Desafíos y cambios en la producción de pomelo en Argentina

pomelo

La historia del pomelo, un cítrico con raíces en el Sudeste Asiático, es fascinante y compleja. Este fruto es el resultado de una hibridación natural ocurrida en el siglo XVII en Barbados, entre un naranjo dulce y un pummelo (Citrus grandis). Su adaptación a diversas condiciones climáticas ha sido notable, aunque los mejores frutos se obtienen en climas cálidos.

El pomelo, un cítrico de notable importancia en el ámbito agrícola global, representa actualmente el 7% de la producción mundial de cítricos. Esta fruta, conocida por su sabor distintivo y propiedades nutricionales, tiene una presencia significativa en varios países líderes en su cultivo. Estados Unidos, China, Sudáfrica, México, Siria e Israel son reconocidos por sus volúmenes de producción sustanciales, reflejando la adaptabilidad y popularidad del pomelo en diversas condiciones climáticas y culturales. 

Cada uno de estos países ha desarrollado prácticas de cultivo especializadas que les permiten maximizar la calidad y eficiencia en la producción de esta fruta. En contraste, Argentina, que históricamente se ubicaba entre los diez principales productores de pomelo a nivel mundial, ha experimentado un declive en su producción en los últimos años. Este descenso se atribuye principalmente a dos factores críticos: la falta de rentabilidad y las rigurosas exigencias del mercado internacional en términos de calidad y tamaño del fruto.

 Los productores argentinos enfrentan el desafío de adaptarse a un mercado cada vez más competitivo, donde factores como el sabor, la apariencia y las normativas de exportación juegan un rol fundamental en el éxito comercial del pomelo. Esta situación pone de relieve las dificultades que enfrentan los agricultores en el mercado globalizado actual, donde las demandas cambiantes y los altos estándares de calidad pueden influir significativamente en la viabilidad de la producción agrícola.

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De igual forma, en Argentina, la producción de pomelo es significativa, generando alrededor de 100.000 empleos directos y posiblemente el doble si se consideran los trabajos indirectos. Las provincias de Salta, Formosa, Entre Ríos, Corrientes, Jujuy y Chaco son las principales áreas de cultivo. La producción anual del país es de aproximadamente 100 mil toneladas, destinadas principalmente a la industrialización de jugos y al mercado local e internacional de frutas frescas.

El pomelo necesita condiciones específicas para su cultivo, como temperaturas cálidas, precipitaciones considerables o riego abundante, y suelos arenosos, bien drenados y profundos. La forma del fruto varía según la humedad relativa del ambiente; en zonas tropicales o subtropicales, los pomelos suelen ser más aplanados, mientras que en áreas más áridas son esféricos.

Existen dos grupos principales de variedades de pomelo: las blancas o comunes, como las variedades ‘Marsh’ y ‘Duncan’, y las pigmentadas o rojizas, entre las que se encuentra la variedad Star Ruby, común en plantaciones locales. Estos árboles subtropicales no toleran el frío ni las heladas y son sensibles al viento.

Argentina, junto con Sudáfrica, se ha destacado históricamente en la producción de pomelo en el hemisferio sur, con aproximadamente 5000 hectáreas dedicadas a este cultivo. Esta relevancia se debe en parte a las condiciones climáticas favorables y a la experiencia agrícola en estas regiones, que han permitido desarrollar plantaciones de pomelo de alta calidad. 

Desafíos en la producción

Sin embargo, en los últimos años, la producción argentina de pomelo ha enfrentado desafíos significativos. La disminución en la producción no solo ha tenido un impacto directo en la industria citrícola, sino que también se ha reflejado en una reducción del consumo per cápita. Este cambio puede atribuirse a varios factores, incluyendo la competencia internacional, los cambios en los hábitos de consumo y posiblemente a la dificultad de adaptación a las nuevas demandas del mercado global. 

Uno de los problemas más graves que ha impactado la producción de pomelo en Argentina es la enfermedad de la virescencia de los cítricos, conocida como HLB o Huanglongbing. Esta enfermedad, que es una de las más destructivas para los cítricos, ha tenido efectos devastadores en las plantaciones, afectando significativamente la cantidad y calidad de la producción. El HLB, causado por una bacteria transmitida por un insecto vector, no tiene cura conocida y puede resultar en la pérdida total de los árboles afectados.

Este desafío fitosanitario ha obligado a los productores a implementar medidas de control estrictas y a buscar alternativas para salvaguardar sus cultivos, lo que ha incrementado los costos de producción y ha añadido una capa de complejidad al ya desafiante escenario de la producción de pomelo en Argentina.

El pomelo, un cítrico de notable importancia en el ámbito agrícola global, representa actualmente el 7% de la producción mundial de cítricos

El Mercado Central de Buenos Aires indica que el pomelo está entre las 12 frutas más vendidas, con variedades como Ruby, Star Ruby, Blanco y Rosado siendo las más comunes. La fruta está disponible todo el año, pero la cosecha alcanza su punto máximo en agosto.

El origen exacto de la producción de pomelos a nivel mundial es incierto, pero se cree que surgió de un cruce entre el naranjo dulce y la naranja en el 1700. En cuanto a la producción global de cítricos, China, Brasil y México lideran, mientras que Argentina es un jugador clave en el hemisferio sur, exportando una parte significativa de su producción total a países como Paraguay, España y Rusia.

El pomelo es un cítrico con una historia rica y un papel relevante en la agricultura mundial, especialmente en regiones como Argentina, donde su cultivo y producción enfrentan desafíos y oportunidades significativas.

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Paramérica SA, fundada en 1994 en el Noroeste Argentino, es una empresa familiar arraigada en la agroindustria, parte del Grupo Ruiz. En menos de una década, se consolidó como líder mundial en la exportación de poroto negro. En 2016, diversificó su negocio hacia la citricultura, exportando granos y limón a nivel global.

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