Paramérica Semillas, más allá de la ingeniería genética

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Las semillas genéticamente modificadas (GM) han tenido un impacto significativo en la agricultura argentina. La técnica de transgénesis, una forma de ingeniería genética, ha permitido la creación de cultivos resistentes a herbicidas e insectos. La soja, el maíz y el algodón son algunos de los cultivos que han experimentado una adopción masiva de estas semillas en Argentina, convirtiendo al país en uno de los principales productores de semillas GM a nivel global. 

Argentina ocupa el tercer lugar a nivel mundial en la adopción de semillas genéticamente modificadas, solo superado por Estados Unidos y Brasil. Esto demuestra la relevancia y el compromiso del país con la agricultura moderna y sostenible. 

La adopción de estas semillas ha contribuido significativamente al aumento de la productividad agrícola en Argentina. Sin embargo, una mirada más cercana a este fenómeno revela una historia más compleja que va más allá de la ingeniería genética. 

Históricamente, la industria de semillas argentina estaba compuesta por muchas pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, en la actualidad, cuatro grandes empresas agroquímicas dominan más del 60% del mercado mundial de semillas patentadas. Este cambio se ha relacionado con la aparición de tecnologías de ingeniería genética y la expansión de los derechos de patente a nuevas variedades de semillas desarrolladas con estas técnicas.

El rol de Paramérica en la industria de semillas en Argentina

Aunque esta transformación ha sido aclamada por algunos como un avance tecnológico, también ha generado preocupaciones legítimas. Se teme que la concentración en estas grandes empresas pueda disminuir la inversión en investigación y desarrollo y llevar a un desplazamiento de la investigación hacia cultivos más rentables en lugar de fomentar la diversidad de variedades de semillas.

El análisis empírico muestra que, durante el período de 1995 a 2015, el auge de la producción de soja en Argentina no se puede atribuir exclusivamente a la ingeniería genética. A pesar de la introducción de variedades de soja transgénica tolerantes al herbicida glifosato, otros factores como el aumento de los precios de la soja y la importación de insumos agrícolas también jugaron un papel importante en este crecimiento.

Además, el papel subestimado de las innovaciones en semillas no modificadas genéticamente, como el fitomejoramiento, en este fenómeno es un punto crucial. Estas innovaciones han sido igualmente o más importantes que las tecnologías de ingeniería genética en el auge de la producción de soja en Argentina.

Paramérica semillas

En 2020, Paramérica lanzó Paramérica Semillas, una unidad de negocios dedicada a la producción de nuevas variedades de garbanzos y porotos adaptados a las condiciones climáticas de la región. Esta iniciativa, en colaboración con la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, se enfoca en la investigación y desarrollo de semillas resistentes a sequías, enfermedades y plagas. 

Este esfuerzo no solo promete fortalecer el sector agrícola regional, sino que también apunta a satisfacer la creciente demanda nacional e internacional de legumbres secas. La diversificación de cultivos y la adaptación a las condiciones locales son clave en la estrategia de Paramérica para consolidarse como líder en el mercado de semillas.

Paramérica Semillas ha ampliado su catálogo con una gama de productos que incluyen ocho variedades: garbanzos y porotos de tipos Negro, Alubia, Colorado DRK, Colorado LRK, Carioca, Navy y Mungo. Entre estos, destacan cuatro productos principales: TUC 150 (Poroto Blanco tipo Navy), TUC 190 (Poroto Rojo LRK), TUC 250 (Poroto Carioca) y TUC 560 (Poroto Negro), además de variedades de garbanzo tipo Desi y Kabuli. 

La diversificación de cultivos y la adaptación a las condiciones locales son clave en la estrategia de Paramérica para consolidarse como líder en el mercado de semillas

El lanzamiento de TUC 150, en particular, representa un hito significativo, ya que esta variedad de Poroto Blanco tipo Navy, inscrita en el Registro Nacional de Cultivares del INASE, promete un rendimiento excepcional y una alta demanda en mercados internacionales, gracias a sus características competitivas como resistencia moderada a virus y un comportamiento intermedio frente a bacteriosis y mustia hilachosa.

La estrategia de Paramérica no solo se centra en la diversificación de su cartera de productos, sino también en el compromiso con la investigación y la innovación. Esta sinergia entre investigación y práctica agrícola posiciona a Paramérica como un actor clave en el panorama agroindustrial, tanto a nivel nacional como internacional. 

Si bien la ingeniería genética ha desempeñado un papel clave en el posicionamiento del éxito agrícola en Argentina, no puede ser la única explicación. La diversidad de enfoques tecnológicos y la contribución del fitomejoramiento no deben pasarse por alto al abordar este tema. Con un enfoque en la calidad y la sostenibilidad, Paramérica se establece como un referente en la industria de semillas y en la agricultura argentina, promoviendo un futuro más próspero y sostenible para el sector.

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Periodista y apasionada del mundo asiático.

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