Ishiba afirma que Japón no cederá sus intereses en negociación arancelaria con EE. UU.

Ishiba Japón

El primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, afirmó este jueves que su gobierno busca avanzar en las negociaciones arancelarias con Estados Unidos, aunque dejó en claro que no se aceptará ningún acuerdo que comprometa los intereses nacionales de Japón en nombre de la rapidez. La declaración tuvo lugar en un momento clave, cuando se prevé una posible reunión entre Ishiba y el presidente estadounidense Donald Trump durante la próxima cumbre del Grupo de los Siete (G7), que se celebrará en Canadá a partir del domingo.

Japón ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos para influir en la política comercial estadounidense, señalando que un aumento en la inversión japonesa podría contribuir directamente a la creación de empleo en territorio estadounidense. En ese contexto, el negociador jefe de Japón, Ryosei Akazawa, tiene previsto reunirse nuevamente con funcionarios estadounidenses este viernes, en un intento por allanar el camino antes del eventual encuentro entre los mandatarios.

Durante una rueda de prensa en Tokio, Ishiba reconoció que sería positivo lograr avances antes de sentarse con Trump, aunque reiteró que el objetivo sigue siendo alcanzar un acuerdo que represente beneficios reales para ambas economías. Subrayó que Japón no está dispuesto a aceptar condiciones que puedan debilitar sectores estratégicos de su economía exportadora, particularmente frente a las presiones estadounidenses por aranceles recíprocos.

Sus comentarios se producen luego de que el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, insinuara la posibilidad de extender la actual pausa de 90 días en la aplicación de nuevas tarifas, siempre y cuando los países involucrados muestren disposición a negociar de buena fe. Este periodo de gracia, si no se amplía, vencerá a principios de julio.

Mientras tanto, Trump adelantó que su administración está priorizando las conversaciones comerciales con aliados estratégicos como Japón y Corea del Sur. También señaló que en un plazo de una a dos semanas se enviarán comunicaciones formales a estos países para detallar el esquema de los acuerdos comerciales que se están discutiendo.

Ante la inminencia del encuentro internacional, Ishiba mantuvo reuniones con líderes de los principales partidos de la oposición en Japón, a quienes explicó el estado actual de las conversaciones y la estrategia adoptada por su gobierno. Esta ronda de contactos refleja la intención del primer ministro de mantener una postura unificada a nivel interno, consciente del impacto político y económico que un mal acuerdo podría generar.

La incertidumbre en torno a los aranceles ha afectado las expectativas del sector exportador japonés, especialmente en industrias clave como la automotriz y la siderúrgica. Actualmente, Japón enfrenta un arancel recíproco del 24 por ciento, que incluye un gravamen base del 10 por ciento, lo cual complica aún más el escenario para las exportaciones niponas.

De cara al G7, el mensaje de Ishiba es claro: Japón está dispuesto a negociar, pero no a cualquier precio.

+ posts