La policía de Corea del Sur desplegará alrededor de 14.000 agentes antidisturbios en Seúl el día en que el Tribunal Constitucional emita su veredicto sobre el juicio político del presidente destituido, Yoon Suk Yeol. La medida busca contener posibles disturbios y garantizar la seguridad en la capital, según informaron este miércoles las autoridades.
El despliegue representa el 60 % de las fuerzas antidisturbios disponibles a nivel nacional y se llevará a cabo bajo el más alto nivel de alerta de seguridad. Aunque la fecha del veredicto aún no ha sido anunciada, la policía ha intensificado sus preparativos para enfrentar manifestaciones masivas y eventuales ataques contra el tribunal y sus jueces.
Inicialmente, se planeaba movilizar 12.000 efectivos, pero la cifra se incrementó para responder mejor a cualquier situación imprevista. Además, agentes de la policía judicial estarán desplegados dentro del Tribunal Constitucional, mientras que unidades de operaciones especiales permanecerán en alerta en las inmediaciones. Las autoridades han advertido que cualquier intento de irrupción en el tribunal será reprimido de inmediato y los responsables serán detenidos en el acto.
Como parte de las medidas de seguridad, se ha declarado una zona de exclusión aérea en los alrededores del tribunal desde la semana pasada. Además, la policía ha dispuesto equipos antidrones para evitar cualquier incursión aérea no autorizada.
Las autoridades también han ordenado el cierre temporal de varias instalaciones cercanas al tribunal. Escuelas, una estación de metro, una gasolinera y cuatro obras de construcción suspenderán sus operaciones el día de la sentencia. Asimismo, se ha restringido el acceso a las azoteas de 22 edificios adyacentes para prevenir incidentes.
La tensión en torno al juicio político ha ido en aumento desde que el tribunal concluyó las audiencias a finales del mes pasado. Yoon fue sometido a juicio político tras declarar la ley marcial el 3 de diciembre, lo que generó una profunda crisis política en el país. En enero, sus seguidores irrumpieron en el Tribunal del Distrito Occidental de Seúl para protestar contra la decisión de detenerlo formalmente, lo que ha llevado a las autoridades a tomar medidas adicionales para evitar nuevos episodios de violencia.
Ante la incertidumbre sobre el fallo del Tribunal Constitucional, Seúl se prepara para una jornada tensa, con un despliegue de seguridad sin precedentes para mantener el orden público y proteger las instituciones clave del país.







