El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la compra de soja estadounidense por parte de China ocupará un lugar prioritario en la agenda cuando se reúna con su homólogo chino, Xi Jinping, dentro de cuatro semanas.
A través de sus redes sociales, Trump señaló que “los agricultores de soja de nuestro país están siendo perjudicados porque China, únicamente por razones de negociación, no está comprando”. El mandatario aseguró, no obstante, que “todo va a salir muy bien” y confirmó que el asunto será uno de los principales puntos de discusión en su próximo encuentro con Xi.
La reunión se concretará al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará a finales de este mes en Corea del Sur. Según la Casa Blanca, ambos líderes acordaron el encuentro durante una llamada telefónica de casi dos horas en septiembre, la segunda conversación conocida desde que Trump inició su segundo mandato en enero. En aquella ocasión, discutieron sobre comercio, la operación de TikTok en Estados Unidos y la guerra en Ucrania.
Durante su segundo periodo en la Casa Blanca, Trump aún no ha viajado a Asia ni se ha reunido cara a cara con Xi, por lo que el encuentro en Corea del Sur será el primero en persona.
La disputa comercial entre las dos mayores economías del mundo ha afectado de manera significativa a los agricultores estadounidenses. En 2024, China fue el principal importador de soja norteamericana y un comprador clave de maíz, según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Sin embargo, este año las importaciones chinas de ambos productos se redujeron drásticamente debido a la escalada arancelaria entre Washington y Pekín.
En paralelo, Japón ha adoptado una estrategia para compensar la caída de las exportaciones agrícolas estadounidenses hacia China. Como parte de sus negociaciones comerciales con Washington, Tokio aceptó incrementar las compras de arroz, maíz, soja y fertilizantes estadounidenses por un valor estimado en 8.000 millones de dólares anuales.
El próximo cara a cara entre Trump y Xi será seguido de cerca por los mercados agrícolas y financieros, en busca de señales sobre un posible alivio de la guerra comercial que ha golpeado duramente al sector agrícola estadounidense.













