El Gobierno de Japón advirtió al ministro responsable de los asuntos relacionados con Okinawa y los Territorios del Norte, Hitoshi Kikawada, por unas declaraciones que podrían interpretarse como un reconocimiento implícito de la soberanía rusa sobre las islas en disputa al norte de Hokkaido.
El jefe de gabinete, Minoru Kihara, informó este lunes en conferencia de prensa que pidió a Kikawada ser más prudente después de que el ministro describiera un cabo en el extremo oriental de Hokkaido como “el punto más cercano a una nación extranjera”. La observación fue realizada durante una visita al cabo Nosappu, en la ciudad de Nemuro, desde donde es posible ver las islas bajo ocupación rusa.
Kihara subrayó que “las islas son una parte integral de Japón” y que los comentarios del ministro “podrían generar malentendidos”.
Kikawada hizo las declaraciones el sábado ante reporteros locales y más tarde, en un encuentro con antiguos residentes de las islas, se disculpó y prometió ser “más cuidadoso y responsable” con sus palabras en el futuro.
Por su parte, la primera ministra Sanae Takaichi señaló durante una sesión parlamentaria que también habló con Kikawada por teléfono para expresarle su preocupación. La mandataria consideró que el comentario “fue difícil de interpretar sin conocer su contexto completo”, aunque reafirmó la posición del Gobierno sobre la soberanía japonesa de los Territorios del Norte.
En una nueva declaración, Kikawada insistió en que seguirá comprometido con la gestión del conflicto territorial, un asunto sensible en la política japonesa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. “Continuaré dedicándome plenamente a este tema en mi calidad de ministro responsable”, afirmó.
El jefe de gabinete indicó además que Kikawada se mantendrá en su puesto, expresando su esperanza de que “continúe trabajando con esfuerzo” en la cuestión de las islas, conocidas en Japón como los Territorios del Norte y en Rusia como las Kuriles del Sur.
El diferendo territorial entre Tokio y Moscú ha impedido la firma de un tratado de paz formal desde 1945. Japón reclama la devolución de las islas Etorofu, Kunashiri, Shikotan y Habomai, ocupadas por la Unión Soviética al final de la guerra y actualmente bajo administración rusa. El Gobierno japonés mantiene su postura de que las islas forman parte inseparable de su territorio nacional.











