Trump busca fortalecer alianzas en Asia Central para asegurar minerales estratégicos y reimpulsar los Acuerdos de Abraham

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El presidente Donald Trump recibió en la Casa Blanca a los líderes de cinco países de Asia Central en un encuentro que combinó diplomacia, estrategia económica y política exterior. La reunión, celebrada el jueves, tuvo como eje la búsqueda de nuevas fuentes de minerales críticos necesarios para la fabricación de productos tecnológicos y armamento avanzado, en un momento en que Washington intenta reducir su dependencia de China.

Los presidentes de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán participaron en reuniones bilaterales en el Despacho Oval y luego en una cena de trabajo. Trump destacó la relevancia histórica de la región, que formó parte de la antigua Ruta de la Seda, y criticó a gobiernos anteriores por haberla “descuidado completamente”.

La cumbre tuvo lugar poco después de un alivio temporal en las tensiones entre Estados Unidos y China, tras un acuerdo para retrasar por un año las nuevas restricciones de Pekín a la exportación de minerales raros. China controla cerca del setenta por ciento de la extracción y el noventa por ciento del procesamiento mundial de estos elementos, lo que deja a Washington en una posición vulnerable.

Asia Central, por su parte, alberga abundantes reservas de minerales críticos y produce casi la mitad del uranio mundial, esencial para la generación de energía nuclear. Sin embargo, la región necesita inversión extranjera para desarrollar sus recursos. Los flujos comerciales han estado dominados por China y Rusia, mientras que el intercambio con Estados Unidos sigue siendo limitado.

Durante el encuentro, Trump subrayó su intención de diversificar las cadenas de suministro de minerales estratégicos mediante acuerdos con aliados y socios confiables. Los mandatarios centroasiáticos, por su parte, elogiaron su disposición a fortalecer la cooperación económica y la seguridad regional. El presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, señaló que su país posee vastos recursos minerales y expresó su interés en estrechar la colaboración con Washington, en especial por su posición geográfica entre Rusia y China.

El encuentro se desarrolló en paralelo a una iniciativa legislativa en el Congreso estadounidense que busca eliminar restricciones comerciales de la era soviética, con el objetivo de facilitar la inversión estadounidense en la región. El senador republicano Jim Risch afirmó que es momento de permitir que las naciones de Asia Central “decidan su propio destino” ante una Rusia inestable y una China cada vez más agresiva.

En el marco del décimo aniversario del grupo de cooperación conocido como “C5+1”, el secretario de Estado Marco Rubio también recibió a los líderes regionales y resaltó el potencial económico de una relación más estrecha con Estados Unidos. Según dijo, el contexto actual ofrece “una oportunidad real” para alinear los intereses nacionales de ambas partes.

El encuentro en Washington concluyó con un anuncio de impacto simbólico: el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, confirmó que su país se unirá a los Acuerdos de Abraham, la iniciativa impulsada por Trump durante su primer mandato para normalizar relaciones entre Israel y varios países árabes. Trump celebró la decisión y aseguró que espera sumar pronto a otras naciones musulmanas, mencionando a Arabia Saudita e Indonesia.

Durante la cena, el mandatario insistió en que “la paz en Gaza es fuerte” y expresó su confianza en que el avance diplomático con los países musulmanes continúe. Con esta serie de movimientos, Trump intenta consolidar una doble estrategia: ampliar la influencia económica de Estados Unidos en Asia Central y reactivar su legado diplomático en Medio Oriente.

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