Un plan de más de 400 billones de wones para instalar un clúster semiconductor en la región de Honam enfrenta acusaciones de discriminación regional y tensiones que se extienden desde la oposición hasta las propias filas del partido gobernante.
Un proyecto de inversión histórica en semiconductores —estimado en más de 400 billones de wones (unos 290.000 millones de dólares) por parte de Samsung Electronics y SK Hynix— se convirtió en el epicentro de una disputa política y territorial que sacude a Corea del Sur. Lo que comenzó como una iniciativa de desarrollo industrial terminó exponiendo fracturas profundas entre regiones, partidos y facciones internas del gobierno.
El origen del conflicto
El proyecto del «Clúster Semiconductor de Honam» tomó impulso a partir de diciembre del año pasado, cuando el presidente Lee Jae Myung instó a dirigir la atención hacia las regiones del sur del país, ricas en energías renovables, en el marco de las inversiones tecnológicas futuras. En enero se promulgó la Ley Especial de Semiconductores —impulsada por el legislador del Partido Democrático Jeong Jin-wook, representante de Gwangju— que habilita al Estado a cubrir hasta el 100% de los costos de agua, electricidad y terrenos fiscales de forma exclusiva en regiones fuera de la capital.
La ley entra en vigencia en agosto, precisamente cuando el Partido Democrático celebrará su convención nacional. Para el 30 de junio, el presidente Lee tiene previsto anunciar un plan de inversión público-privada en industrias de alta tecnología —inteligencia artificial, robótica y semiconductores— que incluirá la decisión final sobre Honam.

Acusaciones cruzadas
Los 25 legisladores del Partido del Poder Popular (PPP) provenientes de las regiones de Daegu y Gyeongbuk realizaron una conferencia de prensa conjunta en la que calificaron el proyecto como «discriminación inversa contra la región de Yeongnam» y exigieron una reconsideración total de la iniciativa. El intendente de Gumi, Kim Jang-ho, llegó al extremo de ofrecer terrenos industriales a 1.000 wones por pyeong (unidad equivalente a 3,3 metros cuadrados) para atraer una fábrica de chips, comparando el precio con el de productos de bazar.
El líder del PPP, Jang Dong-hyeok, fue más directo aún con sus críticas e insinuó que la Casa Azul intenta concentrar recursos en Honam —un bastión electoral clave— con vistas a la convención interna que definirá el próximo liderazgo partidario. El legislador independiente Han Dong-hoon también advirtió que la decisión sobre la ubicación del clúster no debería quedar subordinada a las rivalidades internas del Partido Democrático.
Desde el oficialismo, el vicejefe del bloque parlamentario demócrata, Ahn Do-geol, rechazó las críticas y las calificó de «incitación al conflicto regional basada en argumentos infundados», defendiendo la inversión como una decisión empresarial voluntaria y estratégica.

Las fisuras dentro del partido gobernante
El debate no se limita a la oposición. Dentro del propio Partido Democrático surgieron voces disidentes. Nueve legisladores de la provincia de Jeolla del Norte —entre ellos el líder interino del partido Han Byung-do y el ministro de Unificación Chung Dong-young— celebraron una reunión de política presupuestaria en el Parlamento para coordinar una respuesta conjunta ante lo que consideran una concentración excesiva de recursos en Gwangju y Jeolla del Sur.
Kim Eui-gyeom, legislador por Jeolla del Norte, planteó la necesidad de distribuir las instalaciones para evitar que la «monopolización de Yongin» —en referencia al clúster ya existente en Gyeonggi— se replique ahora en Gwangju. En la región de Chungcheong, en tanto, circulan rumores de que si Gwangju y Jeolla del Sur no cuentan con suficiente agua industrial, esta podría desviarse desde esa provincia, lo que generó un nuevo frente de malestar.
Un patrón que se repite
No es la primera vez que la asignación de grandes proyectos tecnológicos desata estas tensiones. El año pasado, la disputa por el Centro Nacional de Computación de IA —un proyecto de 2,5 billones de wones para instalar 50.000 unidades de procesamiento gráfico— enfrentó a Gwangju, Jeolla del Sur y Jeolla del Norte, y terminó radicándose en Haenam, en Jeolla del Sur, entre quejas abiertas de las regiones que no resultaron seleccionadas.
Un legislador demócrata de alto rango admitió en privado que si las megainversiones en IA, robótica y semiconductores se concentran nuevamente en Honam, el partido corre el riesgo de perder respaldo electoral en Yeongnam de cara a las elecciones legislativas de dentro de dos años.
Desde los sectores industriales y empresariales, la preocupación apunta en otra dirección: que un proyecto de escala estratégica nacional, que debería evaluarse con criterios técnicos y de largo plazo, termine subordinado a la lógica de la distribución territorial con fines electorales.
Fanático de Asia, periodista part-time.











