Nacida el 20 de febrero de 1991 en Zamboanga, Filipinas, Hidilyn Díaz ha formado su imagen como una destacada levantadora de pesas y aviadora y ha escrito su nombre en la historia al convertirse en la primera atleta filipina en ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Muchos dicen que su victoria en la categoría femenina de 55 kg en los Juegos de Tokio 2020 es un auténtico testimonio de su perseverancia y resiliencia.
Los inicios de una campeona
Hidilyn creció como la quinta de seis hijos en una familia humilde. Su padre, Eduardo Díaz, era agricultor y pescador y su madre, Emelita, administraba el hogar. En sus primeros años, Hidilyn practicó deportes como baloncesto y voleibol, pero fue su primo Allen Jayfrus quien la introdujo al levantamiento de pesas, el deporte que la llevaría a vivir experiencias inolvidables.
A pesar de las limitaciones económicas, la joven deportista encontró en el levantamiento de pesas una pasión que la impulsó a desafiar los estereotipos y las barreras de género. Si bien estudió informática en la Universidad de Zamboanga, su amor por el deporte la llevó a enfocarse en una educación relacionada con la actividad física tras ganar una medalla olímpica en 2016.

El camino hacia la gloria olímpica
Hidilyn debutó en los Juegos Olímpicos en 2008, cuando fue seleccionada por la Asociación de Halterofilia de Filipinas como invitada especial. Con tan solo 17 años, se convirtió en la primera mujer filipina en competir en halterofilia olímpica. Aunque no obtuvo una medalla, rompió su propio récord en los Juegos del Sudeste Asiático de 2007.
Años más tarde, en los Juegos de Londres 2012, la competidora filipina fue la abanderada de su país en la ceremonia de apertura. En los Juegos de Río 2016 logró ganar la medalla de plata en la categoría femenina de 53 kg y así puso fin a una sequía de 20 años sin medallas olímpicas para su país.
El oro histórico en Tokio 2020
Quizás el momento más brillante de la carrera de Hidilyn haya sido el 26 de julio de 2021, cuando ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Con un levantamiento combinado de 224 kg, estableció un nuevo récord olímpico en la categoría de 55 kg. Este logro significó la primera medalla de oro para Filipinas en la historia de los Juegos Olímpicos y afianzó la imagen de Hidilyn como una deportista de primer nivel.
Hidilyn vivió en Malasia desde febrero de 2020 debido a las restricciones de viaje por la pandemia de COVID-19. Sin acceso a un gimnasio adecuado, improvisó su entrenamiento utilizando palos de bambú y botellas de agua como pesas. A pesar de estas dificultades, sus esfuerzos la llevaron a alcanzar la gloria olímpica.

Tras su victoria en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Hidilyn fue recibida en Filipinas como una verdadera heroína nacional. Tras su triunfo, la joven expresó su gratitud hacia su entrenador Gao Kaiwen y su equipo de apoyo. También aprovechó la oportunidad para hacer énfasis en la necesidad de seguir invirtiendo en el deporte filipino para que más atletas puedan alcanzar su máximo potencial y cumplir sus sueños.
Más allá del levantamiento de pesas
Como se mencionó más arriba, Hidilyn no solo es una atleta de élite, sino también aviadora. En diferentes ocasiones ha comentado que esta pasión por volar se debe a su espíritu aventurero y su deseo de explorar nuevos horizontes. Además, ha utilizado su plataforma para abogar por la educación, la equidad de género y el desarrollo del deporte en Filipinas.













