El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán emitió un comunicado en el que criticaba a los organizadores de los Juegos Olímpicos de París después de que un miembro del personal del estadio donde se celebraba la competición de bádminton le quitara a un aficionado taiwanés una toalla con la palabra «Taiwán» impresa en ella.
El Ministerio calificó el acto de «fuerza excesiva», refiriéndose al incidente que tuvo lugar durante un partido de semifinales de dobles masculino el viernes entre los medallistas de oro olímpicos de Tokio Lee Yang y Wang Chi-lin, de Taiwán, que compite bajo la denominación «Chinese Taipei», y Kim Astrup y Anders Skaarup Rasmussen, de Dinamarca.
Según los medios locales de Taiwán, a un taiwanés del público le confiscaron su toalla, que llevaba impresa la palabra «Taiwán», mientras que en el mismo acto, a otro taiwanés un desconocido le arrebató una pancarta que mostraba su apoyo a Taiwán.
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El hombre, del que los medios locales de Taiwán sospechaban que era chino continental, fue escoltado fuera del recinto por el personal del evento.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán calificó el acto del hombre de «grosero y despreciable», y añadió que el acto violento «no sólo es inculto, sino que viola gravemente el espíritu civilizado que representan los Juegos Olímpicos».
China y Taiwán se gobiernan por separado desde que se separaron en 1949 a causa de una guerra civil; sin embargo, las tensiones a ambos lados del estrecho se han recrudecido desde la toma de posesión el 20 de mayo del Presidente de la isla, Lai Ching-te, a quien Pekín condena como separatista.











