Estamos promediando el mes de junio y en China el calor llega a máximos de 40 grados en casi todo el territorio. Pero no importa el punto geográfico, allí donde haya un río o un lago, o un canal artificial, se celebrará como es tradición, el Festival del Bote del Dragón.
Es esperable que este año las celebraciones por el Festival del Bote del Dragón sean más limitadas, considerando que se han registrado brotes de Covid-19 en los últimos meses en distintas zonas de China, siendo el más notable el que tiene lugar actualmente en Guangdong. Aunque, cabe destacar que esta festividad se celebra también en Malasia, Singapur y en muchos otros países donde existen comunidades chinas.
¿Cómo se desarrolla la festividad?
Básicamente, se trata de una competencia de remo, que se realiza en unas embarcaciones tradicionales, de madera, que cuentan con lugar para 18 remadores, 9 de cada lado del mismo. El bote tiene cola y cabeza con forma de dragón. Aunque, vale aclararse, hay botes mucho más largos y para más personas.

En cada bote o canoa, además de los remadores hay un timonel, ubicado en la parte posterior, y un líder; en general, se trata del entrenador del equipo, quien va arengando a sus remadores, y a este se le suma una persona dedicada exclusivamente a tocar un bombo ubicado en la parte delantera del mismo ¿Y para qué un bombo en un bote se estarán preguntando? Bueno, este instrumento de percusión marca el ritmo al que los remadores se deben mover, así que, su función termina siendo primaria para el funcionamiento del equipo.

Así, el bombo va marcando el paso al que deben ir entrando y saliendo del agua los remos, paso que va acrecentándose mientras se va ganando velocidad en la carrera. De pronto, el bombo suena como un corazón del que depende las sincronización de todos los remadores. y que estos se muevan al unísono resulta en que la embarcación se deslice de manera fluida y constante.
Cuando un remador no sigue al bombo, sus remos se chocan con los de quienes están sentados adelante y detrás suyo, por lo que deja se sumar a la propulsión. También es común en estos casos que, al encontrarse los remos, uno o más de estos puedan caer al agua. Cerca de la llegada, el sonido del bombo se repite casi con la disciplina de un segundero, y los remos se mueven como un verdadero motor.
En general, el entrenador es quien, ante la inminencia del final de la carrera, debe treparse a la cabeza del dragón para tomar una bandera que está ubicada en una boya, flotando en el punto de llegada. Quien tome la bandera primero, habrá ganado la competencia. El certamen de remo suele durar todo el día, hasta la consagración de un campeón.
Realmente se trata de un ritual adrenalínico. Tuve la oportunidad de competir en varias ocasiones en equipos totalmente integrados por estudiantes extranjeros, o mixtos, con la presencia de algunos referentes locales. Lo cierto es que los entrenamientos se realizan con varios meses de anticipación, pues es fundamental lograr la sincronización entre la remada y el ritmo que marca el bombo.

Una vez logrado este primer paso, lo importante es ir aumentando la cadencia y no perder la simultaneidad con la que deben moverse los remos. Como una faceta más de la sociedad asiática, en el Festival del Bote del Dragón la idea de cooperación y colaboración entre los remadores hace al éxito del equipo.
Sobre los equipos, los hay de todas las instituciones que hacen a la sociedad: universidades, escuelas, departamentos de policía, de bomberos, hay equipos de maestros, de empresas, de restaurantes, y de muchas otras entidades.
La idea, finalmente, es encontrarse en un día de mucho calor, iniciándose el verano, para pasar un momento de diversión cerca del agua, abrazar el deporte, la salud, y espantar así a los malos espíritus.
Al mismo tiempo, se organizan grandes fiestas populares donde los equipos que participan de la competencia, más familia y amigos, celebran banquetes que duran todo el día, en los que el alcohol hace de combustible para aquellos que están por remar y de agua para quienes ya remaron (ese día se bebe por tradición, vino de rejalgar, aunque todos los tipos y clases, especialmente la cerveza, son bienvenidos). En general, en simultáneo a la competencia tiene lugar una kermés, con juegos, stands de comidas, como calamares o chorizos asados, y venta de productos regionales o relativos a esta celebración, como bolsas perfumadas.

La comida típica que se disfruta durante esta festividad es el Zongzi, un manjar que consiste en arroz glutinoso cocinado al vapor, envuelto en hojas de bambú, que puede tener relleno dulce o salado dependiendo de la región de China. En el sur, suelen ser salados, e incluyen carne de cerdo.

¿Qué se conmemora en esta jornada?
Primero, hay que aclarar que no se trata de una fecha fija, sino que, como sucede con el Año Nuevo Chino, varía según el año. Oficialmente, se celebra siempre el quinto día del quinto mes del calendario lunar. En 2021 es el 14 de junio. El nombre de este festival en chino es Duānwǔ Jié, y es feriado.
Hay varias leyendas que dieron origen a esta jornada de festividad, aunque la más conocida es la conmemoración de la muerte del gran poeta y diplomático Qu Yuan, quien vivió del 340 al 278 a.C. durante el período de los Reinos Combatientes de la dinastía Zhou. Sintetizando, Qu Yuan sirvió por entonces como funcionario para la casa real Chu. Cuando el rey se alió con el Estado de Qin, Qu Yuan cayó en desgracia por haberse opuesto a tal alianza y tuvo que exiliarse, o fue expulsado. Pasadas 4 décadas, Qin conquistó Ying, la capital Chu. Al enterarse, Qu Yuan se suicidó lanzándose al río Miluo. Dicen las tradiciones que los lugareños, quienes lo admiraban, corrieron en sus botes para salvarlo, o al menos para recuperar su cuerpo. Como no lo encontraban, tiraron bolas de arroz al río para que los peces se las comieran en lugar de su cuerpo. Se cree entonces que este sería el origen de los Zongzi.
Por último, destacamos que el Festival del Bote del Dragón fue declarado en 2009 Patrimonio Cultural Inmaterial Mundial por la UNESCO.

Colaborador en ReporteAsia











