Disminución en importaciones de carne vacuna y cambios en el mercado global

carne vacuna

Para el año 2024, las importaciones globales de carne vacuna se espera que disminuyan en un 5%, llegando a 3,32 millones de toneladas. Esta proyección, presentada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), refleja los desafíos financieros actuales. Brasil y Australia mostrarían un aumento en sus saldos exportables, mientras que Estados Unidos enfrentaría una disminución significativa. La oferta y demanda de carne vacuna están mostrando señales tempranas de cómo podría inclinarse la balanza en el próximo ciclo.

Situación mixta en diversos países

La situación del mercado de carne en Estados Unidos se enfrenta a pronósticos poco alentadores. Expertos en la industria cárnica señalan que los desafíos podrían intensificarse, provocando una disminución mayor en la exportación de carne vacuna de lo inicialmente previsto. Esta tendencia negativa no es exclusiva de Estados Unidos, países como Nueva Zelanda y Argentina también se hallan ante circunstancias restrictivas. En Nueva Zelanda, factores como los cambios climáticos y políticas ambientales más estrictas podrían limitar su producción, mientras que Argentina lidia con los impactos económicos de una reciente devaluación monetaria y una severa sequía que ha afectado su capacidad productiva. Estas condiciones sugieren un panorama complejo para estos países en el mercado global de carne.

Paralelamente, en Asia, particularmente en China, se ha observado una disminución notable en el consumo de carne. Este cambio en el patrón de consumo es significativo, dado que China ha sido uno de los mayores importadores de carne en la región. La desaceleración puede atribuirse a varios factores, incluyendo las secuelas económicas de la pandemia de COVID-19 y un creciente interés en dietas más saludables y sostenibles. Esta reducción en la demanda china impacta directamente en los mercados exportadores, como Estados Unidos, Nueva Zelanda y Argentina, que han dependido en gran medida de este gigante asiático para sus exportaciones. La combinación de una oferta restringida en estos países exportadores y una demanda reducida en Asia podría reconfigurar significativamente el mercado mundial de carne en los próximos años.

Argentina: enfrentando desafíos en la exportación de carne

Argentina, uno de los principales exportadores de carne, se encuentra en una posición complicada. A pesar de la devaluación de su moneda, el precio de su carne vacuna es el más alto entre los países del Mercosur. Este escenario exige una competitividad elevada en la región, pero Argentina lucha por mantener su posición en el mercado debido a una sequía devastadora que ha afectado sus precios y competitividad.

Argentina, líder mundial en producción de carne vacuna, enfrenta desafíos en sus exportaciones

El año 2023 fue testigo de una de las peores sequías en Argentina, afectando significativamente la producción de granos y, por ende, la economía. Esto llevó a un aumento en la producción y exportación de carne vacuna, aunque podría implicar una disminución en la oferta futura y un aumento en los precios. Se espera una fase de retención de stocks en 2024, lo que podría reducir la oferta de ganado.

Proyecciones para otros sectores cárnicos en Argentina

El sector de la carne aviar ha enfrentado recientemente desafíos significativos, principalmente debido a los brotes de influenza aviar que han surgido en varias regiones del mundo. Estos brotes han llevado a medidas drásticas, como el sacrificio de grandes cantidades de aves y restricciones en el comercio internacional, afectando tanto a la producción como a la confianza del mercado. 

A pesar de estos contratiempos, las proyecciones para 2024 son optimistas. Se espera que la producción de carne aviar se recupere, alcanzando alrededor de 2,4 millones de toneladas. Este aumento se atribuye a la implementación de medidas de bioseguridad más eficaces, la recuperación de la demanda global y la adaptación del sector a nuevos desafíos sanitarios. Asimismo, la industria avícola se está adaptando para satisfacer las crecientes demandas de los consumidores en términos de calidad y sostenibilidad del producto.

Argentina lucha por mantener su posición en el mercado debido a una sequía devastadora que ha afectado sus precios y competitividad

Por otro lado, el sector porcino ha mostrado una tendencia de crecimiento sostenido, destacándose como uno de los segmentos más dinámicos en la industria cárnica. Para 2024, se proyecta un aumento tanto en la producción como en el consumo de carne de cerdo. Este crecimiento se debe a varios factores, incluyendo la diversificación de mercados, mejoras en la eficiencia productiva y una mayor demanda de productos porcinos debido a su accesibilidad y versatilidad en diversas culturas culinarias. Además, el sector porcino se ha beneficiado de una percepción positiva en términos de sabor y valor nutricional, lo que ha impulsado un mayor consumo en diferentes regiones. Esta tendencia ascendente en la producción y el consumo de carne de cerdo indica un futuro prometedor para el sector, contribuyendo significativamente a la economía agrícola global.

En 2024, se espera que el consumo interno de carnes en Argentina alcance aproximadamente 5,1 millones de toneladas, con la carne bovina, aviar y porcina contribuyendo en diferentes proporciones. Aunque las exportaciones totales de carnes podrían disminuir, el sector sigue siendo vital para la economía argentina. Estas proyecciones, aunque preliminares, ofrecen una visión importante del mercado cárnico en un contexto global y local desafiante.

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Paramérica SA, fundada en 1994 en el Noroeste Argentino, es una empresa familiar arraigada en la agroindustria, parte del Grupo Ruiz. En menos de una década, se consolidó como líder mundial en la exportación de poroto negro. En 2016, diversificó su negocio hacia la citricultura, exportando granos y limón a nivel global.

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