El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar este jueves el tratado de seguridad firmado con Japón en 1960, al que calificó como “totalmente unilateral”, en un momento en que ambos países se preparan para iniciar negociaciones comerciales tras la imposición de nuevos aranceles por parte de Washington.
Durante una reunión de gabinete, Trump expresó su molestia por lo que considera un acuerdo desequilibrado. “Pagamos cientos de miles de millones para defenderlos y ellos no pagan nada”, declaró. En tono sarcástico, calificó el pacto como un “maravilloso acuerdo” y señaló que, si Estados Unidos fuera atacado, Japón “no tendría que hacer nada” para defenderlo.
Aunque no es la primera vez que Trump lanza críticas contra el pacto de defensa, sus declaraciones adquieren una nueva relevancia en el contexto de los próximos diálogos comerciales. El mandatario sugirió que este tipo de desequilibrios también se replican en materia económica, apuntando que Estados Unidos ha sido víctima de “malos acuerdos” durante décadas.
En paralelo, reiteró su rechazo a la venta de U.S. Steel a la japonesa Nippon Steel, asegurando que no permitirá que una empresa extranjera adquiera una marca industrial emblemática del país. “Amamos a Japón, pero que un país extranjero compre U.S. Steel es algo difícil de aceptar”, afirmó. Según Trump, la empresa estadounidense podrá recuperarse por sí sola gracias a los aranceles que su administración ha implementado desde su regreso a la Casa Blanca en enero.
Esta semana, Trump ordenó una nueva revisión del intento de compra, instruyendo al Comité de Inversión Extranjera (CFIUS) a presentar una recomendación en un plazo de 45 días. La decisión da continuidad al bloqueo que ya había impuesto su antecesor Joe Biden, también por motivos de seguridad nacional.
En cuanto al plano comercial, se espera que Japón envíe una delegación de negociación a Washington la próxima semana. Si las conversaciones avanzan, el ministro japonés de Revitalización Económica, Ryosei Akazawa, podría reunirse con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien liderará los diálogos por parte de EE. UU.
Actualmente, Japón aporta alrededor de 2.000 millones de dólares anuales en apoyo al despliegue militar estadounidense en su territorio, lo que incluye gastos en personal, infraestructura y equipamiento. No obstante, Trump ha insistido desde su primer mandato en que aliados como Japón y Corea del Sur deberían asumir una mayor carga financiera en defensa.
Con este nuevo episodio, la relación entre Washington y Tokio atraviesa una etapa tensa, marcada por presiones comerciales y cuestionamientos estratégicos, mientras ambos gobiernos buscan renegociar los términos de su cooperación bilateral.







