Yosuke Watanuki, el carismático tenista japonés que da show en el ATP Masters 1000 de Toronto

Yosuke Watanuki

En el competitivo y exigente circuito del tenis profesional, donde la presión y la intensidad suelen borrar las sonrisas, el japonés Yosuke Watanuki emerge como una figura atípica. Conocido por su estilo de juego audaz, su predilección por la derecha potente y su capacidad para desatar golpes ganadores vertiginosos, Watanuki ha construido una carrera que, si bien ha tenido sus altibajos, siempre ha estado salpicada por una innegable pasión y una contagiosa alegría en la cancha.

Su trayectoria en el tenis no es una coincidencia, sino una herencia familiar. Nacido el 12 de abril de 1998, Yosuke comenzó a jugar al tenis a la temprana edad de 3 años, influenciado por su padre, Hirotsugu, y su madre, Chizuru, ambos entrenadores de tenis. Sus hermanos, Yusuke y Keisuke, también son tenistas profesionales, siendo este último su actual entrenador. Esta inmersión temprana en el deporte desde el seno familiar sentó las bases de su desarrollo. Watanuki encuentra en la pista dura su superficie predilecta, valora su derecha como su mejor golpe y considera el torneo de Tokio como su favorito, un reflejo de sus raíces y aspiraciones.

En su infancia, Andy Murray fue su ídolo, y hoy en día también admira la audacia de Nick Kyrgios y la maestría de su compatriota Kei Nishikori. Fuera de la cancha, disfruta conduciendo, durmiendo y, por supuesto, viendo más tenis. Si no hubiera sido tenista, su camino lo habría llevado a la universidad, aunque su talento lo dirigió hacia la élite deportiva. Divide su entrenamiento entre Ariake, Japón, y Sanremo, Italia, con Hamaura como su preparador físico.

El talento de Watanuki no pasó desapercibido en sus años formativos. En el circuito junior, alcanzó un destacado puesto número 2 en el ranking combinado el 21 de marzo de 2016, un testimonio de su potencial precoz. Ese mismo año, se coronó campeón del Campeonato Internacional Juvenil de Tenis de Porto Alegre, un evento de Grado A que auguraba una prometedora carrera profesional.

Su transición al tenis adulto comenzó a tomar forma en 2018. Ese año marcó su debut en torneos ATP y ATP 500 al clasificarse para el Citi Open. Poco después, en el Rakuten Japan Open 2018, logró su primera victoria en un cuadro principal ATP como qualifier, derrotando a Robin Haase. El 2019 le trajo su primer título profesional en el circuito Challenger, al conquistar el Kobe Challenger, un paso importante para afianzarse en el tenis de alto nivel.

El periodo 2021-2022 representó un avance significativo en su carrera. En el Winston-Salem Open 2021, entró como lucky loser y consiguió una victoria importante contra Jaume Munar. Su mayor logro en este lapso llegó en el ATP Lyon Open 2022, donde alcanzó por primera vez los cuartos de final de un torneo ATP. En ese evento, superó al octavo cabeza de serie, Pedro Martínez, logrando su segunda victoria contra un jugador del top 50, y luego a Kwon Soon-woo, antes de caer ante Alex de Minaur. Estas actuaciones lo catapultaron 40 posiciones en el ranking, ubicándolo como número 223 del mundo el 23 de mayo de 2022. Hacia finales de 2022, Watanuki encontró un ritmo ganador en su país natal, obteniendo dos títulos Challenger consecutivos en Japón (Hyōgo Noah Challenger en Kobe y Yokkaichi), lo que le permitió ascender al puesto 145 del mundo el 28 de noviembre de 2022, consolidándose en el top 150.

El 2023 fue el año de la gran irrupción para Yosuke Watanuki. En enero, se clasificó para el Abierto de Australia, marcando su debut en un Grand Slam. Allí, consiguió su primera victoria en un Major al derrotar a Arthur Rinderknech en sets corridos, antes de caer ante Sebastian Korda. Su ascenso continuó con su clasificación para su primer Masters 1000, el Miami Open 2023, donde superó a Benoît Paire en primera ronda, lo que lo llevó a alcanzar el puesto 107 del mundo el 3 de abril de 2023, su mejor ranking hasta entonces. Poco después, en el Mutua Madrid Open 2023, también como qualifier, venció a Corentin Moutet antes de enfrentarse al entonces número 13 del mundo, Cameron Norrie.

La hierba de Stuttgart, en el BOSS Open 2023, también fue testigo de otra victoria en primera ronda como clasificado, esta vez contra el veterano Feliciano López. Pero fue en Wimbledon 2023 donde logró su segunda victoria en un Major, entrando como lucky loser y superando a Marc-Andrea Huesler en un reñido partido a cinco sets. Dos semanas después, el 31 de julio de 2023, Watanuki hizo su tan esperado ingreso al Top 100, alcanzando el puesto número 99 del mundo. La culminación de su excepcional temporada 2023 llegó el 30 de octubre, cuando alcanzó su mejor ranking profesional, el número 72 del mundo. Finalizó el año dentro del Top 100, en el puesto 99.

El 2024 presentó desafíos. Una lesión de rodilla lo mantuvo fuera de la mayor parte de la temporada, lo que provocó una caída considerable en su ranking, llegando a ocupar el puesto 338 en septiembre. Sin embargo, su resiliencia y su talento se hicieron evidentes en el otoño asiático. En octubre de 2024, usando su ranking protegido para entrar en la fase previa del Masters de Shanghái, Watanuki superó las rondas de clasificación. Ya en el cuadro principal, dio la sorpresa al vencer a Pavel Kotov, su primera victoria en un cuadro principal en un año, y luego al 32º cabeza de serie, Brandon Nakashima, para alcanzar la tercera ronda, antes de caer ante Taylor Fritz. Estas victorias lo impulsaron de nuevo al top 300, situándose en el puesto 274 el 14 de octubre de 2024.

El año 2025 ha marcado un regreso espectacular para Yosuke Watanuki, catapultándolo nuevamente al centro de atención. En marzo, en el prestigioso BNP Paribas Open de Indian Wells, y nuevamente utilizando su ranking protegido para ingresar a la fase previa, Watanuki no solo se clasificó para el cuadro principal, sino que protagonizó una de las mayores sorpresas del torneo. Logró victorias importantes sobre Alexander Bublik (su primera victoria a nivel ATP Tour desde Shanghái 2024), el 19º cabeza de serie Tomáš Macháč (tras su retirada) y el 16º cabeza de serie Frances Tiafoe. Al derrotar a Tiafoe, Watanuki avanzó a la cuarta ronda de un Masters 1000 por primera vez en su carrera, convirtiéndose en el hombre de menor ranking en alcanzar esa instancia en Indian Wells desde 2004. Esta actuación lo hizo ascender más de 125 posiciones, volviendo al top 225, específicamente al puesto 214 del mundo el 17 de marzo de 2025.

El partido contra Frances Tiafoe en Indian Wells no solo fue significativo por el resultado, sino por la actuación y la actitud de Watanuki. Los comentaristas lo describieron como una «mezcla embriagadora de sonrisas incesantes, sorbos de refresco a mitad de partido y golpes ganadores asombrosos». A pesar de su ranking de entonces (379º), la predicción de su victoria no era tan descabellada, especialmente porque Watanuki estaba probando con Wayne Ferreira, el ex entrenador de Tiafoe, quien pudo haberle dado información clave sobre los puntos débiles de su antiguo pupilo. La audacia y el estilo de juego de Watanuki esa noche fueron comparados con un «Carlos Alcaraz un poco alegre», desatando 47 winners con una combinación de potencia bruta y toque delicado. Su peculiar movimiento de saque y su selección de golpes arriesgados, ejecutados con una «confianza cero abandono y mucha calma», lo hicieron un deleite para la multitud.

Un momento que capturó la atención de las redes sociales y le valió un patrocinio fue su pedido de una gaseosa azucarada al juez de silla durante el segundo set contra Tiafoe. Tras darle unos tragos y sonreír a su equipo, inmediatamente logró un break para nivelar el set, y continuó bebiendo durante los cambios de lado del tie-break decisivo. Esta anécdota, que se volvió viral, no solo mostró su lado más relajado, sino que también le valió una apreciación directa de Pepsi, que le envió regalos personalizados.

Yosuke Watanuki es, según un periodista cercano a él, «quizás el jugador masculino más talentoso de su generación en Japón», pero también, «fundamentalmente, un hogareño relajado». Esta dualidad es fascinante en el mundo del tenis, un deporte que exige una obsesión casi monástica. Su capacidad para manejar un winner espectacular o un error embarazoso con la misma ecuanimidad lo distingue. Él es el tipo de jugador que no se «aprieta» bajo presión, sino que sigue buscando esos golpes grandiosos que tiene en mente, incluso en los momentos más críticos del partido.

Esta actitud, combinada con su innegable habilidad, lo ha llevado a un punto donde, por puro talento, «probablemente podría estar clasificado en el top 50«. Ha demostrado su capacidad para derrotar a jugadores de élite, como Félix Auger-Aliassime (un ex número 12 del mundo), y ha puesto en apuros a figuras como Taylor Fritz y Hubi Hurkacz.

Actualmente, con un ranking de 158 y 15 victorias contra 8 derrotas en 2025, Watanuki sigue siendo una fuerza a tener en cuenta. Su premio económico de carrera supera los 1.3 millones de dólares, reflejo de su consistencia a pesar de las lesiones.

La historia de Yosuke Watanuki es una inspiración para aquellos que buscan encontrar el equilibrio entre la alta competición y la alegría personal. Su estilo de juego agresivo y su personalidad carismática lo convierten en uno de los jugadores más atractivos de ver en el circuito. Con el apoyo de su familia y su inquebrantable espíritu, Yosuke Watanuki sigue escribiendo su propio capítulo en la historia del tenis japonés, prometiendo más sonrisas, más golpes audaces y, quizás, algún que otro sorbo de gaseosa en los momentos inesperados. Su carrera es un recordatorio de que en el deporte, el talento y la determinación, combinados con una buena dosis de personalidad, pueden llevar a resultados extraordinarios.

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Colaboradora en ReporteAsia.