Nacida en diciembre de 1982, apenas meses después del cese de hostilidades en el Atlántico Sur, la Comisión Permanente de Homenaje a la Gesta del Atlántico Sur surgió en un contexto histórico particularmente adverso.
Mientras Argentina transitaba el proceso conocido como «desmalvinización» —primero bajo las autoridades militares salientes y luego durante el gobierno de Raúl Alfonsín— un grupo de ciudadanos sintió la necesidad imperiosa de distinguir y recordar a quienes habían participado en el conflicto bélico con Gran Bretaña.

La organización, actualmente presidida por el teniente coronel retirado Ernesto Darío Fernández Maguer, está integrada por militares retirados y civiles comprometidos con la causa Malvinas.
Desde su fundación, la Comisión ha mantenido una posición deliberadamente apartidaria, distanciándose de las agrupaciones de veteranos que tienen improntas políticas específicas o posiciones sobre derechos humanos, para concentrarse exclusivamente en honrar la gesta y sus héroes.
Objetivos y misión
El principal objetivo de la entidad es mantener vivo el recuerdo del conflicto del Atlántico Sur, reivindicar la soberanía argentina sobre las islas Malvinas y reconocer el heroísmo de los combatientes.
Para cumplir esta misión, la Comisión ha desarrollado un programa anual de actividades que se ha consolidado durante cuatro décadas de labor ininterrumpida.
Las estatuillas «Malvinas Argentinas»
Desde 1995, la organización entrega anualmente las estatuillas «Malvinas Argentinas». Este galardón se otorga a veteranos de guerra y familiares de caídos que protagonizaron actos de solidaridad, valor, coraje y heroísmo durante el conflicto.

Como explica Fernández Maguer, las estatuillas «no son en recompensa por haber matado al enemigo y menos por odio, sino a los que por amor cuidaron esa pequeña porción de territorio arriesgando o dando su vida por ayudar o proteger a un camarada».
El Día de la Máxima Resistencia
En 1999, la Comisión instituyó el 14 de junio como el «Día de la Máxima Resistencia», fecha que conmemora el final del conflicto armado y recuerda que entre la noche del 13 y 14 de junio de 1982 cayó la mayor cantidad de combatientes argentinos.
Para los miembros de la organización, esta fecha no representa una derrota sino «la iniciación de una nueva fase de la campaña en esta guerra por la recuperación de las islas por otros medios, pacíficos y diplomáticos».
Ceremonia de las 649 rosas
Entre las actividades más emblemáticas que organiza la Comisión se encuentra la ceremonia anual en Tigre, donde en colaboración con el municipio local y otras agrupaciones de veteranos, se arrojan al río Luján 649 rosas rojas —una por cada caído en combate— con sus nombres inscritos.

Este acto, que se realiza desde hace más de una década, incluye además una rosa número 650 en honor a los veteranos fallecidos después del conflicto.
Otras actividades
La entidad también desarrolla un ciclo anual de conferencias en el Centro Naval, un programa radial semanal llamado «Malvinas la Gesta» que cuenta con invitados relacionados con el conflicto, y la custodia de la Bandera Histórica que flameó en el Hospital Militar de Puerto Argentino durante 1982, encomendada al Regimiento de Infantería 1 «Patricios».
Una batalla por una causa que continúa
La filosofía de la Comisión se resume en palabras de su presidente: «Para nosotros Malvinas fue una batalla nada más». Con esta afirmación, la organización enfatiza que el conflicto de 1982 no representó el fin de la lucha por las islas, sino apenas una etapa que continúa por medios pacíficos y diplomáticos.
Los valores que buscan resaltar en sus homenajes son el amor a la Patria, el heroísmo y el valor demostrado en combate, manteniéndose firmes en la reivindicación de la soberanía argentina sobre el archipiélago del Atlántico Sur.
Co-fundador de ReporteAsia.














