Ochenta años de historia, una planta al 30% de capacidad y la convergencia de importaciones chinas, costos locales insostenibles y conflictividad sindical crónica. El caso Fate no fue un accidente: fue una acumulación.
Ochenta años de historia, una planta al 30% de capacidad y la convergencia de importaciones chinas, costos locales insostenibles y conflictividad sindical crónica. El caso Fate no fue un accidente: fue una acumulación.