En los últimos años, la estrecha relación de la ex primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, con Rusia ha llamado la atención internacional. En medio de las sanciones globales contra Rusia, Bangladesh continuó fortaleciendo sus lazos con el Kremlin, lo que ha generado preocupaciones y especulaciones sobre el posible asilo de Hasina en Rusia tras su abrupta salida de su país.
La creciente proximidad de Bangladesh con Rusia
La administración de Sheikh Hasina fomentó una relación notablemente cercana con Rusia. Esto fue particularmente evidente en la cooperación de Bangladesh con Rusia en el ámbito de la energía nuclear. El año pasado, en octubre, el presidente ruso Vladimir Putin anunció que Rusia suministraría combustible nuclear para la planta de energía nuclear (NPP) de Rooppur en Bangladesh.
Según un comunicado oficial emitido por ROSATOM en octubre pasado, durante la ceremonia virtual dedicada a la entrega del primer lote de combustible nuclear, celebrada en el sitio de construcción de la NPP de Rooppur en Bangladesh, participaron el presidente Vladimir Putin, Sheikh Hasina, la primera ministra y Rafael Grossi, director general de la OIEA. La ceremonia marcó la obtención del estatus de instalación nuclear por la primera NPP en Bangladesh.
«El combustible para la NPP de Rooppur fue fabricado en Rusia en la Planta de Concentrados Químicos de Novosibirsk (NCCP), una empresa de la División de Combustible de Rosatom. La fabricación y el transporte del combustible se llevaron a cabo bajo la supervisión y guía activa de la Autoridad Reguladora de Energía Atómica de Bangladesh (BAERA)», según el comunicado.
Esta colaboración marcó un paso significativo hacia las aspiraciones nucleares de Bangladesh, potencialmente convirtiéndolo en un país con capacidad para la energía nuclear. Sin embargo, esta relación cada vez más estrecha con Rusia no fue bien recibida por todos los actores internacionales, especialmente en Occidente.
Además de la asociación nuclear, Bangladesh solicitó unirse al grupo BRICS, una coalición que comprende Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. La creciente influencia del grupo BRICS en los ámbitos económicos y políticos mundiales lo ha convertido en una alianza codiciada para muchas naciones en desarrollo. El movimiento de Hasina para alinear a Bangladesh con BRICS indicó un cambio hacia una política exterior más diversificada, menos dependiente de las potencias occidentales.
Las consecuencias de alinearse con Rusia
A pesar de los aparentes beneficios de una relación más estrecha con Rusia, la alineación de Sheikh Hasina con Moscú no fue bien vista por muchos países occidentales. Estados Unidos, en particular, tiene una historia de escepticismo hacia los países estrechamente aliados con Rusia. Esta postura geopolítica se reflejó en el creciente apoyo de EE. UU. al principal partido de oposición de Bangladesh, el Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP).
La culminación de estas tensiones llevó a una situación precaria para Hasina. Su renuncia y posterior salida de Bangladesh fueron vistas por algunos como una consecuencia directa de sus alianzas y políticas políticas. Su estrecha relación con Rusia pudo haberla convertido en un objetivo en la intrincada red de la política internacional.
El dilema del asilo
Después de su salida de Bangladesh, los siguientes pasos de Hasina han sido objeto de intensas especulaciones. Aunque inicialmente buscó asilo en el Reino Unido, informes sugieren que es poco probable que el gobierno británico acepte su solicitud. Las estrictas leyes de inmigración del Reino Unido y la presencia de influyentes leales al BNP en el país podrían ser factores contribuyentes. Además, la solicitud del Reino Unido de una investigación dirigida por la ONU sobre los eventos en Bangladesh sugiere un enfoque cauteloso hacia la solicitud de asilo de Hasina, dadas las posibles acusaciones de violaciones de derechos humanos durante su mandato.
Con la opción del Reino Unido potencialmente descartada, otros países han surgido como posibles refugios. Se informa que se están considerando los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, dados sus enfoques neutrales y su disposición histórica para acoger figuras políticas en exilio. Sin embargo, los aliados más cercanos de Hasina y sus familiares residen en Estados Unidos, Finlandia e India. Si bien EE. UU. es una opción, las relaciones tensas entre Hasina y la administración de Biden, especialmente después de las críticas de EE. UU. a las recientes elecciones en Bangladesh y las sanciones, complican sus perspectivas allí.
La opción rusa
Entre los posibles destinos, Rusia se destaca como un posible refugio para Sheikh Hasina. Sus fuertes lazos con el presidente Putin y la apertura histórica de Rusia a acoger figuras políticas en exilio lo convierten en una opción viable. Sin embargo, Rusia no ha hecho ninguna declaración oficial sobre el posible asilo de Hasina. Dado el clima geopolítico actual, la decisión de Rusia de otorgarle asilo podría verse como un movimiento estratégico para afirmar su influencia en el sur de Asia y contrarrestar la dominación occidental.
Conclusión
Hasta ahora, el futuro de Sheikh Hasina sigue siendo incierto. Si bien actualmente se encuentra en la India, su destino final aún no está determinado. La posibilidad de buscar asilo en Rusia sigue abierta, dependiendo de las negociaciones diplomáticas y las reacciones internacionales. La situación de Hasina subraya las complejidades de la política global, donde las alianzas y los intereses geopolíticos pueden tener un impacto significativo en el destino de los líderes políticos. Los próximos días serán cruciales para determinar su futuro y las implicaciones más amplias para el panorama político de Bangladesh.
Nota: este es un artículo republicado del medio «Financial Express» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.
Es una periodista senior que trabaja en The Financial Express Publications. En una carrera de casi tres décadas, ha cubierto asuntos diplomáticos y estratégicos, así como los sectores de defensa y aeroespacial. Es experta en América Latina y el Caribe.














