Arrestan a una mujer en Ibaraki acusada de coserle los labios a su conviviente

La víctima, de 42 años, escapó al día siguiente y pidió auxilio en un comercio mostrando una nota escrita, ya que no podía hablar. La policía de Ibaraki investiga la relación entre ambas y no descarta un delito de confinamiento.

La Policía de la prefectura de Ibaraki arrestó el 6 de julio a Sakurai Masae, de 49 años, bajo sospecha de lesiones, tras acusarla de haber cosido con aguja e hilo los labios de una mujer de 42 años con la que convivía en la ciudad de Koga, al oeste de la prefectura.

Según la policía, el hecho habría ocurrido pasado el mediodía del 29 de junio, dentro de una vivienda ubicada en la zona de Morokawa. La sospechosa, que se identificó como empleada de medio tiempo, habría cosido los labios de la víctima en varios puntos, provocándole heridas cuyo tiempo de recuperación las autoridades describen como indeterminado. De acuerdo con la cadena TBS, la sutura se extendía desde debajo de la nariz hasta debajo del labio inferior, con el hilo pasando por el interior de la boca.

Una nota escrita para pedir auxilio

El caso salió a la luz al día siguiente, el 30 de junio, cuando la víctima logró escapar hacia un comercio cercano. Como tenía los labios cosidos y no podía hablar, entregó al personal del local un papel en el que pedía ayuda. Una persona vinculada al comercio dio aviso a la policía.

La mujer declaró a los investigadores que no pudo escapar de inmediato porque le tenía miedo a la sospechosa, y que aprovechó un momento en que esta no se encontraba en la vivienda para huir. La policía señaló que las heridas no ponían en riesgo su vida. Según fuentes de la investigación citadas por la cadena pública NHK, la víctima explicó además que la agresión se habría producido luego de que la sospechosa se enojara por un conflicto entre ambas.

Una convivencia bajo la lupa

Sakurai y la víctima vivían juntas desde alrededor de abril de 2025. La relación exacta entre ambas no fue aclarada públicamente: los reportes japoneses utilizan el término «dōkyo josei», que designa simplemente a una mujer que residía en la misma vivienda, sin implicar necesariamente un vínculo familiar, sentimental o de amistad. La policía continúa investigando cuál era la naturaleza de esa convivencia y qué pudo haber motivado la agresión.

El entorno de la sospechosa aportó elementos inquietantes. Un excompañero de trabajo declaró a la prensa japonesa que Sakurai alojaba en su casa a mujeres sin familia o que habían huido de sus hogares, a quienes les conseguía trabajo y les cobraba dinero. Los investigadores analizan además la posibilidad de que hubiera otras personas viviendo en la misma casa.

La hipótesis del confinamiento

TV Asahi informó que la policía analiza el caso contemplando incluso una posible sospecha de confinamiento, además de la acusación inicial por lesiones. Un residente de la zona declaró a medios japoneses que, desde aproximadamente un mes antes, había visto en repetidas ocasiones a una mujer agachada o sentada en el exterior de la vivienda entre la noche y la mañana. Ese testimonio forma parte del contexto recogido por la prensa, aunque la policía no explicó públicamente si está directamente vinculado a la investigación.

Las autoridades no revelaron oficialmente si la sospechosa admitió o negó los hechos, aunque algunos medios japoneses reportaron versiones de su entorno que apuntan a que rechazaría su participación. El caso continúa bajo investigación de la comisaría de Koga, que analiza si existieron otros delitos además de las lesiones inicialmente atribuidas a la sospechosa y sigue recopilando pruebas para esclarecer lo ocurrido dentro de la vivienda.

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