LG Electronics anunció este lunes que su beneficio operativo del segundo trimestre se desplomó más del 46 por ciento respecto al mismo período del año anterior, arrastrado por el aumento de los aranceles, los costos logísticos y un entorno comercial internacional cada vez más desafiante.
Entre abril y junio, el beneficio operativo de la empresa surcoreana alcanzó los 639.100 millones de wones, equivalentes a unos 467,2 millones de dólares. Esto representa una caída interanual del 46,6 por ciento, según el informe preliminar presentado por la compañía ante los reguladores. En cuanto a los ingresos, la cifra también registró una disminución del 4,4 por ciento en comparación con el año pasado, situándose en 20,74 billones de wones, o aproximadamente 15.135 millones de dólares. LG aún no ha revelado los datos sobre el beneficio neto, que serán incluidos en su informe financiero completo, a publicarse próximamente.
La compañía atribuyó esta fuerte contracción de sus resultados a la persistencia de condiciones desfavorables en el entorno empresarial global, especialmente relacionadas con cambios en la política comercial de Estados Unidos. Entre los factores destacados, LG señaló el aumento de aranceles sobre materiales clave como el acero y el aluminio, así como la escalada en los costos logísticos internacionales, lo que ha reducido significativamente los márgenes de ganancia. A ello se suma una competencia cada vez más agresiva en varios de sus principales mercados.
A pesar de este panorama negativo en sus líneas de negocio tradicionales, LG destacó que su división B2B logró un desempeño sólido durante el trimestre. Las áreas que mostraron crecimiento fueron aquellas vinculadas a componentes para vehículos eléctricos, soluciones HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado) y servicios basados en suscripción. Estas operaciones, que se enmarcan dentro de la estrategia de diversificación de LG, están empezando a cobrar mayor peso en los ingresos generales del grupo.
Frente a este escenario, la empresa aseguró que continuará reforzando su enfoque en los negocios interempresariales y en modelos de suscripción, con el objetivo de construir una estructura operativa más resiliente y sostenible a largo plazo. La apuesta por el sector de la electromovilidad y las soluciones tecnológicas especializadas se presenta como uno de los ejes clave de esa transformación.
Mientras tanto, el desempeño del segundo trimestre pone de relieve los retos que enfrentan los fabricantes globales de tecnología ante un contexto marcado por políticas comerciales impredecibles, presión sobre los costos de producción y una demanda que se está reconfigurando en varios segmentos. El reporte definitivo de resultados de LG será observado de cerca por analistas e inversores, en busca de señales más claras sobre el rumbo futuro de la compañía.












