Tendencias y desafíos en el mercado de carne bovina

carne bovina

La situación del mercado de carne bovina en Argentina durante 2024 se presenta con desafíos significativos. El consumo per cápita de carne podría disminuir a menos de 40 kilos anuales, una reducción notable desde los actuales 45-46 kilos, debido a la caída del poder adquisitivo y a una menor producción.

Esta disminución en el consumo interno se ve influenciada por varios factores. Primero, la exportación de carne bovina, especialmente a China, ha aumentado significativamente, lo que, aunque beneficioso en términos de ingresos por exportaciones, ha tenido un impacto en la disponibilidad y precios en el mercado interno. 

El mercado interno de carne bovina en Argentina se encuentra en una situación compleja, ya que enfrenta la incapacidad de absorber los aumentos de precios. A pesar de los esfuerzos por llevar los precios de la carne a niveles normales en el mercado, se hace evidente que el consumidor promedio no tiene la capacidad económica para afrontarlos. Esta situación se ha convertido en un desafío significativo para la industria cárnica, ya que los esfuerzos por estabilizar los precios en el mercado se ven socavados por la falta de poder adquisitivo de la población. El resultado es una constante necesidad de retrotraer los precios, lo que afecta la rentabilidad de los productores y la cadena de suministro en su conjunto. 

Esta dinámica demuestra la fragilidad de la demanda interna y la necesidad de abordar las cuestiones económicas que afectan directamente al consumidor, al mismo tiempo que se busca mantener un equilibrio en la exportación de carne bovina, que ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años.

En términos de producción, se espera una disminución significativa. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta que el consumo interno de carne bovina caerá 8.7% hasta los 2.200.000 toneladas, mientras que la producción y exportaciones también verán disminuciones del 8% y 6.1%, respectivamente. Estas caídas se atribuyen al impacto económico del año 2023, marcado por una de las peores sequías en la historia de Argentina, que afectó gravemente la producción de granos y, por ende, la economía argentina en general.

Carnes alternativas

Por otro lado, se vislumbra un panorama más alentador en lo que respecta a las perspectivas para las carnes aviar y porcina en el año 2024. Las estimaciones apuntan hacia un aumento en la producción, el consumo y las exportaciones de estas carnes. Este impulso positivo podría deberse a una mayor demanda tanto en el mercado interno como en el internacional, respaldado por la percepción de que estas carnes son una opción más accesible para los consumidores y una oportunidad de negocio rentable para los productores. 

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Esta tendencia podría ofrecer un respiro y un equilibrio en medio de los desafíos que enfrenta el sector de la carne bovina en Argentina, ofreciendo nuevas oportunidades de crecimiento en el ámbito de la producción y comercialización de carnes alternativas.

Argentina abre las puertas a la exportación de todos los cortes de carne bovina

Con la finalización del Decreto 911/2021, que previamente había suspendido la exportación de ciertos cortes bovinos, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ha tomado la iniciativa de habilitar los procedimientos necesarios para permitir la exportación de todos los cortes de carne bovina a partir del primer día de 2024. Esta medida representa un giro importante en la política de exportación de carne en Argentina y podría tener un impacto significativo tanto en el mercado interno como en el externo. 

La reapertura de los mercados externos para cortes populares como el asado, vacío, falda y otros, que previamente habían estado prohibidos, abre nuevas oportunidades para los productores y exportadores, al tiempo que podría influir en la oferta y la demanda en el mercado local.

La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta que el consumo interno de carne bovina caerá 8.7% hasta los 2.200.000 toneladas, mientras que la producción y exportaciones también verán disminuciones del 8% y 6.1%

Esta decisión también implica el fin de la diferenciación para la exportación de vacas de las categorías D y E y de toros, conocidos como «Vaca China». Estos cortes, que tienen demanda en el mercado asiático pero no son consumidos en el mercado doméstico, podrán ser exportados nuevamente. Además, se permite la exportación de reses enteras y otros cortes que anteriormente estaban restringidos. Si bien esta medida representa una oportunidad para los exportadores, también plantea interrogantes sobre cómo podría afectar la oferta y los precios en el mercado interno, especialmente en un contexto de cambios económicos y climáticos en curso.

Este panorama presenta un escenario complejo para el sector cárnico argentino, que se encuentra ante una encrucijada de desafíos tanto en el mercado interno como en el externo. Los factores climáticos, como la severa sequía experimentada en 2023, han impactado significativamente en la producción de granos y, en consecuencia, en la cadena agroindustrial, generando dificultades económicas para el país. En este contexto, el sector cárnico argentino se enfrenta a un panorama incierto y desafiante que requiere una gestión cuidadosa y estratégica para asegurar su viabilidad y desarrollo futuro.

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Paramérica SA, fundada en 1994 en el Noroeste Argentino, es una empresa familiar arraigada en la agroindustria, parte del Grupo Ruiz. En menos de una década, se consolidó como líder mundial en la exportación de poroto negro. En 2016, diversificó su negocio hacia la citricultura, exportando granos y limón a nivel global.

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