Las importaciones argentinas cayeron cerca del 30% en 2026 respecto al pico de 2025

Seabird Argentina

Las operaciones de importación cayeron cerca del 30% en 2026 respecto al nivel de 2025, según reveló un despacho de aduana con más de tres décadas de experiencia en el sector entrevistado ayer por Infobae. La explicación no es un deterioro estructural del comercio exterior sino el efecto de un ciclo específico: antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025, ante el rumor de una posible corrida cambiaria, muchos importadores adelantaron compras generando un stock que el consumo interno todavía no absorbió. Ese inventario acumulado redujo la necesidad de nuevas importaciones en los primeros meses de 2026 y generó un período de menor actividad que el sector logístico está procesando mientras espera que la demanda interna retome el ritmo. El fenómeno convive con una paradoja que los datos del INDEC confirman: el comercio exterior argentino acumula 29 meses consecutivos de superávit comercial y las exportaciones de mayo de 2026 batieron el récord histórico mensual con 9.537 millones de dólares. El motor exportador está encendido; el importador atraviesa un ajuste de velocidad. Para los agentes de carga internacional que gestionan ambos flujos, como Seabird Argentina, ese desbalance temporal define una operación en la que el corredor exportador absorbe mayor volumen mientras el importador se reorienta hacia rubros específicos: equipos para proyectos de infraestructura, bienes de capital para el sector energético y minero, y aquellas importaciones que la desregulación habilitó pero que el stock acumulado todavía no demanda masivamente.

La desregulación que simplificó sin acelerar

La apertura comercial que el gobierno implementó desde 2024 eliminó las trabas que durante años restringieron las importaciones: el cepo cambiario, las licencias previas, los límites al acceso de divisas, las restricciones por sector. Esa desregulación fue bienvenida por el sector pero tuvo un efecto no anticipado: coincidió con el pico de stock generado por el adelantamiento electoral, lo que suavizó la demanda de nuevas importaciones en un momento en que las condiciones regulatorias para importar eran las mejores en años.

El operador logístico entrevistado por Infobae lo resume con precisión: los trámites son más ágiles, los clientes chicos que durante años no podían importar volvieron a llamar, pero el volumen todavía no repuntó porque el mercado interno no acompañó. Esa dinámica —más facilidad para operar con menor volumen efectivo— define el perfil del importador de 2026: empresas que pueden importar sin las fricciones del pasado pero que esperan señales más claras de reactivación del consumo antes de comprometer nuevo stock.

La desregulación aduanera introdujo además cambios en la operatoria cotidiana que los agentes de carga debieron absorber. La eliminación de los valores criterio —pisos de referencia por peso o por unidad para cada tipo de mercadería— trasladó a los importadores la responsabilidad de justificar el valor declarado en cada despacho. Eso generó una zona gris que en algunos casos derivó en observaciones aduaneras y consultas arancelarias para mercaderías que no estaban previstas en el nomenclador o que tenían clasificaciones arancelarias ambiguas. Para los operadores con despacho aduanero integrado, como Seabird Argentina, esas contingencias se resuelven de forma directa sin delegar la gestión a terceros, lo que reduce los tiempos de respuesta en momentos donde la demora tiene costos directos para el importador.

Los rubros que sí crecen: equipos para infraestructura y energía

La caída del 30% en las importaciones generales convive con sectores que mantienen o aceleran su demanda de carga importada. Los proyectos de inversión bajo el RIGI —con trece aprobados y más de 26.000 millones de dólares comprometidos en energía y minería— generan una demanda continua de equipos e insumos que en su mayor parte llega desde el exterior. Torres de perforación, compresoras, tubing, sistemas de automatización para Vaca Muerta, maquinaria pesada para los yacimientos de litio y cobre en el NOA y Cuyo: ese segmento no sigue la lógica del stock acumulado ni la del consumo interno. Sigue la lógica del cronograma de obra, que es predecible y tiene compromisos contractuales.

Seabird Argentina opera en ese segmento con trayectoria documentada: importó bobinas de tubing de más de 215 toneladas desde Houston para Vaca Muerta y gestiona el corredor de importación de equipos industriales desde los puertos del Golfo de México hasta las terminales del Atlántico sur argentino. En un mercado importador donde el volumen general cayó pero la demanda de carga de proyecto para infraestructura energética y minera se mantiene o crece, esa especialización en el segmento más exigente del mercado logístico es el activo operativo central que la empresa ofrece a sus clientes en la coyuntura de 2026.

La importación vía courier y los nuevos actores

Un segmento que la caída del 30% no refleja con precisión es el del comercio electrónico transfronterizo. El régimen courier, que en 2025 explotó hasta cuadruplicar su valor respecto a 2024 impulsado por la franquicia de 400 dólares libre de aranceles y el límite ampliado a 3.000 dólares por compra, sigue activo aunque con menor intensidad que en los meses pico. Ese segmento no es el mercado de Seabird Argentina —cuyo perfil es el importador empresarial con carga en contenedor o en modalidades especializadas— pero ilustra que la desregulación aduanera generó nuevas capas de demanda logística que coexisten con la desaceleración del importador tradicional.

La apertura también incorporó al mapa de la importación a actores que antes no operaban directamente con el exterior. El artículo de Infobae lo grafica con claridad: clientes chicos que durante años no importaban volvieron a llamar. Ese perfil de nuevo importador —pyme o emprendedor que por primera vez gestiona una compra en el exterior— es exactamente el usuario que más necesita orientación de un agente de carga con experiencia en los procedimientos aduaneros, los requisitos de certificación por producto y las opciones de transporte disponibles para cada tipo de mercadería y destino. En ese espacio de orientación y gestión, la trayectoria de más de dos décadas de Seabird Argentina en el mercado argentino es el diferencial que los nuevos importadores buscan cuando se asoman por primera vez al comercio exterior.

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