Corea del Sur y Estados Unidos están en proceso de coordinar una cumbre entre el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, luego de que el esperado encuentro al margen de la reciente cumbre del Grupo de los Siete (G-7) fuera cancelado, según confirmó este jueves la oficina presidencial en Seúl.
Un funcionario presidencial explicó a periodistas que las dos partes están discutiendo activamente la fecha y el formato de la reunión, y que los detalles serán anunciados una vez que se haya definido por completo la agenda bilateral. Aunque aún no hay confirmación oficial, se considera que ambas partes buscan una oportunidad en el corto plazo para concretar el diálogo de alto nivel.
Consultado sobre si la cumbre podría tener lugar al margen de la próxima reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), programada para el 24 y 25 de junio en los Países Bajos, el funcionario señaló que aún no está claro si Trump asistirá a esa cita internacional, alimentando la incertidumbre sobre una posible reunión en ese marco.
Inicialmente, Lee tenía previsto reunirse con Trump durante su primer viaje al extranjero como presidente, aprovechando su participación en la cumbre del G-7 en Canadá. Sin embargo, la reunión fue cancelada después de que Trump abandonara repentinamente el foro para regresar a Estados Unidos, en medio de la creciente tensión militar entre Israel e Irán.
A pesar del contratiempo, Seúl considera prioritaria una cumbre con Washington, especialmente a la luz de temas pendientes como las actuales negociaciones comerciales y la posible reanudación de aranceles recíprocos. La suspensión de 90 días sobre esas medidas vence el próximo 9 de julio, y ambos gobiernos buscan definir antes de esa fecha los términos de un posible acuerdo.
Según informes, el presidente Lee también evalúa la posibilidad de asistir personalmente a la cumbre de la OTAN, lo que abriría otra ventana diplomática para reunirse con Trump si éste decide finalmente participar.
La relación entre Corea del Sur y Estados Unidos atraviesa un momento clave, en medio de desafíos compartidos que van desde la seguridad regional en el noreste asiático, marcada por los vínculos militares entre Corea del Norte y Rusia, hasta la coordinación frente a disputas comerciales. En ese contexto, una reunión cara a cara entre Lee y Trump podría ser determinante para alinear estrategias y afianzar la cooperación bilateral.













