Se enfría nuevamente la relación entre Argentina y China bajo el mandato de Milei

Milei Argentina China

La relación entre Argentina y China atraviesa un nuevo periodo de incertidumbre y tensión a medida que la administración de Javier Milei redefine su enfoque de política exterior. Las señales enviadas desde Buenos Aires, en particular con el reciente nombramiento de Gerardo Werthein como ministro de Relaciones Exteriores, parecen inclinar la balanza hacia un estrechamiento con Estados Unidos en detrimento de los lazos con China, a pesar de las señales de «pragmatismo» que el presidente argentino había mandado en los últimos meses.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó recientemente que un posible viaje de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE) en Shanghái no sucederá. Adorni aseguró que Karina Milei se enfocará en consolidar el partido La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires y que el viaje nunca estuvo en la agenda oficial. Los organizadores del evento en Shanghái confirmaron que no tenían información sobre la asistencia de la hermana del presidente argentino, lo que disipa las expectativas de una participación argentina de alto nivel en uno de los principales eventos de promoción comercial de China.

Un nuevo capítulo en la relación Argentina-China bajo la presidencia de Javier Milei

De igual manera se pone en duda la supuesta visita de Javier Milei a China en enero para la cumbre de la CELAC, ya que varios medios argentinos han rumoreado que tal evento no estaria confirmado por Beijing. Estas especulaciones reflejan un aparente distanciamiento en un contexto donde algunos analistas habían anticipado un posible ‘giro pragmático’ de Argentina hacia China.

El nombramiento de Gerardo Werthein como nuevo canciller argentino refuerza esta percepción. Con una destacada experiencia como embajador en Estados Unidos, Werthein llega a la Cancillería como una clara señal de fortalecimiento de los lazos con Washington. En uno de sus primeros discursos públicos, el canciller destacó la vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos como un acontecimiento que reafirma los valores de la “libertad, el equilibrio fiscal y la eficiencia gubernamental”, principios que también promueve la administración de Milei. Werthein incluso trazó un paralelismo entre las políticas de Trump y las de Milei, subrayando que ambas están orientadas hacia la reducción del gasto estatal y la eliminación de estructuras burocráticas innecesarias.

Este alineamiento ideológico entre el nuevo gobierno argentino y la administración de Trump, quien también mantiene una postura de control en sus relaciones con China, podría reflejarse en un distanciamiento aún mayor de Buenos Aires hacia Beijing. Werthein señaló que las políticas de Milei, orientadas al mercado y el sector privado, han sido bien recibidas en foros internacionales y que esto genera “oportunidades para Argentina” que su gestión se propone capitalizar.

El retorno de Trump y el futuro de las relaciones con China y Xi Jinping

A pesar de estos indicios de alejamiento, el gobierno de Milei intenta mantener abiertas las puertas con China en ciertos ámbitos estratégicos. Se ha informado que se negocia una reunión bilateral entre el presidente argentino y el mandatario chino Xi Jinping en el marco de la próxima cumbre del G20, a celebrarse en Río de Janeiro los días 18 y 19 de noviembre. No obstante, este encuentro aún no ha sido confirmado, y la agenda de Milei parece enfocarse más en fortalecer los lazos con líderes occidentales. A pocos días de su viaje a Brasil, Milei asistirá a la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) en Estados Unidos el 14 de noviembre, donde buscará un acercamiento con Trump, y posteriormente regresará a Argentina para reunirse con el primer ministro francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra italiana, Georgia Meloni.

La compleja relación de Milei con China se ha transformado a lo largo del tiempo. Durante su campaña, el mandatario fue uno de los críticos más severos del “régimen comunista” chino, asegurando que no mantendría vínculos con Beijing. Sin embargo, recientemente ha suavizado su postura, describiendo a China como un “socio muy interesante” durante una entrevista en televisión. Desde su equipo de gobierno sostienen que la victoria de Trump en Estados Unidos no afectará la relación de Argentina con China, subrayando que el expresidente estadounidense también mantiene contacto con el país asiático.

No obstante, el nombramiento de Werthein en la Cancillería y la inclinación de la administración de Milei hacia una alianza con Estados Unidos son factores que sugieren que la política exterior argentina seguirá alineada completamente con Estados Unidos, tal como Milei había afirmado durante toda su campaña. La búsqueda de un mayor alineamiento con Washington se refuerza ahora con la llegada de Trump a la Casa Blanca, a quien Milei admira. El rumbo que tome la relación entre Argentina y China será crucial para definir la postura de Buenos Aires en un contexto de crecientes tensiones globales.

Francisco Vasquez
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Es estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina. Es miembro del Semillero de Investigación de dicha Facultad y del Grupo de Estudios sobre India y el Sudeste Asiático de la Universidad Nacional de Rosario. Cursó además la Diplomatura en Derecho y Estado Digital 4.0. Es pasante de SHEN, consultora de negocios con Asia y redactor en ReporteAsia.