Argentina reabre su mercado a los tubos de aluminio chinos tras cinco años de protección antidumping

El Ministerio de Economía cerró la revisión del régimen vigente desde 2020 y eliminó los recargos de hasta 75,52% que habían borrado del mapa a las importaciones chinas. La decisión beneficia a las industrias usuarias del insumo y expone a la producción local, mientras confirma el rumbo aperturista de la política comercial argentina frente a los proveedores asiáticos.

La política comercial argentina dio un nuevo paso en su proceso de apertura hacia los proveedores asiáticos. A través de una resolución del Ministerio de Economía, el Gobierno eliminó los derechos antidumping que desde 2020 encarecían el ingreso de tubos de aluminio de origen chino, un insumo estratégico utilizado por múltiples cadenas industriales, y habilitó nuevamente su importación sin recargos tras cinco años de protección.

Un esquema que expulsó a China del mercado

La medida original había establecido derechos antidumping de hasta 75,52% para las importaciones chinas, con un esquema menor que también alcanzaba a Brasil, bajo el argumento de proteger a la producción local frente a precios considerados desleales. El efecto fue contundente: durante la vigencia del régimen, los tubos de aluminio provenientes de China prácticamente desaparecieron del mercado argentino, con una participación inferior al 2%, cuando antes de la protección habían llegado a representar cerca del 35% del abastecimiento.

El proceso de revisión se activó en 2025, cuando la empresa Aluminium Manufacturers Express S.A. (AMEX), principal productora local, solicitó evaluar la continuidad del esquema una vez cumplido el plazo previsto. La Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) analizó entonces la evolución del sector y encontró un mercado profundamente transformado: la producción nacional había pasado a cubrir más de la mitad del consumo interno desde 2022, en un rubro cuyas aplicaciones van desde la conducción de fluidos en equipos industriales y de línea blanca hasta usos estructurales en la industria automotriz, el transporte, los muebles y el equipamiento deportivo.

El argumento decisivo: diez empleos contra cadenas industriales enteras

El corazón del dictamen de la CNCE fue una ecuación de costos y empleo difícil de rebatir. El organismo subrayó que el acceso a tubos de aluminio importados a precios competitivos impacta de manera directa en la estructura de costos de numerosas cadenas manufactureras, y que los sectores usuarios del insumo tienen una capacidad de generación de empleo significativamente mayor que la producción local del propio tubo, que se mantuvo en una estructura reducida de apenas una decena de trabajadores.

Durante el período analizado, nueve empresas —incluyendo fabricantes de línea blanca y otras industrias que incorporan el insumo en bienes de mayor complejidad— realizaron importaciones del producto chino.

El análisis también relativizó la competencia directa entre la oferta china y la nacional: en varios segmentos, ambas resultaron complementarias por diferencias de especificaciones o usos, lo que derivó en desvíos de comercio hacia otros orígenes asiáticos, como la India, en lugar de una sustitución genuina por producción local. Respecto de AMEX, la CNCE observó que la empresa sostuvo niveles de rentabilidad adecuados y mejoró sus ingresos durante la vigencia de la medida, pero sin inversiones significativas ni una estrategia exportadora, y con una participación acotada del producto dentro de su estructura de ventas.

Menos dumping y una protección desalineada

Dos elementos adicionales inclinaron la balanza. Por un lado, los márgenes de dumping detectados en esta revisión resultaron inferiores a los registrados en la investigación original de 2020. Por otro, la CNCE advirtió que las reducciones arancelarias aplicadas en los últimos años a otros bienes industriales habían dejado al régimen de tubos de aluminio con una protección relativamente más elevada que la del resto de la economía. La conclusión final reconoció que existía riesgo de recurrencia del dumping si la medida se eliminaba, pero consideró que el costo del esquema sobre el mercado y sobre los sectores usuarios era demasiado alto como para justificar su continuidad.

Ganadores y perdedores de la apertura

Los principales beneficiados son las industrias que utilizan el tubo de aluminio como insumo —línea blanca, automotriz, transporte y fabricación de bienes estructurales—, que accederán a un producto más competitivo en costos y disponibilidad, junto con los importadores y las cadenas productivas intensivas en insumos industriales, liberadas del sobrecosto del 75,52%. La mayor apertura amplía además las opciones de abastecimiento y refuerza la competencia entre proveedores locales e internacionales.

En la vereda opuesta queda la producción local de tubos de aluminio, concentrada en AMEX y en las demás firmas fabricantes, que enfrentan ahora una exposición plena a la competencia externa. Para China, en tanto, la resolución significa la recuperación de un mercado del que había sido desplazada durante un lustro, en un contexto en el que sus manufacturas industriales vuelven a ganar terreno en la Argentina al ritmo de la desregulación comercial.

 

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Co-fundador de ReporteAsia.