El presidente en funciones de Corea del Sur, Choi Sang-mok, ordenó este lunes al gobierno que refuerce el diálogo con Estados Unidos para evitar que la cooperación en energía, ciencia y tecnología se vea afectada, luego de que Washington incluyera al país asiático en la lista de naciones «sensibles».
La designación, realizada en enero por el Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) bajo la administración de Joe Biden, generó preocupación en Seúl, especialmente en medio del clima político incierto tras la destitución del expresidente Yoon Suk Yeol. La medida de Washington ocurrió semanas después de que Yoon impusiera brevemente la ley marcial en diciembre, en un contexto de debate sobre la posibilidad de que Corea del Sur desarrollara armas nucleares.
Durante una reunión con su equipo económico, Choi instó a las agencias gubernamentales a «explicar activamente» la situación a Washington y garantizar que la designación no afecte la cooperación bilateral. Además, instruyó al ministro de Comercio, Industria y Energía, Ahn Duk-geun, a reunirse esta semana con su homólogo estadounidense para sostener consultas directas sobre el tema.
El DOE confirmó que la inclusión de Corea del Sur en la categoría más baja de su lista de países sensibles se realizó durante la administración de Biden, aunque aún no ha explicado los motivos específicos detrás de la medida.
La decisión de EE. UU. llega en un momento delicado para Corea del Sur, que enfrenta incertidumbre política y busca mantener su posición como un socio clave de Washington en materia de seguridad y cooperación tecnológica. La respuesta de Seúl en los próximos días será crucial para evitar repercusiones en sectores estratégicos.












