Ángelo Calcaterra: “las galerías comerciales son un testimonio de la elegancia arquitectónica de Buenos Aires”

Ángelo Calcaterra

Buenos Aires es una ciudad donde la arquitectura no solo embellece el paisaje urbano, sino que también define la forma en que sus habitantes interactúan con el espacio público. Entre sus joyas arquitectónicas menos conocidas, pero profundamente representativas, se encuentran las galerías comerciales, estructuras que combinan funcionalidad y diseño, conectando calles y avenidas a través de pasadizos repletos de historia. Angelo Calcaterra, empresario y defensor del patrimonio urbano, subraya la importancia de estas construcciones en la identidad porteña. “Las galerías comerciales son un testimonio de la elegancia arquitectónica de Buenos Aires. No son solo espacios de tránsito o consumo, sino verdaderas obras de arte que han sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia”, asegura.

Desde la opulenta Galería Pacífico, con su cúpula decorada por frescos, hasta el misterioso Pasaje Güemes, que evoca los pasadizos cubiertos de las grandes ciudades europeas, estos espacios han sido testigos del crecimiento de la ciudad y han evolucionado hasta convertirse en puntos de encuentro que combinan arte, comercio y cultura.

El auge de las galerías comerciales en Buenos Aires

El concepto de galería comercial tiene sus raíces en las arcadas cubiertas europeas del siglo XIX, especialmente en París y Milán. En Buenos Aires, estas construcciones comenzaron a proliferar en el siglo XX, como una respuesta a la necesidad de conectar calles sin exponer a los peatones a las inclemencias del clima y, al mismo tiempo, crear espacios de esparcimiento y comercio de alto nivel.

Con su combinación de elegancia y practicidad, las galerías porteñas fueron diseñadas para atraer a una sociedad que buscaba comodidad y sofisticación, convirtiéndose en símbolos de modernidad urbana.

“Las galerías comerciales trajeron a Buenos Aires una forma innovadora de concebir el espacio público y el comercio. Son lugares que, más allá de su funcionalidad, invitan a descubrir una arquitectura refinada y una atmósfera única”, comenta Ángelo Calcaterra.

Galería Pacífico: la joya del centro porteño

Ubicada en la intersección de Florida y Córdoba, la Galería Pacífico es, sin duda, la más emblemática de la ciudad. Su historia se remonta a 1889, cuando fue construida con la intención de albergar la tienda Au Bon Marché, inspirada en los grandes almacenes parisinos.

Su diseño, de clara influencia neoclásica y Beaux-Arts, se destaca por sus altos techos, cúpulas de vidrio y una estructura que recuerda a la Galería Vittorio Emanuele II de Milán. Sin embargo, lo que la convierte en un verdadero ícono arquitectónico son los murales pintados por grandes artistas argentinos, como Antonio Berni y Juan Carlos Castagnino, en la década de 1940.

A lo largo de los años, la Galería Pacífico ha sabido adaptarse a los tiempos, convirtiéndose en un exclusivo centro comercial y un referente cultural. “La Galería Pacífico es un claro ejemplo de cómo la arquitectura puede unir lujo, historia y arte en un mismo espacio”, destaca Ángelo Calcaterra.

Galería del Este: modernidad y vanguardia en Retiro

Ubicada en Avenida Santa Fe y Maipú, la Galería del Este es un ejemplo de cómo la arquitectura comercial se adaptó a las nuevas corrientes del diseño moderno. Inaugurada en la década de 1960, esta galería se convirtió rápidamente en un punto de encuentro para artistas, intelectuales y amantes del diseño de vanguardia.

Su estructura, mucho más sobria que la de sus antecesoras, responde a una estética racionalista, con líneas puras, amplios ventanales y un concepto de espacio fluido. Durante décadas, albergó algunas de las librerías y galerías de arte más influyentes de la ciudad.

“La Galería del Este representa una reinterpretación moderna del concepto de galería comercial. Es un claro ejemplo de cómo la arquitectura puede evolucionar sin perder su esencia”, opina Ángelo Calcaterra.

Galería Güemes y su imponente mirador

Otra de las galerías más impactantes de Buenos Aires es la Galería Güemes, un edificio que combina arquitectura comercial con una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

Construida en 1915 por el arquitecto italiano Francisco Gianotti, esta galería de 14 pisos es un ícono del Art Nouveau y una de las primeras construcciones en Buenos Aires en utilizar una estructura de hormigón armado.

Lo más sorprendente de la Galería Güemes es su mirador en el piso 14, desde donde se puede apreciar una vista panorámica de la ciudad, incluyendo el Río de la Plata y el centro histórico.

“La Galería Güemes no solo es un espacio comercial, sino también un referente arquitectónico que demuestra cómo el diseño puede integrarse con la funcionalidad de manera excepcional”, señala Calcaterra.

El futuro de las galerías comerciales en Buenos Aires

Si bien las galerías comerciales han sabido adaptarse a los cambios urbanos, algunas han perdido protagonismo frente a la expansión de los centros comerciales modernos. Sin embargo, su valor arquitectónico y cultural sigue siendo innegable.

La puesta en valor de estos espacios es clave para que continúen siendo puntos de referencia en la ciudad. La combinación de comercio, cultura y turismo podría representar una nueva oportunidad para revitalizarlas, dándoles un nuevo impulso dentro del circuito porteño.

“Las galerías comerciales tienen un enorme potencial. Si logramos preservarlas y modernizarlas sin perder su esencia, seguirán siendo parte fundamental de la identidad arquitectónica de Buenos Aires”, reflexiona Ángelo Calcaterra.

Un legado arquitectónico que sigue vivo

Las galerías comerciales de Buenos Aires son mucho más que simples pasajes de compras. Son testigos de la evolución arquitectónica de la ciudad, espacios donde conviven historia, arte y comercio. Desde la elegancia de la Galería Pacífico hasta la modernidad de la Galería del Este, cada una de ellas representa un capítulo único en la historia porteña.

Como bien señala Ángelo Calcaterra, “las galerías comerciales son un testimonio de la elegancia arquitectónica de Buenos Aires. Son lugares donde la historia y la modernidad se encuentran, y por eso debemos protegerlas y valorarlas”.

A través de su conservación y revitalización, estos espacios seguirán siendo una parte esencial del paisaje urbano porteño, recordándonos que la arquitectura, además de construir ciudades, también construye memorias.

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Periodista y apasionada del mundo asiático.