«Inquieta es la cabeza que lleva la corona», escribió Shakespeare allá por el siglo XVI. No es nueva la idea de que los puestos de liderazgo de alto nivel son muy estresantes y tienen un alto coste.
«Inquieta es la cabeza que lleva la corona», escribió Shakespeare allá por el siglo XVI. No es nueva la idea de que los puestos de liderazgo de alto nivel son muy estresantes y tienen un alto coste.