En las últimas semanas, Corea del Sur ha sido sacudida debido al descubrimiento de numerosas salas de chat en Telegram que distribuyen material pornográfico «deepfake» (ultrafalso) creado a partir de fotos manipuladas de mujeres. Este escándalo ha desatado una ola de miedo e indignación en todo el país. Entre las víctimas se incluyen estudiantes de secundaria, universitarias, profesoras y hasta personal militar. La conmoción ha sido mayor ya que muchas de las víctimas son menores de edad.
La situación es alarmante. Una de las salas de chat denunciadas tiene más de 133,000 miembros, lo que subraya la magnitud del problema. Las autoridades han informado que los perpetradores utilizan plataformas de redes sociales como Instagram para obtener fotos de mujeres, que luego son manipuladas digitalmente para crear estos ultrafalsos. Además, se han encontrado programas bot que generan estos vídeos que luego se comparten en estas perversas comunidades online.
La lucha contra la violencia de género en Corea del Sur
Las mujeres surcoreanas enfrentan continuamente las consecuencias de una sociedad marcada por profundas tendencias misóginas. Esta realidad se manifiesta de diversas formas, desde la discriminación laboral hasta la violencia de género (cuestiones que aun hoy en día permanecen naturalizadas en la mayoría de los casos), pero una de las formas más alarmantes y evidentes de este machismo institucionalizado se refleja ahora en el uso invasivo y no consensuado de la tecnología.
En los últimos años, Corea del Sur ha vivido una serie de escándalos relacionados con la invasión a la privacidad de las mujeres. Las cámaras ocultas en baños públicos y vestuarios, comúnmente conocidas como «spy cams», que capturan imágenes y vídeos de mujeres sin su consentimiento, o la toma de fotos bajo las faldas, un acto que no solo es ilegal, sino profundamente despectivo. A pesar de las leyes que prohíben estas acciones, la prevalencia de tales incidentes demuestra una falta de respeto sistemático hacia las mujeres y una cultura que minimiza su importancia y seguridad.
El problema se ve agravado por la respuesta, en ocasiones inadecuada, de las autoridades y el sistema legal. Si bien es verdad que con los años ha habido avances en la legislación con respecto a la protección a las mujeres y la sanción a los responsables, la implementación y la aplicación efectiva de estas leyes siguen siendo deficientes. Los casos llegan a enfrentarse a barreras burocráticas y a un sistema judicial que a veces no aborda adecuadamente la magnitud del problema.
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Actualmente, el temor entre las mujeres es palpable. En internet, los consejos para cambiar los perfiles a privados o eliminar fotos personales se han multiplicado. En una escuela secundaria en la provincia de Gyeonggi, el consejo estudiantil incluso publicó una advertencia en Instagram, en la cual se recomendaba a las estudiantes que eliminaran sus fotos debido a la circulación de deepfakes en Telegram. Kim, una empleada de oficina de unos 30 años, expresó su preocupación al descubrir lo que estaba ocurriendo y decidió borrar todos sus selfies de su cuenta de Instagram.
Las autoridades surcoreanas se han ocupado de responder a esta situación de la manera más rápida posible. La Agencia Nacional de Policía ha recibido casi 300 denuncias relacionadas con delitos sexuales con deepfakes entre enero y julio de este año.
La gravedad de la situación se profundiza al saber que, de las 178 personas acusadas, más del 73% eran adolescentes. En un esfuerzo por combatir este fenómeno, el gobierno surcoreano ha anunciado la creación de un instituto dedicado a la seguridad en inteligencia artificial (IA). Este centro se enfocará en abordar los riesgos asociados con tecnologías como los deepfakes.
El gobierno también ha tomado medidas importantes para restringir el empleo de delincuentes sexuales en instituciones relacionadas con menores. Se han añadido unos 2,300 centros adicionales dedicados a esta tarea. Entre estos, los centros de asistencia social para adolescentes y de apoyo para familias multiculturales se suman a la lista de lugares donde está prohibido contratar a personas condenadas por delitos sexuales. Esta medida es parte de una revisión de la Ley de Delitos Sexuales contra Menores, que endurece las restricciones laborales para los infractores.
La estrepitosa evolución de la inteligencia artificial y las tecnologías de manipulación digital han dado lugar un nuevo campo de batalla en la lucha contra los delitos sexuales. Bajo esta mirada, y teniendo en cuenta la situación crítica que enfrenta Corea del Sur en cuanto a problemáticas de género, la vigilancia constante, la educación pública y la cooperación internacional serán esenciales para enfrentar los desafíos preexistentes y futuros.
En última instancia, el éxito de estas iniciativas dependerá de la capacidad del país, en este caso, para adaptarse rápidamente a los cambios tecnológicos y de la voluntad colectiva para denunciar y combatir estos crímenes. Solo a través de un enfoque unificado se podrá prevenir que más personas se conviertan en víctimas de estas peligrosas manipulaciones digitales.







