Japón evalúa nuevas sanciones a Rusia tras la visita de Putin a las islas en disputa

Putin

El Ministerio de Relaciones Exteriores nipón confirmó que analiza medidas contra Moscú luego de que el presidente Vladimir Putin pisara por primera vez la isla Etorofu, reclamada históricamente por Tokio.

Japón estudia adoptar alguna medida contra Rusia después de que el presidente ruso visitara la isla Etorofu, informó este viernes un alto funcionario de la Cancillería nipona. Se trata de la primera visita de Putin a la cadena de islas —bajo control ruso pero reclamadas por Japón— desde que asumió como presidente o primer ministro, y generó un fuerte rechazo en Tokio, que calificó el hecho como «totalmente inaceptable».

«Estamos considerando qué paso dar de ahora en más», señaló el funcionario ante la prensa, sin brindar mayores precisiones. Se cree que una sanción adicional está entre las opciones evaluadas.

Un litigio territorial de posguerra

Las islas, conocidas en Japón como los Territorios del Norte y en Rusia como las Kuriles del Sur, llevan décadas en el centro de la disputa bilateral. La visita se produjo en un contexto de relaciones ya tensas entre Tokio y Moscú, agravadas por la invasión rusa a Ucrania.

Japón sostiene que el archipiélago —integrado por Etorofu, Kunashiri, Shikotan y el grupo de islotes Habomai— fue tomado ilegalmente por la Unión Soviética poco después de la rendición japonesa en la Segunda Guerra Mundial. Rusia, en cambio, defiende la legitimidad de aquella toma.

El jueves, el gobierno japonés convocó al embajador ruso en Tokio, Nikolay Nozdrev, para presentarle una protesta formal por la visita de Putin. La primera ministra Sanae Takaichi remarcó que los Territorios del Norte son parte inherente del territorio japonés «tanto histórica como jurídicamente, conforme al derecho internacional».

Según el gobierno ruso, durante su recorrida Putin visitó una planta procesadora de pescado, un hospital y una escuela, además de reunirse con residentes locales.

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Una relación bilateral sin resolver

La disputa territorial explica por qué ambos países nunca firmaron un tratado de paz tras la Segunda Guerra Mundial. Bajo el ex primer ministro Shinzo Abe, mentor político de Takaichi, Japón había buscado un acercamiento con Rusia con la esperanza de destrabar el conflicto: Abe se reunió con Putin en 27 oportunidades durante su gestión, que se extendió hasta 2020.

En 2018, ambos líderes acordaron acelerar las negociaciones de paz sobre la base de la declaración conjunta soviético-japonesa de 1956, que preveía la devolución de dos islas menores —Shikotan y Habomai— una vez firmado el tratado de paz. Esas conversaciones quedaron suspendidas tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, y las perspectivas de reanudarlas siguen siendo escasas debido al deterioro del vínculo, agravado por la participación japonesa en las sanciones lideradas por Estados Unidos contra Moscú.

Putin reiteró el miércoles que las islas pasaron a soberanía rusa como resultado de la Segunda Guerra Mundial, y criticó a Japón por imponer «sanciones injustificadas» a raíz del conflicto en Ucrania y por señalar a Rusia como una amenaza.

En 2010, el entonces presidente Dmitri Medvédev se había convertido en el primer jefe de Estado ruso en visitar las islas en disputa, cuando viajó a Kunashiri.

 

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Colaboradora, especialista en Comunicación & Relaciones Internacionales.