El Gobierno de Argentina ha confirmado que recibió una advertencia de Israel sobre potenciales ataques iraníes, en un contexto de elevada tensión en Oriente Medio. Esta alerta se da tras dos agresiones israelíes significativas la semana pasada que han aumentado las posibilidades de represalias por parte de Irán o del grupo libanés Hizbulá.
Manuel Adorni, vocero presidencial argentino, informó en una rueda de prensa que el gobierno de Javier Milei fue advertido sobre un posible ataque iraní. Según el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu alertó sobre «un ataque muy fuerte de parte de Irán hacia objetivos amigos de Israel». Ante esto, Argentina ha tomado medidas para proteger a sus ciudadanos y diplomáticos en el Líbano, uno de los posibles blancos.
A pesar de la alerta, Adorni señaló que no se han implementado cambios adicionales en la seguridad porque Argentina ya había tomado las precauciones necesarias. Destacó que «el mundo libre está amenazado» y que, por ahora, no hay modificaciones en las medidas de seguridad existentes.
Estas declaraciones coinciden con una reciente recomendación de la Cancillería argentina, que instó a los ciudadanos a evitar o postergar viajes al Líbano debido al riesgo de una escalada militar en la región. Además, se aconsejó a quienes ya se encuentran en el país que estén atentos a la evolución de la situación y a los comunicados oficiales.
¿Cómo influirá la muerte de Ismail Haniyeh en el Medio Oriente?
Francos subrayó que el alineamiento de Argentina con Israel podría generar reacciones adversas y recordó los atentados a la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 y a la AMIA en 1994. Insistió en la necesidad de que los servicios de inteligencia estén vigilantes para prevenir posibles amenazas.
Este aviso llega en un momento de creciente violencia en Oriente Medio, tras el asesinato en Beirut del comandante de Hizbulá, Fuad Shukr, y la muerte en Teherán del líder del buró político de Hamás, Ismail Haniyeh, ambos ataques atribuidos a Israel.
Los antecedentes de ataques en suelo argentino aumentan la preocupación. En 1992, un coche bomba explotó en la Embajada de Israel en Buenos Aires, causando 29 muertos y más de 200 heridos. Dos años después, en 1994, un atentado en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) dejó 85 muertos y más de 300 heridos. Ambos ataques fueron atribuidos a Hizbulá con el apoyo de Irán.
Desde entonces, Argentina ha reforzado sus medidas de seguridad, especialmente en sitios vinculados a la comunidad judía y en instalaciones diplomáticas. La reciente advertencia de Israel subraya la necesidad de mantenerse alerta ante posibles amenazas en el actual clima de inestabilidad geopolítica en Oriente Medio.











