Tragedia en Ulsan: colapso de una torre de calderas deja al menos tres muertos y varios desaparecidos

Corea Ulsan

Tres trabajadores han muerto y se teme que otros dos también hayan perdido la vida tras el colapso de una torre de calderas en una central termoeléctrica de la ciudad surcoreana de Ulsan. Las autoridades continúan con las labores de rescate, mientras crece la preocupación por los dos empleados que aún permanecen desaparecidos.

El accidente ocurrió el jueves en una planta operada por Korea East-West Power Co., una empresa eléctrica estatal con sede en la región sudoriental del país. La estructura, de unos sesenta metros de altura, se vino abajo mientras era desmantelada con el uso de explosivos. Según las primeras informaciones, los trabajadores afectados pertenecían a una empresa subcontratista encargada de las tareas de demolición.

Los equipos de bomberos y rescate han trabajado sin descanso desde la noche del colapso. Dos de las víctimas fueron halladas sin vida entre los escombros, mientras que un tercer trabajador, de cuarenta y cuatro años, falleció a primeras horas del viernes. Según informó el oficial Kim Jeong-sik, del cuartel de bomberos Nambu de Ulsan, el hombre sufrió un paro cardíaco cuando los rescatistas intentaban liberarlo. A pesar de los esfuerzos por estabilizarlo, que incluyeron la administración de analgésicos y medidas para mantener su temperatura corporal, no logró sobrevivir.

Las operaciones de rescate avanzan con extrema dificultad. Los equipos deben atravesar unos treinta metros de acero retorcido y materiales colapsados para llegar hasta el punto donde se cree que están los cuerpos de los otros dos trabajadores atrapados. Las autoridades reconocen que las posibilidades de encontrarlos con vida son cada vez menores.

Inicialmente, se había informado que nueve personas estaban atrapadas, pero dos lograron ser rescatadas con vida poco después del accidente. Desde entonces, las cuadrillas de bomberos han desplegado maquinaria pesada y perros rastreadores, en un intento de localizar a los desaparecidos.

La magnitud del siniestro ha conmocionado a Ulsan, una ciudad fuertemente industrializada y sede de importantes plantas de energía y manufactura. Las causas exactas del colapso aún no se han determinado, aunque todo apunta a una falla durante el proceso de demolición. Las autoridades locales y la empresa estatal han anunciado la apertura de una investigación para esclarecer las circunstancias del accidente y evaluar posibles responsabilidades.

Mientras tanto, familiares y compañeros de las víctimas aguardan en los alrededores de la planta con la esperanza de recibir noticias sobre los desaparecidos. La tragedia ha reavivado el debate sobre las condiciones de seguridad en las obras industriales en Corea del Sur, donde los accidentes laborales siguen siendo un problema recurrente.

Con el paso de las horas, la prioridad sigue siendo recuperar a los trabajadores atrapados y garantizar la seguridad de los equipos de rescate, que continúan trabajando entre estructuras inestables y restos metálicos a la espera de cerrar una de las peores tragedias industriales recientes en Ulsan.

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