Montevideo, una joya arquitectónica del Art Decó

Montevideo, a los ojos de sus visitantes, ofrece una asombrosa exhibición de la corriente arquitectónica que alcanzó su apogeo en las primeras décadas del siglo XX. El Art Decó, fue un movimiento artístico que se caracterizó por el uso de decoraciones de “lujo”, siendo una especie de renovación y reacción frente a la austeridad propia del período de entre guerras (precisamente entre los años 1919 y 1939). 

Este movimiento toma su nombre de la Exposición de Artes Decorativas e Industriales (en francés Exposition internationale des arts décoratifs et industriels modernes) celebrada en París en 1925.

En un primer momento, las primeras edificaciones que siguieron este estilo artístico fueron de familias o grupos sociales de buen pasar económico. Posteriormente, las características y formas del Art Decó ingresaron y transgredieron todas las capas de la sociedad.

El Art Decó se caracteriza por la aplicación de esferas, curvas, zigzags y formas estilizadas, así como por su fascinación por la velocidad y la tecnología de la época, con diseños inspirados en transatlánticos, trenes en movimiento, rascacielos, aviones, entre otros.

https://hosting56220us-96570.webempresa.site/cultura/2023/07/05/la-torre-de-las-telecomunicaciones-combinando-la-arquitectura-con-la-tecnologia-en-uruguay/

Son estas características las que alejan a este movimiento de lo que precisamente se conoce como Art Noveau, que encuentra su principal fuente de inspiración en la naturaleza y que, a diferencia del Art Déco, prefiere las curvas y la asimetría.

Recepción uruguaya del movimiento arquitectónico

Al pasear por la emblemática Avenida 18 de Julio y continuar hasta la Ciudad Vieja, queda claro el impacto del Art Decó en esta ciudad, considerada uno de los lugares donde esta arquitectura ha dejado una huella perdurable durante casi un siglo.

Se estima que existen alrededor de dos mil obras relacionadas directa o indirectamente con este estilo, el cual llegó a este país en 1925 y alcanzó su máximo esplendor en la década de los años cuarenta.

Gran parte de estas obras conservan su vigencia, mostrando a propios y extraños los atributos de la arquitectura uruguaya que reflejaba la próspera y enérgica sociedad de la era industrial.

Palacio Rinaldi, Montevideo, Uruguay.

En palabras del presidente de la Comisión de Patrimonio de Uruguay, William Rey, explica que el Art Decó fue «un auténtico sistema» que abarcaba desde la arquitectura en su máxima expresión hasta piezas de orfebrería, mobiliario y diseño de papel, entre otros.

Uno de los principales impulsores de la llegada del Art Decó a Uruguay fue el cine, con sus diseños de escenarios, así como los viajes de arquitectos a Europa y la Exposición de Artes Decorativas de París de 1925, que fue precursora a nivel mundial de este estilo. Estos eventos, según Rey, desencadenaron la explosión del Art Decó en Uruguay.

Hoy en día, estas obras forman parte fundamental del patrimonio del país, y muchas de ellas están protegidas en distintas categorías debido a su calificación como manifestaciones artísticas. Rey afirma que es necesario llevar el patrimonio del Art Decó un paso más allá de lo logrado hasta ahora, trabajando en su valoración y preservación.

El Art Decó en la arquitectura montevideana

Montevideo se revela como un tesoro arquitectónico del Art Decó, cautivando a sus visitantes con su rica herencia y su capacidad para mantener vivo el legado de esta extraordinaria corriente artística.

El casco central y la Ciudad Vieja de la capital uruguaya son lugares donde se aprecia con mayor evidencia la influencia del Art Decó.

Ejemplos notables incluyen la Dirección Nacional de Aduanas, que refleja la llegada temprana de esta tendencia en los años 20, y el edificio Artigas, que exhibe un estilo Art Decó más austero pero que evoca los imponentes rascacielos estadounidenses de la época.

Edificio Artigas, Montevideo, Uruguay.

En plena Avenida 18 de Julio, frente a la Plaza Independencia, se destaca el Palacio Rinaldi, una auténtica obra del movimiento en análisis. con sus formas poliédricas, colores vibrantes, líneas definidas y elementos ornamentales.

El recorrido continúa por la Avenida 18 de Julio, donde se encuentra otra destacada estructura Art Decó, el Palacio Díaz, conocido por su altura y volumetría, que emula una vez más a los rascacielos estadounidenses.

Incluso el mundo deportivo se vip influenciado por este estilo. En el emblemático Estadio Centenario, construido para albergar la primera Copa Mundial de Fútbol en 1930, destaca la imponente Torre de los Homenajes, que evoca las líneas verticales, las alas de aviones y la proa de los barcos, siendo una de las representaciones más fieles de este estilo.

Por último, un paseo interesante para poder comprender las similitudes y diferencias entre el Art Decó y el Art Nouveau, es el museo del reconocido artista uruguayo Joaquín Torres García. En las grandes salas que el mismo ofrece, se presentan obras no solo arquitectónicas, que permiten profundizar en el análisis y la aprehensión de las formas y colores que cada movimiento ofrece.

 

 

 

+ posts