La revolución de la telefonía móvil en América Latina: cómo Argentina, al aprobar el “el que llama paga”  transformó la industria

Argentina

Tan popular como el mate en Argentina y Uruguay, el tereré en Paraguay, la empanada de pino en Chile, los tacos en México, el chicharrón en Bolivia o las arepas en Venezuela y Colombia, el teléfono móvil se convirtió en un símbolo cotidiano de identidad latinoamericana, gracias a una decisión “Made in Argentina” que democratizó el acceso y revolucionó las telecomunicaciones en toda la región.

El viaje a México: el kilómetro cero de la revolución móvil del CPP (el que llama paga)

Mi aproximación al modelo de tarifación en telefonía CPP (Calling Party Pays), donde la persona que realiza la llamada asume todos los costos de la misma, comenzó durante un viaje oficial a México, en el que participé de un evento organizado por la Secretaría de Comercio de EE.UU. y el Gobierno de México, junto a ministros de comunicaciones de toda América Latina. Ya contaba con relaciones consolidadas con figuras clave del ecosistema audiovisual mexicano, como el presidente y CEO de Televisa y accionista de Univisión Emilio Azcarraga Milmo, con quien había construido una relación cercana durante mi breve paso como Ceo de la televisión pública argentina (ATECE).en 1996.

Durante ese viaje conocí a Miguel Alemán Velasco, senador de la República, luego Gobernador de Veracruz y accionista inicial de Telmex, y me reuní nuevamente en las oficinas de San Ángel con Emilio Azcárraga Milmo, accionista y CEO de Televisa. Argentina y Televisa ya habían firmado un acuerdo con Atece, la television publica argentina de la que era CEO, para retransmitir la señal ECO, la primera señal de noticias en español, antecesora de CNN en Español, Un enorme gesto de Azcárraga hacia Argentina y Atece, la televisión pública argentina, siendo además ese acuerdo el primero de su tipo que firmaba el coloso Televisa con la pequeña y debilitada Atece (Canal 7).

El inicio de la agenda para implantar el CPP en Argentina

Fue en ese contexto que, en el hotel Casa Vieja del barrio de Polanco, en el que Azcarraga alojaba a sus amigos como Rupert Murdoch -una antigua casona de estilo hacienda mexicana-, conocí a Carlos Hirsch, un ingeniero argentino, doctor en economía y experto en telecomunicaciones, que participaba activamente en el debate regulatorio sobre el modelo CPP aplicado a servicios masivos como el paging y la telefonía móvil y que no avanzaba por las resistencias de las empresas tradicionales, que eran reacias al cambio.  Me lo presentó un gran empresario mexicano de mi conocimiento. Nuestra conversación fue profunda, estratégica y detallada. Analizamos los documentos de intercambio regulatorio que se llevaban adelante en el ente regulador de las telecomunicaciones, por lo que decidí incorporarlo inmediatamente al equipo de la Secretaría de Comunicaciones. Así nació un trabajo conjunto que posicionaría a la Argentina como líder de la transformación popular de la telefonía móvil.Bajo mi seguimiento directo,el equipo que se constituyó junto a los expertos argentinos de la Comisión Nacional de Comunicaciones (en regulación económica, tarifaria, legal y técnica y especialistas en redes), trabajaron codo a codo para terminar el proyecto que llevamos adelante, en plena interacción con el sector privado. Le informé personalmente al Presidente Carlos Menem esta acción que llevamos adelante quien, con la curiosidad que lo caracterizaba, me pidió que le ampliara sobre el efecto que tendría en los sectores populares.

Chris Galvin y German Kammerath en Chicago el 20 de enero de 2001

La apuesta por la inclusión: el sistema «El que llama paga», CPP, y la popularización de las telecomunicaciones móviles

En el año 1997, con trabajos de análisis previo en 1996, Argentina se convirtió en pionera de una transformación regulatoria que cambiaría para siempre la telefonía móvil en América Latina: la implementación del sistema CPP (Calling Party Pays), conocido como «el que llama paga». Este nuevo modelo reemplazó al sistema MPP (Mobile Party Pays), en el que también el receptor debía pagar por recibir llamadas.

Lejos de ser un simple cambio técnico, el CPP fue una decisión disruptiva de política pública que enfrentó resistencias intensas por parte de algunas empresas tradicionales, como Telefónica de Argentina, acostumbradas a operar bajo esquemas que limitaban la expansión del mercado móvil. Sin embargo, desde la Secretaría de Comunicaciones del gobierno de Carlos Menem, decidimos priorizar la inclusión, la competencia y la innovación, y generar competidores fuertes en el mercado de las telecomunicaciones.

En paralelo al CPP,  aprobamos  también el Plan Fundamental de Numeración Nacional (Resolución SC 46/97), que sentó las bases técnicas para soportar la masificación del servicio, permitiendo una planificación adecuada para millones de nuevas líneas móviles.Cuando aprobamos el mismo y establecimos un nuevo bloque de números para la telefonía móvil de 100 millones más, muchos pensaron que era una fantasía.

El CPP fue formalizado mediante la Resolución 263/1997 de la Secretaría de Comunicaciones, en cumplimiento del Decreto 92/1997 del Poder Ejecutivo Nacional. Esta normativa establecía que el sistema debía entrar en vigencia el 15 de abril de 1997.

Mapa de las Sedes de Centros de Software de Motorola en el mundo

Entre los fundamentos centrales de la resolución, se destacaba que:

El sistema ‘el que llama paga’ es una nueva modalidad de prestación de los servicios móviles que beneficia a todos los usuarios, ya que otorga una opción más, hasta ahora inexistente, a la diversidad de ofertas disponibles en cuanto a servicios de comunicaciones se refiere.”

Y aún más contundente:

“No hay servicio o producto más caro que aquél que no está disponible.”

La resolución dejaba en claro que el objetivo era “abrir la competencia, evitar abusos de posición dominante, y fomentar el ingreso de nuevos operadores”, al tiempo que permitía una mayor previsibilidad para las inversiones y claridad tarifaria para los clientes móviles.

Efectos de inclusión social: del acceso popular al ecosistema digital

Adicionalmente, con la masificación de la telefonía móvil, las empresas habilitaron el sistema prepago, que fue la llave de acceso para trabajadores informales, estudiantes, docentes, personal gastronómico, habitantes rurales y sectores populares. El teléfono móvil dejó de ser un símbolo de estatus para convertirse en una herramienta cotidiana de uso educativo, comercial, social y sanitario.

Con el tiempo, el acceso popular masivo a terminales móviles habilitó la expansión de aplicaciones como e-commerce, agtech, gestión logistica, telemedicina, educación digital, y especialmente el surgimiento de fintechs que hoy convierten a millones de teléfonos en billeteras digitales que resolvieron lo que los estados no pudieron hacer y que fue y es la inclusión financiera de los no bancarizados. Argentina, otra vez pionera, fue líder en este campo con empresas como Mercado Pago y Ualá, que transformaron la inclusión financiera en un fenómeno tangible en toda la región. Ambas empresas tambien nacidas en Argentina.

Cuando una medida regulatoria cambia la historia

La decisión que adoptamos desde  la Secretaría de Comunicaciones  de  Argentina en 1997 fue un verdadero antes y después en las telecomunicaciones de América Latina. Fue una decisión Made in Argentina que generó un círculo virtuoso de innovación e inclusión: más acceso, más competencia, menores costos y más oportunidades.

El teléfono móvil, que alguna vez fue un lujo de ejecutivos, se convirtió en un bien popular tan cotidiano como el mate en Argentina y Uruguay, el tereré en Paraguay, la empanada de pino en Chile, los tacos en México, el chicharrón de Bolivia, las arepas en Venezuela y Colombia.

Los demás países imitaron la exitosa experiencia argentina que rompió los paradigmas de la antigua regulación para elites de la telefonía móvil. Fue un acto de absoluta justicia social que convirtió al teléfono móvil en un servicio accesible, de precio razonable, para múltiples usos.

Una política pública innovadora  de la Secretaría de Comunicaciones a mi cargo, concebida en un hotel de Polanco y validada de modo entusiasta en Casa Rosada por el Presidente Carlos Menem, con meses de trabajo en el 4° piso del Correo Central  (sede de la Secretaría de Comunicaciones) por parte de mi equipo y los técnicos de la Comisión Nacional de Comunicaciones. Permitió que millones de latinoamericanos, muchas veces invisibilizados por el mercado, se integrarán a la nueva economía digital. Fue sin dudas, una revolución pacífica y popular y una transformación al acceso y la inclusión en la conectividad, en especial a internet, que se convirtió, como el agua o la electricidad, en un derecho humano sustancial. De hecho, en la actualidad la telefonía móvil y el acceso a internet móvil son los únicos accesos masivos y populares que cubren a toda la población de todas las edades y segmentos sociales.

Todo «Made in Argentina» y frente a ataques legales de una de las telefónicas tradicionales que buscaron paralizar la implementación. Les respondimos con el gaucho Martin Fierro, que el CPP “No es para el mal de ninguno sino para el bien de todos”. Y así fue. La justicia validó este sistema que sigue hasta la fecha,

Argentina
Gráfico de crecimiento de las líneas móviles desde la implementación de “El que llama paga” (Fuente: Secretaría de Comunicaciones)

Los números del vibrante crecimiento de los clientes móviles hablan por sí solos.

Según fuentes públicas de los entes reguladores de las telecomunicaciones, la penetración de la telefonía móvil tiene estos datos aproximados, lo que demuestra la virtuosidad del acceso popular de esta industria, en general con capital privado, llegando a integrar a las poblaciones en sus servicios múltiples.

Chile

Total de líneas móviles: 27,5 millones (2024).
– Prepago: 60% (16,5 millones).
– Postpago: 40% (11 millones).

México
Total de líneas móviles: 129 millones (2024).
– Prepago: 73% (94 millones).
– Postpago: 27% (35 millones).

Colombia
Total de líneas móviles: 74 millones.
– Prepago: 80% (59.2 millones).
– Postpago: 20% (14.8 millones).  .

Argentina
Total de líneas móviles: 62 millones (2024).
– Prepago: 55% (34.1 millones).
– Postpago: 45% (27.9 millones).

Paraguay
– Total de líneas móviles: 8.2 millones (2024).
– Prepago: 85% (7 millones).
– Postpago: 15% (1.2 millones).

Uruguay
– Total de líneas móviles: 5.3 millones (2024).
– Prepago: 30% (1.6 millones).
– Postpago: 70% (3.7 millones).

La telefonía móvil tiene más cobertura en los territorios nacionales que el agua potable, la electricidad y las cloacas, siendo el servicio más valorado ya que también es el vehículo por el cual los datos e internet llegaron a la totalidad de los hogares de Latinoamérica. Todo ello con libertad tarifaria, en general con inversión privada y de riesgo, creando múltiples beneficios sociales, económicos y de toda la multiplicidad de usos que la sociedad les dio.

Los beneficios para Argentina y la gratitud de Motorola: el nacimiento de la economía del conocimiento de exportación en Córdoba

El boom del crecimiento de los clientes hizo que los fabricantes de teléfonos móviles tuvieran un crecimiento exponencial, lo que benefició a los consumidores, ya que bajaron de precio y hubo modelos para todos los públicos. También generó un inmenso ingreso fiscal a las arcas estatales por impuestos y aranceles. Va de suyo que las operadoras, además, debieron hacer muchisimas inversiones para el despliegue de las nuevas demandas de servicio.

Sin embargo, un hecho especial e inolvidable trajo un gran beneficio a Argentina y en especial a Córdoba. El Directorio de Motorola, la en ese momento más grande empresa de telecomunicaciones del mundo, decidió hacer su reunión de Directorio Mundial en Buenos Aires en 1998, con un gran agasajo a su equipo y asociados comerciales, además de agendar una visita al Presidente Carlos Menem, de la que participó el máximo experto en tecnología móvil del mundo, Nicholas Negroponte.

En una  cena organizada por dicha empresa, en el Roof Garden del Hotel Alvear, fui invitado de modo insistente a participar. Me ubicaron junto al Chairman y CEO de Motorola Mundial, Chris Galvin, quien con gran empatía y amabilidad me saludó, brindó y me preguntó si sabía por qué Motorola reunía su directorio en Buenos Aires, a lo que respondí que no. Me contestó de modo directo: “porque aprobó el CPP, y desde su implementación al día de hoy vendimos un millón de teléfonos móviles en Argentina, y toda la región está en camino a sumarse a ello. Gracias”. Luego agregó: “Si alguna vez necesita algo de mí, me lo hace saber”.

Argentina
Firma del Convenio entre directivos de Motorola, los ex gobernadores De la Sota y Schiaretti, y el ex intendente Kammerath

Meses después, ya como Intendente de la Ciudad de Córdoba y frente a la oportunidad de que se instale el primer Centro de Desarrollo de Software de Motorola de clase mundial en toda la región de Latam, frente a muchas opciones que analizaban,  solicité a Galvin que me recibiera en Chicago. El 20 de enero de 2000, en mi visita, le pedí formalmente que envíe una misión a explorar Córdoba para la instalación de ese centro. Con elegancia, le recordé su generoso ofrecimiento. Con gran empatía sonrió, le expliqué las enormes ventajas de Córdoba y me dijo: “No le puedo decir que no”. Enviaremos el equipo nuevamente a analizar si han cambiado las condiciones respecto del primer viaje (en el que no habían llegado a conclusiones positivas).

Antes, en los últimos meses de gestión como Secretario de Comunicaciones, recibí en mi oficina al entonces secretario de Comercio de USA en la Administracion Clinton, Willian Daley, a quien le pedí su apoyo con Motorola y en especial con el señor Galvin. Daley, que además de Secretario de Comercio fue Jefe de Gabinete del Presidente Barack Obama, es integrante de la familia más importante de Chicago, la ciudad sede de Motorola, y tanto su padre como su hermano fueron alcaldes por décadas. Luego Daley nos visitó en Córdoba también.

CÓRDOBA, CAPITAL LATINOAMERICANA DEL SOFTWARE  DE CLASE MUNDIAL

Motorola instaló su primer Centro de Software de clase mundial en la ciudad de Córdoba, para exportación a Latinoamérica y al mundo entero. Fue el inicio de la economía vibrante del software que tiene Córdoba y toda Argentina. Nació como uno de los complejos exportadores más sólidos y el mayor creador de fuentes de mano de obra calificada de clase mundial. Argentina pasó a tener cientos de miles de trabajadores expertos en software en empresas multinacionales nacionales, pymes y monotributistas con un nivel de ingresos de los más altos del mercado laboral nacional. La alianza público-privada entre Motorola, la provincia y la municipalidad de Córdoba consolidaron este inicio, que se expandió con la presencia de otras grandes bigtech como INTEL, EDS y otras que se sumaron, cambiando la matriz productiva de Córdoba. Rápidamente se expandió a Buenos Aires, en donde desde 2008 se impulsó el Distrito Tecnológico de la Ciudad y la instalación en otras provincias y ciudades. El mapa del Grupo Motorola, con la presencia de sus centros de Software en el mundo, demuestra la importancia de lo realizado. De un modo u otro, fue el fruto de haber aprobado el CPP, masificando la telefonía móvil.

Parece ser cierto el dicho popular: “todo tiene que ver con todo”. El CPP, que transformó las telecomunicaciones móviles, primero en Argentina y luego en toda Latinoamérica, terminó siendo el despertar del “Sillicon Valley” Sudamericano en Córdoba. No fue poco.

+ posts

Ex Secretario de Comunicaciones de la Nación. Ex Intendente de la Ciudad de Córdoba, 1999-2003.