Los líderes de Japón y Filipinas acordaron este martes en Manila iniciar conversaciones para la firma de nuevos pactos de seguridad que fortalezcan sus lazos militares y de inteligencia, en un contexto de crecientes tensiones regionales marcadas por las acciones marítimas de China. El primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, y el presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., destacaron la importancia de esta alianza durante una cumbre bilateral centrada en seguridad, cooperación económica y estabilidad en el Indo-Pacífico.
En el encuentro, ambas partes coincidieron en avanzar hacia un acuerdo de intercambio de información clasificada, así como en la firma de un pacto logístico que facilite el suministro mutuo de equipamiento y asistencia militar en operaciones conjuntas. Estos pasos, según fuentes del gobierno japonés, buscan consolidar un marco legal y operativo más sólido para la cooperación bilateral en defensa.
Marcos calificó el momento actual como una “edad dorada” en las relaciones entre Japón y Filipinas, y subrayó que el fortalecimiento de la cooperación bilateral contribuirá a la paz, la seguridad y el desarrollo regional. Por su parte, Ishiba resaltó los valores compartidos entre ambos países, como el respeto por el estado de derecho, y señaló que enfrentan desafíos comunes en seguridad, economía y respuesta ante desastres naturales.
Ambos gobiernos confirmaron que sus respectivas guardias costeras realizarán ejercicios conjuntos, en un esfuerzo por mejorar la coordinación ante incidentes marítimos, especialmente en zonas disputadas. La creciente agresividad de las embarcaciones chinas en el mar de China Meridional, donde han hostigado a buques filipinos cerca de arrecifes en disputa, y en el mar de China Oriental, donde patrullan cerca de las islas Senkaku administradas por Japón, ha intensificado la urgencia de esta cooperación.
La agenda también incluyó un análisis del impacto de los nuevos aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump. Ambos países expresaron su preocupación por el posible efecto negativo en sus exportaciones y por una eventual escalada en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, dos de sus principales socios económicos.
La visita de Ishiba a Manila forma parte de una gira por el sudeste asiático que lo ha llevado también a Vietnam. Se trata de su tercera gira por la región desde que asumió el cargo en octubre, lo que refleja la prioridad estratégica que Tokio otorga al fortalecimiento de alianzas en un Indo-Pacífico cada vez más volátil.







