra, la recuperación dependerá de la evolución del contexto económico, la reactivación de proyectos estratégicos y la confianza de los inversores en el mercado de la construcción. En este sentido, resulta fundamental generar políticas que promuevan la inversión y el desarrollo del sector para revertir la tendencia negativa y garantizar su crecimiento sostenido en el futuro.
Colaboradora en ReporteAsia.








